|
José Montero y Vidal l Sebastián Pérez García l José Molero Levenfeld l Justo González Márquez
Luis Magaña Bisbal l W. Sader l Juan Antonio de Soria Contreras l Aureliano González Urrutia
Aquí se
encuentran biografías de gergaleños/as
que han destacado en algunas facetas de su vida.
Aben Mequenum (Francisco de Puertocarrero)
Insigne Capitán Moro de la
historia de Gérgal
1)
Alonso de Cárdenas, primer Señor de
2) Pudo ser heredado de su propia familia -su padre se llamaba como él-, pues también es un apellido mozárabe -cristiano que vive en territorio musulmán- enlazado con moriscos.
3)
Porque procediera de Puertocarrero, anejo de Gérgal hoy deshabitado, ya que era
costumbre poner en el nombre castellano el lugar de origen de su familia como
es el caso de Fernando de Válor (Granada), que más tarde sería proclamado rey
de los moriscos con el nombre de Aben Humeya. Por otro lado, el nombre de
Puertocarrero de este anejo, es probable que esté vinculado al Conde de
Su
nombre árabe era Aben Mequenum. Fue uno de los primeros
veintitrés capitanes nombrados
por Aben Humeya -de la dinastía de los omeyas, califas de
Córdoba, que
descendían de Fátima, la hija mayor de Mahoma- en la
ceremonia de su proclamación
como rey de los moriscos sublevados el 24 de diciembre de 1568,
víspera de
Navidad, en Cádiar (Granada). Cabe la duda de si el cabecilla de
la rebelión en Gérgal era el padre o el hijo, yo me
inclino a que debió ser el hijo, teniendo en cuenta la juventud
que debía tener para participar en tantas acciones de guerra, la
agilidad que demostró en los Juegos Moriscos de Purchena y la
canción que cantó por la nostalgia de su amada. Su padre,
Francisco de Puertocarrero, fue nombrado
en 1568 alcaide del castillo -encargado de su guarda y defensa- y
alcaide-gobernador del señorío por el Conde de
La
rebelión de los moriscos contra el poder del rey Felipe II se produjo como
consecuencia de la publicación de una Pragmática (ley), que fue la gota que
colmó el vaso, en la política de aniquilación de su religión, lengua y
costumbres. Los derechos que los Reyes Católicos habían garantizado por escrito
en las Capitulaciones de Santa Fe (Granada), en 1491, para la rendición del
reino nazarí, pronto fueron violados. Hasta 1499 el arzobispo Talavera intentó
su conversión al cristianismo pacíficamente en un clima de tolerancia. En 1499 se
endureció la evangelización con la llegada del Cardenal Cisneros que decretó la
conversión masiva, produciendo revueltas moriscas como la que sucedió en
Velefique. A partir de entonces el problema siguió latente y se les permitieron
encubiertamente sus prácticas con tributos hasta que estalló el levantamiento
la noche de Navidad de 1568 para coger desprevenidos a los cristianos que
celebraban
Gérgal,
era un enclave importante del reino nazarí de Granada durante la conquista
castellana y también va a tener un papel destacado en
Los
historiadores Mármol Carvajal, Bermúdez de Pedraza y Justino Antolinez de
Burgos cuentan que el alcaide de Gérgal, Francisco de Puertocarrero, y su hijo engañaron
a los cristianos ofreciéndoles su protección para que se refugiaran en el
castillo y cuando estaban allí los degollaron. Los nombres de los muertos que
se citan son el Vicario D. Diego Acevedo y su anciana madre, el Beneficiado Simón,
natural de la ciudad de Lorca, al que le hicieron que los llamase por el
padrón, como solía cuando decía misa, y después de haberle hecho mil injurias,
le echaron una soga a la garganta, y le llevaron arrastrando al campo donde le
enterraron en un hoyo hasta la cintura, le cortaron la nariz, orejas y lengua y
sirviéndoles de blanco lo mataron con una bala; también mataron al Beneficiado
Paz y su hermana, al escribano del juzgado Bernardo García y muchos cristianos
más. Puertocarrero mandó echar sus cuerpos en el campo para alimento de las
bestias y aves del cielo, quedando dos mujeres con vida durante siete días
alimentándose de nieve hasta que pasaron por allí unos soldados de Baza que las
socorrieron. Puertocarrero se marchó con su gente a
Francisco de Puertocarrero ha pasado a la historia como un personaje importante de la causa morisca. Fue el cabecilla del levantamiento de Gérgal y desde su castillo estaba al mando de cuatrocientos hombres para dominar el río de Almería. Participó en numerosas batallas y escaramuzas contra las tropas cristianas. Una de las más sonadas fue la batalla de Berja en la que luchó con sus hombres junto a Aben Humeya con un ejército de más de 10.000 soldados contra las tropas del Marqués de los Vélez que fue el vencedor. Al ser sofocada la rebelión cayó en manos del Marqués de Mondéjar que mandó atenazarlo en Granada, siendo allí descuartizado en 1570.
Para
conocer un poco más a este personaje e intuir su personalidad he seleccionado
unos cuantos pasajes de la obra “Guerras civiles de Granada” (1595) de Ginés
Pérez de Hita, escritor e historiador del siglo XVI y XVII que vivió de cerca
la contienda como soldado de las tropas del Marqués de los Vélez. Hay que decir
que su versión de los hechos es partidista porque los cuenta desde el prisma
cristiano. Algunos hechos y situaciones son inventados para darle mayor interés
novelístico y apoyo a la causa de los vencedores. No obstante, su obra tiene
gran importancia por ser un testigo de lo sucedido. Los pasajes seleccionados pertenecen
a los Juegos Moriscos convocados por Aben Humeya que se celebraron en Purchena
el 27 de septiembre de 1569 en plena guerra y este hecho sí fue real. Duraron
doce días y participaron en ellos los capitanes moriscos entre los que estaba
Francisco de Puertocarrero. Estos Juegos están considerados como una
continuación de las Olimpiadas griegas a la vez que precursores de los Juegos
Olímpicos actuales. Así los relata Pérez de Hita:
“… Pues es de saber
que Abenhumeya, después del cerco que puso a Vera tan vano a su pretensión, se
retiró a Purchena con todo su campo, determinando de aguardar allí a Murcia y
su Reyno, si acaso fuera que le querían seguir, y visto que Murcia y Lorca no
le seguían, determinó de hazer unas solemnes fiestas para alegrar sus gentes y
todo su campo, y assí mandó que se pregonasen las fiestas en esta forma:
Al que en travada
lucha mejor lo hiciese, le daría cien escudos en oro y le coronaría de hojas de un verde laurel.
Más aquel que se
mostrasse más suelto y corriesse más
ligero y llegasse primero al puesto diputado, le daría otros cien escudos de
oro.
Más al que de tres
saltos alcançasse más tierra, le daría otros cien ducados en oro.
Más al que más tiempo
sustentasse un canto de seys arrobas en el hombro, le daría otros cien escudos
en oro y un rico alfanxe.
Más al que mejor y más
gallardamente dançase la zambra con una bella Mora, le daría una ropa de seda
fina hecha en Argel. …
Más a
Más al Moro que mejor
tañesse y cantasse a la morisca y mejor canción dixesse o romance, le daría un
hermoso cavallo aderezado y enjaezado.
Más a
Más al Moro que mejor
tirador fuesse de canto, treinta escudos de oro y un alfanje.
Más al Moro que mejor
tirasse con escopeta o arco le daría diez ducados de oro.
Más al Moro que
tirasse más derecho y certero con honda, le daría diez ducados en oro. …
…Todas estas fiestas y cosas se havían de hazer en la plaça de la ciudad de Purchena, que para poderlos hacer era muy grande y ancha, y para esto mandó que la plaça fuesse toda aderezada y arenada y todas las paredes y ventanas muy entoldadas de ricas telas de sedas y lienços labrados y blancos; y todos estos juegos tan diversos unos de otros los ordenó el Reyecillo por no tener orden de correr toros ni tener cavallos y aderezos para juego de cañas, y assí con estas doze cosas diferentes unas de otras su campo y gente se podía alegrar y exercitar; todo lo cual se avía de hazer dentro de doze días, los quales bien sabía él que podía estar quieto y seguro de assalto de los Cristianos, atento que el Marqués de Vélez estaba aguardando orden en Adra…
Pues llegado el día
señalado que se havía de hazer la peligrosa lucha entre los más fuertes y
robustos moços del campo, mandó Abenhumeya que a un lado de la plaça se
pusiesse un rico dosel de seda, el qual era hecho de palios de las iglesias por
los Moros saqueadas, y debaxo del dosel un rico asiento para que él se
sentasse, y otros asientos de no tanto valor para sus Capitanes y Cavalleros
más allegados. Y sentado Abenhumeya en su asiento, y a la par dél muchos
Capitanes y Cavalleros de estima, començaron a sonar muchos instrumentos de
guerra, añafiles y dulçaynas, atabales y otras cosas dignas de alegrar
semejantes fiestas. Todos los terrados y ventanas estavan ocupados de muy
hermosas y arreadas damas Moras; toda la plaça llena de muchas gentes de todas
las Alpujarras y ríos de Almançora y Almería y de otras partes del Reyno de Granada,
y todos estavan alistados con sus armas a punto de guerra como buenos soldados,
por si acaso fuesen menester las armas, que estuviesen aprestadas…” La primera prueba fue
la lucha cuerpo a cuerpo, que comenzó con el combate entre el capitán turco
Caracacha y el capitán morisco el Maleh de Purchena, que sería el ganador tras
una encarnizada lucha. Después combatió el capitán turco Mamiaga con el capitán
morisco el Jorayque, que también ganó, quedando los turcos muy enfadados. Aben
Humeya mandó que se finalizara esta prueba para evitar más problemas y que
siguiesen los demás juegos y pruebas, quedando molestos por no haber
participado los capitanes Abenayx, Almoçávar, El Gorri, Gironcillo,
Puertocarrero, Zarrea, Abonvayle, Alhadra, Alrrocayme y El Derri que estaban
alistados. Al día siguiente se probaron las fuerzas de los fuertes varones levantando ladrillos con una mano. Comenzó Abenayx de Cantoria levantando veinte ladrillos, le siguió el capitán turco Caracacha que intentó levantar más y sólo pudo con veinte pero no tan altos como Abenayx. El siguiente participante fue Puertocarrero, y así lo narra Pérez de Hita:
“…
Estando en esto se oyeron caxas y
dulçaynas, y no tardó que no pareció un hermoso escuadrón muy bien adornado,
cuyo valeroso Capitán era Puertocarrero el moço, hijo del Alcayde de Gérgal, el
qual venía todo vestido de una ropa encarnada toda guarnecida con fresos de
oro; su borceguí datilado hecho en Argel y un rico alfanje colgado del hombro,
de un hermoso y rico tahalí. Llevava un bonete turquesco y en él un rico
penacho blanco y encarnado; en su vandera no traya cosa de letra, sino sólo
media luna y un zancarrón. La bandera era roja, más él entró a la española,
como gallardo Capitán: una gineta en la mano, y delante dél un page bien aderezado
que llevava un escudo muy rico, dorado el campo azul y en medio una letra que
dezía assí:
“Si
la que me fuerça a mí
Esta letra sacó el Moro
Puertocarrero, indigno de tan soberano nombre, porque andava amartelado de una
hermosa Mora, natural de su tierra,
llamada en castellano Brianda, y en arábigo Fátima; y porque le dava grandes
favores, dezía el Moro en su letra que ella le doblava el ánimo y la fuerça, y
que si la tuviera en tal ocasión delante, que allí en la prueva ninguno se la
ganara. A todos pareció muy bien el gallardo Puertocarrero; más mejor pareció
quando fue hecho cuartos en Granada. Pues como entrasse por la plaça, rodeándola
toda, passó por delante de Abenhumeya y le hizo grande acatamiento, y dexando
su escuadrón assí en orden como estava se fue a donde avía de probar sus
fuerças, y en llegando halló los
ladrillos descompuestos, porque Caracacha, mohíno de no poder alçar más que el
Abenayx, los avía desparcido por el suelo. Puertocarrero, no sabiendo el número
de los que avían sido alçados, pusso doze ladrillos por la orden que se avían
de poner, y baxándose metió la mano por debaxo de los ladrillos
y con gran pena los pudo levantar del suelo,
y no fue mal alçar treynta y seys libras con una sola mano. Y siendo assí
asentado por quien tenía cuydado dello, Puertocarrero se tornó a su escuadrón y
se salió gallardamente de la plaça, dando una gentil carga de arcabuzería y
hondas, que fue cosa de ver los crugidos que las hondas davan. Abenhumeya dixo:
“No me parecen mal los soldados de aquellas hondas, porque a fe de Rey que en
las ocasiones son de grande importancia.” “No son sino muy buenas -dixo su tío
Abenchohar- y en el tiempo antiguo no se usava otra cosa sino hondas y
ballestas de palo, y con estas armas se hazían muy buenos hechos de que tenemos
memoria.” “Assí es verdad -dixo el Habaquí-; mas ahora mejor anda la milicia,
porque ay buena arcabuzería con que de presto se haze la hazienda. …” A continuación participaron El Maleh, que levantó veintidós ladrillos; Zarrea, que levantó catorce; El Gorri, que levantó diecisiete; El Derri, que levantó doce; Gironcillo, que levantó diecinueve; Abonvayle, que levantó veinticuatro; Alrrocayme, que levantó treinta y fue el ganador. La siguiente prueba se dejó para otro día, consistía en comprobar quien tenía más tiempo al hombro un mármol que pesaba cuatro quintales (dieciséis arrobas). Abenhumeya mandó que se trajese un mármol que estaba en la iglesia para sustentar la pila del agua bendita; era una piedra de seis pies de largo que pesaba dieciséis arrobas. Todos los capitanes participantes se prepararon para salir según les fuese tocando conforme sacara Abenhumeya las papeletas de sus nombres de un vaso de plata. Para medir el tiempo de resistencia se puso un reloj de arena sobre una hermosa mesa. El primero en salir fue El Habaquí que sostuvo el mármol un gran cuarto de hora, le siguieron: Zarrea, que no pudo aguantar medio cuarto de hora; El Derri, que aguantó medio cuarto de hora; Gironcillo, que no lo pudo aguantar un momento; El Gorri, que no llegó a medio cuarto de hora; Puertocarrero, que no pudo sustentar el peso medio cuarto de hora; El Maleh, que pasó de un cuarto de hora; El Jorayque, que tuvo el mármol casi media hora; Alrrocayme, que lo tuvo sin moverse media hora y cuarto; Abenayx , que lo sostuvo hora y cuarto; Almoçalvan, que lo sostuvo hora y media hasta que le reventó sangre por las narices; Caracacha el turco, que lo sostuvo un cuarto de hora; su camarada Mamiaga, que no llegó a cuarto de media hora; Abonvayle, que se paseó con él dos horas y fue el que se llevó el premio porque otros muchos probaron y ninguno pudo igualarlo. Aquella noche se hicieron grandes fiestas y juegos y danzas, preparándose para la prueba del día siguiente los mismos catorce capitanes. La prueba consistía en ver quien saltaba más de tres saltos. El primero en salir fue El Gorri, que saltó diecinueve pies porque en el primer salto se descompuso; le siguieron: Puertocarrero, que saltó veinticinco pies; Zarrea, que saltó veinticuatro pies; Abenayx, que saltó veintisiete pies; Almozaban, que saltó veintiocho pies; El Maleh, que saltó treinta pies; Abonvayle, que saltó veintiocho pies; El Jorayque, que marcó treinta y cuatro pies; El Rocayme, que saltó treinta y seis pies; El Habaquí, que saltó treinta y nueve pies; El Derri, que saltó treinta pies; Caracacha, que saltó treinta y dos pies; Mamiaga, que saltó treinta pies y Gironcillo, que era suelto como un pensamiento, saltó cincuenta pies y fue el ganador. El resto del día se pasó haciendo otras fiestas de placer y se aplazó para el día siguiente la prueba de la carrera. Así la relata Pérez de Hita:
“…el qual venido, siendo señalada la carrera
que se avía de correr, que era una gruessa media legua hasta la plaça, adonde
estavan puestas las joyas que se
avían de ganar. Usábanse entre moriscos correr tan largo y desnudos, en carnes,
sólo pañuelos para cubrirse las partes ocultas. Juntáronse para correr más de
cien personas, Capitanes, y sin éstos otros grandes corredores, pero ganó la
joya un morisco de la villa de las Cuevas, llamado Albejari, que era uno de los
más sueltos moços que se hallava en el reyno de Granada. Luego a éste se le
dieron sus premios, y a Puertocarrero le dio Abenhumeya diez ducados, porque
casi llegó a la par de Albejari, sino que Albejari tendió la mano antes y tomó
la vara de las joyas. …” Al día siguiente se celebró el juego de los tiradores que consistía en ver quien tiraba más lejos con un canto de media arroba. Fue ganado por un soldado turco de Argel, natural de Constantinopla, llamado Mostafá, cuya victoria alegró mucho al bando turco. La prueba siguiente, que se dejó para otro día, era la de los honderos. Los participantes eran pocos, sólo los 140 soldados que no portaban armas. Tenían que lanzar sobre una gran rodela (escudo) de madera, blanca con un rolde (círculo) negro pequeño en el centro que tenía en medio un punto blanco, puesta en un madero alto de un estado (altura regular de un hombre) que estaba a 200 pasos. Fueron tirando de uno en uno y el ganador fue un Moro mancebo, natural de Ohanes, llamado Alcolayar que fue quien más cerca del punto dio. Al despedirse el escuadrón de honderos todos comenzaron a disparar en seco haciendo tanto ruido como si fuese un escuadrón de arcabucería, quedando muy contento Aben Humeya de estos soldados. Como era ya tarde, se acordó que comenzasen las pruebas de danza. Se colocaron en la plaza muchas alfombras y comenzaron a sonar muchas músicas, pero se eligieron el laúd y la sonaja como más acertados para el concurso. Así lo cuenta Pérez de Hita:
“… luego comenzaron a salir muchos Moros
mancebos muy bien aderaçados; uno a uno dançaron maravillosamente de bien, de
tal manera que no se determinavan los juezes quién lo hazía mejor; dançaron
todos los Capitanes maravillosamente: dançó Gironcillo con una Mora hermosa
altíssimamente;
Luego
mandó Abenhumeya que saliesen a dançar las Moras solas, y huvo muchas que
dançaron gallardamente, y la última que dançó fue la hermosa Luna, natural de
allí, de Purchena. …” Iba vestida muy ricamente y era cosa de ver su hermosura. Danzó tan bien y gallardamente que a todos dejó maravillados. Fernando Muley (Aben Humeya) ordenó que se le diese una rica marlota (sayo ceñido) de terciopelo azul guarnecida de oro, ricamente labrada, y cuatro ricos almaizales (tocas de gasa). Y a las demás Moras para que no tuvieran envidia y desconsuelo mandó que les diesen diez ducados, quedando muy contentas. El Capitán Maleh estaba fuera de sí de contento por haber visto danzar tan bien a su hermosa dama que había sido la ganadora. Luego mandó Aben Humeya que los que fuesen músicos que tañesen y cantasen, no habiendo muchos participantes. Así lo cuenta Pérez de Hita: “… El Capitán Derri tañó y cantó muy bien, y
Puertocarrero, que era galán y enamorado, y éste cantó en arábigo la presente
canción:
Hermosa y bella Granada
donde tengo mi afición, si fuesses al escuadrón de los Moros entregada, Assí tus frescas riberas de Ynadámar, Jaraquil con las del fresco Genil y en tu Alhambra mis vanderas; Si fuesses ya de aquel vando que te dessea tener, donde pueda más valer Abenhumeya Fernando, Quién dançara ya la zambra, quitado ya de querellas, con hermosas Moras bellas en ti, mi querida Alhambra.
Esta
canción cantó el Capitán Puertocarrero como aquel que sabía bien quién era
Granada y sus frescuras; y todos los que
allí estavan fueron muy pagados de su canción, viendo que hablava a favor de
todos, y Abenhumeya no fue menos contento de la canción, pues frisava con su
desseo. …” Esta
prueba la ganó por muy poco Gironcillo a Puertocarrero. Los Juegos continuaron
con las canciones de las Moras que ganó la bella Luna y después pidió permiso
para cantar y con gran pasión auguró el fatal desenlace que tendría Aben Humeya
y su sucesor, muriendo al terminar la canción por el gran dolor que sintió. En
esto fue avisado Aben Humeya de que los Cristianos podían quitarles a los
Moriscos los frutos de las tierras de Andarax, las Albuñuelas y Guaxaras y decidió
acudir en su ayuda y que no acabase la fiesta hasta que se celebrara la prueba
de los tiradores con las escopetas. Una vez vista la participación del Capitán Puertocarrero en las distintas pruebas podemos resumir su palmarés así: - En la prueba del levantamiento de ladrillos levantó doce, quedando entre los que menos levantaron. -
En la prueba de aguantar al hombro un mármol de dieciséis arrobas, duró algo
menos de medio cuarto de hora, quedando entre los que menos aguantaron. - En la prueba del triple salto marcó veinticinco pies, quedando un poco por debajo de la media. - En la prueba de la carrera quedó segundo, aunque llegó a la par que el primero, que le ganó porque tendió la mano antes para coger las joyas. - En la prueba de la danza quedó primero y fue el ganador. - En la prueba de tañer, cantar y decir mejor canción o romance estuvo a punto de ganar pero Gironcillo que le siguió agradó más a todos. Según este palmarés nos podemos hacer una idea de cómo debía ser nuestro protagonista: sería un hombre de mediana estatura y complexión delgada; por su raza, tendría la tez oscura y llevaría barba; su edad estaría comprendida entre los veinte y treinta años; por su carácter debía ser intrépido, ágil, aventurero, galán y valiente; sus principales habilidades estaban en la danza, la carrera, la poesía y la música.
Y ésta ha sido
la semblanza de este singular personaje, tan desconocido para muchos
gergaleños
y tan importante para nuestra historia.
Un experto conocedor de las tierras de Gérgal
Proporcionó la mayor parte de la información para la elaboración del
Libro de Apeo de Gérgal
Los Libros de Apeo y Repartimiento se
realizaron a partir de 1571, después de la expulsión de los moriscos en 1570
que eran la mayoría de los gergaleños de entonces. Gérgal, al igual que la
mayor parte de los pueblos que formaron el Reino nazarí de Granada, quedó
prácticamente despoblada, teniendo que repoblarla con cristianos viejos venidos
de otras tierras y regiones. En estos libros y en el de Apeo concretamente que
es el que se conserva de Gérgal en el Archivo Histórico Provincial de Almería
-por desgracia no conservamos el que se hizo para nuestro pueblo y que debería
estar en el Archivo Municipal- se describen los bienes confiscados a los
moriscos y se fijan los linderos y mojones de las propiedades.
Para conocer a este personaje es muy
interesante el trabajo realizado por Juan García Latorre sobre el Libro de Apeo
de Gérgal en su tesis doctoral "Sierra de Filabres entre los siglos XV y
XIX: paisajes agrarios, economía y estructuras sociales" del que voy a
extraer a continuación algunas citas textuales del Libro de Apeo y conclusiones
a las que llega:
Para realizar el Apeo de Gérgal, el juez encargado
Blas Dorantes mandó llamar a un morisco, natural de Gérgal, que vivía por
entonces en Úbeda (Jaén) después de su expulsión. Se llamaba Diego Hernández el
Chaguid y dio pruebas de poseer un conocimiento exhaustivo de las cosas de su
pueblo y una memoria prodigiosa.
"... vezino antyguo de la dicha villa de
Gérgal... al cual por virtud de una provisión
de su majestad hize traer de la çiudad de Ubeda,
dode estaba, para que fuese
conocedor del dicho apeo y términos de la dicha villa."
Fue él quien hizo la descripción de los términos de Gérgal y quien
proporcionó la mayor parte de la información que se encuentra en el apeo. Era
una persona de edad avanzada, para la época, que hasta el momento de su
expulsión siempre había vivido en Gérgal.
"Fue preguntado el dicho conoçedor
qué edad tyene y dónde a bibido. Dijo que
es de
hedad de sesenta y quatro años, poco más o menos, y que nació y se crio
y
estuvo en Gérgal hasta que agora çinco años lo llevaron a Castylla y que
desde que se save acordar tyene notycia y
conoçimiento de las casas, tyerras,
térmynos y eredades de la dicha villa de Gérgal."
El juez no debió fiarse del morisco e hizo
que este fuera ayudado y en cierta medida vigilado por otra persona.
"Juan de Çamudio, vezino antyguo de
Abla, que a resydido en la dicha villa de
Gérgal... que fue aquí en esta villa alguazil mayor tyenpo de un año y
tyene
notycia de las cosas dell, el qual juró declarar la verdad y tener
qüenta en sy
el
dicho conoçedor, al qual él conoçe y save que era veçino antyguo del dicho
lugar, dize y declara la verdad y lo que pasa, y si en algo eçediere
dello me
abisará."
Además, el gobernador del señorío, Gil de
Bocanegra, para defender los intereses de su señor el Conde de
El Libro de Apeo de Gérgal contiene un
inventario de las propiedades de los moriscos y cristianos viejos del pueblo
(incluidas las del Conde de
Para la medición de las tierras de regadío
el conocedor morisco fue ayudado por un repoblador y para el apeo del secano
tuvo como colaboradores a dos cristianos viejos, uno de ellos era
Álvaro de
Aguilar, "vecyno antyguo de
Gérgal", el ventero, que conocía muy bien las tierras más alejadas del
pueblo, en las cumbres de la sierra donde tenía la venta de su nombre,
"la venta de Aguilar"; el otro
era un repoblador.
Como muestra del apeo sirva unos pocos datos
extraídos y algunas citas textuales con sus aclaraciones pertinentes:
"... un mynero de tyerra para
cántaros y ladrillo y teja, pero no abía almadrava
particular, porque las casas son todas
de piedra y losa y cubiertas de losas."
Esta forma de construcción se ha dado en
Gérgal hasta hace pocos años, sobre todo en la zona de la rambla.
Al hablar de la población dice que había 200
vecinos moriscos y 7 cristianos viejos con lo que podemos calcular que tenía
unos 828 habitantes si multiplicamos por 4 los vecinos (cabezas de familia).
Sabemos también que sólo había una fuente de
uso doméstico llamada "la fuente del
lugar" y entre otras cita "la
fuente de la canaleja" y "la
fuente de Myducara".
Parte de las casas debieron estar en la
ladera del monte que preside el castillo señorial pues todavía existen sus
ruinas. Con la expulsión de los moriscos se fue abandonando este barrio y los
nuevos pobladores prefirieron instalarse en las zonas más bajas y llanas.
De la vega cita los pagos que tenía y podemos
ver que sólo se han conservado los topónimos de "Pilano" y
"El
Binar", hoy Pilanos y El Vinar.
"... desde el almazara hasta lo bajo del Margen, en que están los
pagos de Gadir
y
Pilano y Torre Bermeja y del Binar y de Cotar y de Almalahan y Alosdedi y de
Fadinmahala y del Margen..."
Las tierras de regadío estaban formadas por
la rambla y la vega (al pie del pueblo) y ocupaban unas 231 fanegas (80 ó
"Yten apeamos un molino de
azeyte metydo en el lugar, que hera de munchos
moriscos. Tyene dos albercas. Está
buena la casa. Y tyene una piedra y entra
ello un solar hazia arriba, junto a el
camyno..."
Había 8 molinos hidráulicos, todos ellos en
la rambla, entre Gérgal y Portocarrero. Según el conocedor morisco en unos
pocos años de abandono "están caydos
y maltratados". El primero estaba junto al pueblo.
"...que se dize rahal mancha de
Diego el Huzaya, morisco, junto a las casas,
de la fuente, linde del camyno antyguo
de Tavernas, que es de quvo, de una
piedra. Está razonable." Y ésta ha sido la selección del Libro de Apeos, con las que he pretendido conocer un poco más este personaje y nuestra historia. Juan Hernández Carreño Militar gergaleño que luchó en la Guerra de Filipinas y quiso crear allí una Nueva Gérgal La
provincia de Almería ha tenido siempre un elevado índice
de emigración. Los destinos han sido principalmente: Barcelona,
Madrid, países de Europa (Alemania, Francia...), América
(Argentina, Brasil, México, Paraguay, Chile, Canadá,
Estados Unidos...), Norte de África y las Filipinas. Todos
ellos han sentido la añoranza de nuestra tierra, de su
familia y de sus amigos. Casi todos los almerienses hemos tenido
algún antepasado emigrante o soldado luchando a finales del
siglo XIX en la Guerra de Cuba o en la de Filipinas. Unos pocos fueron
en busca de glorias o aventuras militares, pero la mayoría
fueron forzosos porque no tenían las dos mil pesetas que los
libraban del servicio militar, equivalente en la actualidad a tres
millones de las antiguas pesetas.
Uno
de estos almerienses que probaron fortuna en la
milicia es el gergaleño Juan Hernández Carreño. Su
porvenir en Gérgal era trabajar de sol a sol como pastor de
cabras en un pequeño terreno del Calar Alto (pico más
alto de la Sierra de los
Filabres, 2168 m.) o picando en una mina. Unos paisanos que
habían hecho el servicio militar en Filipinas le contaron que en
Mindanao, Jolo y otras islas del sur los indígenas, llamados
moros por ser musulmanes, luchaban contra los españoles y que
con suerte se podía hacer carrera militar en esta guerra. No lo
dudó, se
alistó, hizo los cursos de Cabo y con 20 años
partió para Filipinas (Oceanía) en 1864.Sabemos por la documentación existente en el Archivo General Militar de Segovia que se embarcó en Cádiz en la fragata mercante Margarita. Bordeó las costas de África hasta el Cabo de Buena Esperanza y las de Asia hasta llegar a Manila. Fue un largo viaje de seis meses y cinco días en los que pasó toda clase de calamidades: tempestades, tifones, piratas malayos... En Manila estuvo poco tiempo y a continuación pasó siete años recorriendo las diferentes islas del archipiélago con su Compañía combatiendo contra los insurrectos. En dicha documentación dice literalmente: "Con su Compañía salió de partida en persecución de los malhechores por el distrito de Bontoc... contra los indios sublevados... del Valle de Vaslig, resultando herido de una lanza, en recompensa fue agraciado con la Cruz de M.Y.L. pensionada... ascendió a sargento" Esta hazaña la realizó recién llegado a las Filipinas y comenzó a ascender por méritos de guerra. Convaleciente de las heridas es destinado a la Plana Mayor de Manila, pero él solicita incorporarse de nuevo a la compañía volante combatiendo a los insurgentes durante varios años: "en persecución de los malhechores por la provincia de Batangas... resultó la aprehensión de varios de ellos y por su buen comportamiento... le felicitó el Capitán General..., le fue concedida la Cruz Blanca del Mérito Mar... Prefería hacer prisioneros para incorporarlos como ciudadanos españoles en contra de la represión que practicaban otros compañeros de armas. Así permaneció sin hogar durante siete años en Filipinas y contaba que en la hermosa isla de Bilirán existía una Almería tropical y que él proyectó fundar una Nueva Gérgal en las islas Visayas. Muchos de los emigrantes que estaban en Cuba o Filipinas volvieron después del desastre de 1898 en el que perdimos estas últimas posesiones de nuestro imperio colonial. En regiones como Cataluña, Cantabria, Galicia, Asturias... se notaron nuevas inversiones económicas pues algunos de los indianos -así se les llamaba a estos emigrantes- trajeron considerables capitales y fundaron bancos, fábricas de tabacos, navieras... Otros crearon fundaciones para ayudar a repatriados, enfermos, pobres... y escuelas y hospitales. En Almería apenas si hubo donaciones o inversiones por esta causa. Las tropas españolas repatriadas tras la pérdida de Cuba y Filipinas fueron prácticamente abandonadas a su suerte, no se atendió debidamente a los enfermos e inválidos ni se le reconocieron en muchos casos los ascensos por méritos de guerra. Sin embargo sí acapararon privilegios algunos generales, almirantes y políticos que habían orientado mal la guerra y las relaciones internacionales. También algunos soldados y muchos emigrantes se quedaron como trabajadores o colonos en Cuba y Filipinas. En estas circunstancias regresó a España enfermo Juan Hernández Carreño, un soldado que había ascendido casi siempre por méritos de guerra, en el vapor Mindoro navegando por el recién inaugurado Canal de Suez hasta desembarcar en Almería. Aquí espera encontrar tranquilidad y poder restablecerse de las heridas que aún no han cicatrizado, pero por poco tiempo, porque se reengancha en el ejército para entrar en la guerra de los cantonales. En su expediente del Archivo Militar se certifica: "... hallado... en la defensa y bombardeo de la plaza de Almería ocurridos los días 29 y 30 de julio del año 1873, por las fragatas insurrectas Almansa y Vitoria... por cuyo motivo y mérito le fue concedido el grado de Alférez...". Se casó por lo civil para demostrar su progresismo con una joven gergaleña de 20 años, María Cerrá Castilla, hecho que le perjudicó porque el ejército era de ideología conservadora, pero acabaría casándose por la iglesia católica ante la insistencia de su esposa. La Primera República le concedió la Medalla conmemorativa por la heróica defensa de Almería contra los cantonales. Entró de nuevo en combate participando en la Guerra Carlista en Cataluña, Aragón y el Maestrazgo, ascendiendo a Teniente por méritos de guerra, fue herido de nuevo, y ganó más condecoraciones (Isabel la Católica, Placa de San Hermenegildo...). Ascendió a Capitán y Comandante, pasando un año en cada cuartel de León, Jaca, Logroño, Seo de Urgel, Vitoria, Burgos... acompañado de su esposa e hijos. Fue declarado "Benemérito de la Patria por la Campaña Civil...". Intentó volver a Filipinas para realizar su sueño de fundar Nueva Gérgal, pero fue destinado como jefe al Cuartel de Almería donde en sus jardines de esbeltas palmeras quiso evocar a su segunda patria, Filipinas, en la cual proyectó cambiar su sable por las herramientas de colonizador. Durante su estancia en Filipinas estuvo al borde de la muerte por las heridas y enfermedades tropicales que contrajo. Contaba que la mitad de sus compañeros habían muerto muy jóvenes por enfermedades como el beri-beri, vómitos negros, paludismo, tuberculosis..., ocasionadas por el clima tórrido y la deficiente alimentación que les daba la Intendencia. La mayoría de las bajas eran por enfermedad, casi la mitad de los soldados contraían una enfermedad mortal. Contaba las difíciles negociaciones para rescatar a los miles de españoles prisioneros y hambrientos, muchos heridos y enfermos, en los campos de concentración filipinos, pues el gobierno español no quería pagar los cinco millones de duros que pedían los tagalos por su rescate. Sus familiares formaron Asociaciones durante 1899 y 1900 y publicaron las listas de los presos de ultramar para presionar al gobierno. Refería que se le partía el corazón al ver a los soldados repatriados andrajosos y demacrados, internados en lazaretos, en cuarentena para no contagiar a los peninsulares y al salir no tenían medios para trasladarse desde los puertos a sus pueblos. Algunos mendigaban interpretando himnos con sus cornetas. Su recibimiento fue generalmente muy penoso, pues muchos los despreciaban. Viendo este anterior panorama Juan Hernández Carreño tuvo suerte, ya que murió como Jefe Militar en su tierra, aunque debido a su exiguo sueldo y gran honradez, no le pudo dejar a sus hijos ni dinero ni vivienda, pero les dejó estudios, muchas ganas de vivir e iniciativas, además de las numerosas condecoraciones ganadas heróicamente en Filipinas, Almería, Cataluña, El Maestrazgo... que cuando en una crisis económica llevaron al Monte de Piedad no pudieron ser empeñadas porque las medallas sólo estaban recubiertas de un barniz de oro o plata, resultando chatarra sin valor. Contaba su nieto Adolfo que en Gérgal le llamaban el General Chasquillas, pues aunque no alcanzó dicha graduación, era muy admirado en su pueblo por su heroísmo, por su humanidad y porque quiso fundar una nueva Gérgal en Filipinas.
Datos sacados del Artículo "Consecuencias y
reacciones en Almería ante la Crisis de 1898" de Juan
José Hernández, bisnieto del personaje comentado,
publicado en Internet en la siguiente dirección:
http://www.dipalme.org/Servicios/Anexos/anexosiea.nsf/VAnexos/IEA-CFS-C22/$File/CFS-C22.pdf. Gobernador Civil en varias provincias de Filipinas y Cuba Escritor de siete libros sobre las Islas Filipinas y otros temas (el comercio, el cólera, cuentos, novelas, poesías...) En 1891, la Reina Regente María Cristina le concedió la Cruz de Oro de 3ª Clase de la Orden del Mérito Militar Miembro de la Real Academia de la Historia
Su
nombre completo es José Antonio Julián Montero y Vidal. Es junto a
Sebastián Pérez García uno de los Según consta en su Partida de Bautismo, nació en Gérgal, el 28 de enero de 1851, en el Barrio de La Concepción y fue bautizado el 29 de enero de 1851. Sus padres se llamaban José Montero Salazar, natural de Turón, y María Dolores Vidal Delgado, natural de Gérgal. Sus abuelos paternos se llamaban Juan Montero, natural de Presidio, y Francisca Salazar, natural de Turón. Sus abuelos maternos se llamaban José Vidal Espinar, natural de Almería, y María Dolores Delgado, natural de Almería. Sus padrinos fueron José? (debiera decir Josefa) Vidal Delgado (debía ser su tía), soltera y Pedro Montero Vidal, sobrino de aquella (debía ser su hermano). Se fue joven a estudiar Jurisprudencia a Madrid, siendo después empleado del Ministerio de Fomento y Ultramar. En 1875 fue nombrado Gobernador Civil, cargo que desempeñó en varias provincias de Filipinas y Cuba. Escribió varias obras declaradas de utilidad pública para el Reino de España que veremos más adelante. Se casó en Murcia (fecha desconocida) con Carolina Marín-Baldo Burgueros, nacida en 1864 en Murcia. Este matrimonio tuvo cuatro hijos: Carlos, Josefina Catalina (nació en 1891 en Madrid, casó con Karl Volkmann Pieper en 1927 en Valencia y murió en 1967 en Madrid), María [nació en 1894 en Madrid, murió en 1972 en Mula (Murcia)] y Victoria (nació en 1895 en Madrid). Según una esquela mortuoria del periódico de Murcia, su esposa Carolina falleció en 1916. Otra nota del periódico de Murcia del 5 ó 6 de mayo de 1916 dice textualmente: "DEFUNCIÓN. Después de larga y penosa enfermedad ha dejado de existir en esta ciudad la distinguida señora doña Carolina Marín_Baldo, de Montero. / La noticia producirá verdadero sentimiento entre las numerosas amistades con que cuentan en ésta las distinguidas familias de Montero y Marín-Baldo, que con este triste motivo recibirá nuevas pruebas de afecto y consideración. / A su viudo el Excmo, señor don José Montero; hijos, entre ellos nuestro buen amigo el culto literato don Carlos; madre la respetable señora doña Victoria Burgueros; hermanos, hermanos políticos, sobrinos y demás familia, enviamos el testimonio de nuestro pésame más sentido". Su primera esposa Carolina Marín Baldo murió con 52 años y José Montero Vidal tenía 65 años. Volvió a contraer matrimonio en 1917, a los 9 meses y 13 días del fallecimiento de su esposa Carolina con Mary Catherine Blanche Margaret Nettement nacida en 1875 en Glasgow, hija de un cónsul de París, a la que llevaba 24 años de diferencia (él 66 años y ella 42). Vivieron en París y tuvieron un hijo del que desconocemos su nombre. Su hija Josefina Catalina Montero Marín-Baldo se casó en 1927 con Karl Volkmann Pieper, nacido en 1896 en Riga, hijo de Eugen Volkmann e Ida Pieper. En 1930, nació su hijo José Volkmann Montero. Su
Hoja de Servicios, cuando tenía 38 años, comienza el 29 de Febrero
de 1868 y termina el 1 de Julio de 1884. En ella se describen los
primeros 16 años, 1 mes y 29 días de sus destinos: De un documento titulado
"Servicios especiales en la Carrera" copiamos:
En un legajo que se refiere a José Montero Vidal dice:
En un documento escrito a mano por José Montero Vidal
solicitando la concesión de la Medalla de la Cruz de Oro de 3ª Clase
de la Orden del Mérito Militar libre de gastos dice: En un documento escrito y
firmado por José Montero Vidal dice: En 1887 se le concedió a
José Montero Vidal la Cruz Blanca de 3ª clase del Mérito Militar. En
1891 la Reina Regente María Cristina de Habsburgo Lorena, segunda
esposa de Alfonso XII, asumió la regencia hasta la mayoría de edad
de su hijo Alfonso XIII (nacido en 1886), le concedió el 8 de Mayo
de 1891 la Cruz de Oro de 3ª clase de la Orden del Mérito Militar,
libre de gastos. En 1898 España perdió la soberanía de Filipinas y
Cuba.
La concesión de la Cruz
Blanca de 3ª clase del Mérito Militar está reflejada en el siguiente
documento: Hay un documento del
Gobernador Militar de la Provincia de Santa Clara que se dirige a
José Montero Vidal como sigue: En la Enciclopedia Universal Ilustrada "Espasa Calpe". Tomo 36, pág. 589 está José Montero Vidal con la primera fotografía de esta biografía con el texto siguiente: MONTERO VIDAL (JOSÉ). Biog. Escritor español del último tercio del siglo XIX que se especializó en los asuntos referentes a las islas Filipinas, debiéndosele las siguientes obras: Cuentos filipinos (Madrid, 1876), Historia general de Filipinas desde el descubrimiento de dichas islas hasta nuestros días (Madrid, 1877), Historia de la piratería malayo-mahometana en Mindanao, Joló y Borneo, trabajo muy interesante y completo que comprende desde el descubrimiento de dichas islas hasta la fecha de publicación de la obra (Madrid, 1888). Su nieto José Volkmann Montero ha sido quien ha recopilado y facilitado toda esta documentación, que llega hasta el 14 de febrero de 1917 cuando contrae segundas nupcias con Mary Catherine Blanche Margaret Nettement en Biarritz (Francia), porque a partir de esta fecha pierde su pista y no sabe más de él, ni siquiera la fecha de su fallecimiento. En su búsqueda de pistas hay una posible conexión con el Cortijo Montero de Gérgal, que le sugirió en su visita a Gérgal, el 17 de agosto de 1972, el cura párroco D. Ángel Bervel Cortés, después de hacerle una Partida de Bautismo de su abuelo, que le señaló por donde quedaba dicho cortijo. Si alguna persona que lea estas líneas cree saber algo de esta probable conexión o de otra vía con nuestro personaje, se le agradecería se pusiese en contacto con el correo de esta página, con el Foro de la misma, o con el Ayuntamiento de Gérgal. Obras que ha escrito
José Montero Vidal: - "Cuentos Filipinos". 1ª Edición, 1876, Madrid. 2ª Edición, 1883, Madrid. 321 páginas. - "La Bolsa, el Comercio y las Sociedades Mercantiles". Madrid, 1882 a 1884. 5 Ediciones. Tomo XV - 262 páginas. - "El cólera en 1885". Madrid, 1885. 2 Ediciones. 144 páginas. - "El Archipiélago Filipino y las Islas Marianas, Carolinas y Palaos. Su historia geográfica y estadística". Madrid, 1886. 2 Ediciones. Tomo XV - 512 páginas, 2 mapas - 21 cm. 8º m. - "Historia General de Filipinas desde el descubrimiento de dichas islas hasta nuestros días". 1887, 2 Ediciones. Tomo I al XVI. 606 páginas en 4º. - "Historia de la Piratería en Mindanao, Jolo y Borneo". 1888, 4 Ediciones. - "Obras: Novelas cortas, Monografías, Artículos literarios, Poesías, Retrato del autor". 1889.
Diputado en Cortes, Senador del Reino y Jefe del Partido Liberal de Almería en la España de finales del S. XIX. Tiene su nombre en la principal calle de Gérgal, anteriormente llamada Calle Real, para perpetuar su memoria en las generaciones venideras. Hijo Predilecto de la Villa. Sebastián
Pérez García, es probablemente, uno de los gergaleños más ilustres de los
últimos dos siglos (XIX y XX). Para algunos gergaleños es un personaje
desconocido, para otros es el nombre de la calle principal del pueblo también
conocida como Calle De su
hoja de inscripción de nacimiento según el Libro de Bautismos de
“Sebastián Pérez García, nació en Gérgal el día 15 de enero de 1853, bautizado el 17 de enero del mismo año.- nació a las 7 de la mañana, en el Barrio de San Sebastián.-
Hijo legítimo de Luis
Pérez Cuadra, sastre, y de María García Martínez.-
Abuelos paternos:
Lorenzo Pérez Espinar, sastre, y Ginesa
Cuadra.-
Abuelos maternos: José
García Palazón y María Martínez Pérez, todos naturales y vecinos de Gérgal.- Su comadre fue: Mercedes Rubio Martínez. Hermanos: María Mercedes (nació en 1851), Jovita María (nació en 1856), María del Carmen (nació en 1859), Pío Abdón (nació en 1862) y José (falleció en Madrid el 12 de enero de 1905, casado con Salustiana Herrero Díaz, que falleció en 1918; tuvieron un hijo, Emilio Pérez Herrero, que falleció en 1907).
Por la primera sabemos que su oficio era el de Peón-Cartero, hoy Cartero Rural, llevando la correspondencia andando desde Gérgal a Olula de Castro y a la inversa. Tenía fama de poseer un don de palabra especial, era un gran orador, con pocas palabras dejaba a los presentes maravillados y este gancho especial para atraer a las masas le auguraba una gran carrera política en cuanto se lo propusiera. Su fama llegó a Almería y el abogado y Diputado del Partido Liberal por Almería en el Congreso D. Emilio Pérez Ibáñez se interesó por conocerlo y aprovechó una visita a Gérgal para entrevistarse con él y se fue impresionado calificándolo como un brillante sin pulir. Poco después lo llamó a la capital para convencerlo de que le esperaba un porvenir brillante si seguía sus consejos y su tutela. Sebastián Pérez accedió y D. Emilio Pérez Ibáñez le costeó los estudios y la alimentación hasta que se licenció en Derecho. Seguidamente, a la primera oportunidad que se convocaron elecciones al Congreso de Diputados se presentó por el Partido Liberal de Almería, obteniendo escaño y entrando por la puerta grande en la política. Pronto adquirió fama de ameno contertulio entre los liberales madrileños y no dejaba de contar sus años de Peon-Cartero y todas las fatigas que había pasado. Soñaba con aquel camino seco y polvoriento tantas veces pateado, recordándolo con cariño, pues según decía, lo acortaba leyendo y haciendo poesías, arte en el que era un gran maestro. Por la segunda sabemos que su padre era sastre de profesión como su abuelo y que murió joven, cuando él era pequeño. Por ello, se fue a vivir a Portocarrero, anejo de Gérgal, y tuvo que realizar trabajos diferentes para sobrevivir, como cuidar los cerdos que su madre tenía. Desde muy pequeño, su madre había detectado en él unas cualidades especiales y se las comentó a su pariente D. Antonio Membrives Pérez, Administrador de Correos de Gérgal. Éste se prendó del niño cuando lo conoció y decidió ponerlo en un colegio para darle educación corriendo él con los gastos. A la primera oportunidad se presentó a las oposiciones de Cartero, obteniendo el número 1, siendo destinado a Madrid, donde se trasladó acompañado de su madre. Allí, con su juventud y talento, supo adaptarse a la nueva vida y darse cuenta que sus miras eran más altas. Se relacionó en el ambiente político de la época y fue formándose en esta nueva faceta. Como vemos, las dos versiones, aunque diferentes en muchos detalles de su vida, coinciden en lo esencial, en que Sebastián Pérez se forjó desde la nada para llegar ser uno de los políticos más brillantes de su época. Según Dña. Isabel Garrido Goy, Secretaria de Administración Local de Gérgal, su suegro D. Donato Gómez Fernández, catedrático de Derecho Mercantil, le contó que Sebastián Pérez fue propuesto para una cartera ministerial, es decir, para ministro, pero debido a un cáncer de garganta que padecía tuvo que renunciar. Aquí aparece también otra causa de su muerte distinta a la que se cuenta en su partida de defunción, que dice que murió de tuberculosis como veremos más adelante. Creo recordar, que en una conversación que tuve sobre el personaje con nuestro querido paisano Juan Martínez Rayo, q.e.p.d., me dijo que la versión segunda que comienza por su niñez, fue en parte ideada y fantaseada por un antiguo Alcalde de Gérgal, allá por los años sesenta, llamado D. Francisco Parra Membrive. Con 28 años ya era Diputado por el Partido Liberal liderado por Sagasta. Ganó en sucesivas elecciones, repitiendo en el cargo durante ocho legislaturas, desde 1881. A los 38 años, en 1891, fue nombrado Senador del Reino por Almería. También fue nombrado jefe del Partido Liberal de Almería. Conviene recordar para situar al personaje, que en la España del último cuarto del siglo XIX, el sistema político existente era la Restauración, que había vuelto a instaurar la Monarquía borbónica en la persona del heredero de la Reina Isabel II, Alfonso XII, con el pronunciamiento del General Martínez Campos en 1874. Si recapitulamos un poco, recordamos que la Reina Isabel II había huído de España con la Revolución de 1868 llamada la Gloriosa, que dio lugar al Sexenio Revolucionario (1868-1874). Tras su fracaso de querer imponer un gobierno revolucionario instauró una monarquía constitucional, para lo que trajo a España a Amadeo de Saboya, italiano, reinó como Amadeo I de España desde 1870 a 1873, y tras tres años muy difíciles abdicó. Después se instauró la Iª República en 1873 que no sobrevivió ni un año. En estas circunstancias, el político malagueño Antonio Cánovas del Castillo ideó como solución el sistema político de la Restauración borbónica basado en la alternancia pacífica en el poder de los dos grandes partidos existentes, los conservadores liderados por el propio Cánovas y los liberales liderados por Práxedes Mateo Sagasta. Así en unas elecciones ganaba un partido y en las siguientes le tocaba al otro. Este sistema funcionó bien al principio, pero a la larga dará lugar a la corrupción política y al caciquismo. A principios del siglo XX empezaron a dividirse en facciones ambos partidos que se quedaron sin sus dos líderes. Cánovas fue asesinado por un anarquista italiano en 1897 y Sagasta murió en 1903. Cuando muere Sebastián Pérez en 1900 gobernaba España la Reina Regente María Cristina de Habsburgo-Lorena que había tomado el poder a la muerte de su esposo, Alfonso XII, en 1886, hasta la mayoría de edad de su hijo Alfonso XIII -nacido seis meses después de la muerte de su padre- que se produciría en 1902 con 16 años. De su biografía poco más se sabe. Hay muchas reseñas a Sebastián Pérez en los periódicos de la época, en "La Crónica Meridional" de Almería todo son alabanzas a su persona de distintas personalidades en los días siguientes a su fallecimiento, he aquí unos ejemplos: "Su pasión y sentimiento era el bien de Almería y su prosperidad, amigo más que jefe y hermano más que amigo. La materia ha desaparecido pero Sebastián Pérez no ha muerto. José Mª Muñoz". "Si todos cumpliéramos como tú, este mundo sería un Paraíso Terrenal y no un valle de lágrimas. Enrique Salmerón". Pero este material de las hemerotecas facilita poco su semblanza porque no se encuentra la más somera reseña bibliográfica del personaje. Todo son actos, logros y reseñas a su labor como político en la época en que vivió. Los periódicos de aquella época trataban la información de forma diferente a los actuales y no se preocupaban de la biografía de los personajes famosos sino de sus actos. Fue un personaje muy influyente para el desarrollo de Almería y su provincia a finales del siglo XIX, pues desde sus cargos de Diputado y Senador en Madrid consiguió sacar adelante proyectos trascendentales como el Ensanche de Almería, el Desagüe de Sierra Almagrera y las obras de mejora del puerto de Almería. Por Gérgal y su comarca luchó para obtener mejores infraestructuras, a él se debe en gran parte el trazado definitivo de la línea del ferrocarril Linares-Almería. En principio no estaba proyectada para que pasase por el valle del Andarax, y por la comarca minera de Gérgal -estaba proyectado que pasara por Alboloduy-, pero gracias a la intervención de Sebastián Pérez se modificó el trazado del tramo de Huéneja a Almería y se aprobó el 31-12 1893 que pasase por Gérgal y otros pueblos que no estaba previsto. Él luchó porque pasase por Gérgal pueblo (Cruz de Mayo) y así de paso beneficiar a Olula de Castro por la que sentía gran atracción de sus tiempos de cartero, pero este proyecto suscitó una gran polémica dentro de su propio partido y tuvo que ceder a que la Estación de Gérgal quedara a 4'5 km. del pueblo. La Compañía francesa Fives-Lille contratada por la Compañía de los Caminos de Hierro del Sur de España realizó el trazado definitivo, pensando en los intereses privados de las compañías mineras de la zona. Las obras del tramo Almería- Benahadux comenzaron en 1890 y en 1895 se inauguró la estación de Almería y el tramo Almería-Guadix. Igualmente intervino en el proyecto del ramal de ferrocarril Gérgal-Gérgal pueblo, llamado también Cruz de Mayo, de 4'5 km. para transportar el mineral de hierro que producían las minas de Gérgal. El proyecto se firmó el 30 de septiembre de 1899 y se inauguró en 1900, poco antes de su muerte. Sacó adelante el proyecto de construcción del Puente que en su día unió el Barrio de Pilanos con el pueblo de Gérgal, todo un hito de su tiempo, pues hasta entonces el Camino de Almería pasaba por la Rambla con los problemas que acarreaba. Su ingeniero fue José Molero Levenfeld, cuyo nombre lleva la Avenida que lo atraviesa, su construcción duró varios años y terminó ya comenzado el siglo XX. Falleció en Madrid el día 4 de diciembre de 1900, a los 47 años, en la plenitud de su vida. En el acta oficial de defunción nº 1722, tomo 103-3, folio 335 V, dice que murió "a consecuencia de una tuberculosis generalizada", enfermedad mortal en aquella época y posteriores. Vivía en la Calle Serrano, nº 7 y desde aquí partió su entierro presidido por Don José Canalejas, Jefe del Partido Liberal, Presidente del Consejo de Ministros en 1911 y asesinado por un anarquista en 1912. Fue un acontecimiento sonado, una manifestación popular de duelo que tuvo gran repercusión a nivel nacional y provincial en Almería, donde se le hicieron muchos homenajes. Todos los periódicos hablaban de su muerte con esquelas mortuorias y con dedicatorias de pésame de numerosas personalidades. El Ayuntamiento de
Almería adoptó el acuerdo de poner su nombre a la hasta
entonces Calle Álava que va desde el Paseo de Almería
hasta la Plaza Flores como consta en el acta municipal de 10 de
diciembre de 1900 que dice que se tomó la decisión
"...
por unanimidad, para perpetuo recuerdo, ya que su óbito
significaba una gran pérdida para esta provincia, a la que tanto
amó y trabajó con mucha asiduidad..." y más adelante
dice que había habido
"...
en aquellos días pruebas de duelo general en todas las clases
sociales y hombres de todos los partidos, como obligado tributo de
gratitud a quien tanto servicio prestó a toda la provincia...".
En Gérgal, su pueblo natal, fue muy sentida su muerte. El Ayuntamiento celebró un pleno para mostrar su pesar el 8 de diciembre de 1900 y así en el acta de dicho pleno dice "... haciendo constar el sentimiento y honda pena por el fallecimiento de Don Sebastián Pérez García, hijo predilecto de esta villa y su constante y decidido bienhechor... acordando que se celebren Misas en sufragio de su alma; que la calle principal del pueblo se denomine de Sebastián Pérez... para perpetuar su memoria en las generaciones venideras, ya que la presente no olvidará nunca a quien desde humildísima posición supo por su talento prodigioso, su extraordinaria laboriosidad... elevarse a una altura social y política envidiable. Hay que decir que estos homenajes a su memoria han quedado casi borrados. Sólo en el pueblo de Gérgal se mantiene su nombre en la calle que se le dio a su muerte, porque por lo demás no queda casi nada. En Almería capital se le retiró su nombre a la calle que se le dio con la llegada de la IIª República en 1931 para ponerle el de Concepción Arenal, ilustre escritora. Con el franquismo se le volvió a cambiar de nombre y se le puso el del General Rada. Con la transición y la vuelta a la democracia, en 1979, se quisieron restablecer los nombres de las calles que habían sido eliminados en el régimen anterior por motivos políticos y se le llamó de nuevo Concepción Arenal, con lo que se reparó el agravio hecho a esta escritora, pero no se reparó el de Sebastián Pérez ni se respetó el acuerdo plenario en que se le dio su nombre a dicha calle. Se han levantado voces pidiendo justicia para que se repare su memoria, han sido principalmente dos gergaleños, Juan Martínez Rayo q.e.p.d. y Aureliano González Urrutia que con sus escritos en el diario "La Voz de Almería" han pretendido que las autoridades pertinentes de los Ayuntamientos de Almería y Gérgal reparen este olvido al que se le ha sometido, pero hasta ahora nada se ha hecho. Igualmente Ginés Alcaraz Garrido ha publicado una semblanza de Sebastián Pérez en el "Boletín de la Hermandad de la Virgen del Mar de Almería en Madrid" con fecha diciembre de 1999, de la que he sacado las principales notas de esta biografía, en la que reivindica también reparar su memoria y que se le dé un homenaje con motivo de su centenario. Este señor ha visitado la tumba en la que se encuentra Sebastián Pérez en Madrid, también la ha visitado Juan Martínez Rayo como me contó hace tres años, y los dos han expresado su preocupación por el lamentable estado en que se encontraba, y digo encontraba, porque es probable que ya sea demasiado tarde y el nicho se haya derrumbado del todo. Está en el antiguo cementerio La Sacramental de San Lorenzo y San José, en la Calle La Verdad, muy cerca de la Avenida General Ricardos. El nicho es el 1121 (patio bajo portería) y en la lápida, cubierta de polvo por el abandono de los años, se puede leer todavía: "El Excmo. Sr. D. Sebastián Pérez García, Senador del Reino, falleció el 4 de diciembre de 1900, a los 47 años de edad. D.E.P. Sus desconsolados madre y hermano". Ginés Pérez García, en su artículo, dice: "La sepultura y su zona están en situación deplorable, amenazando desplomarse, lo que desde aquí advertimos a personas interesadas, especialmente a las autoridades de Almería y de Gérgal, porque no parece justo que quien tanto hizo por "su Almería del alma" reciba este pago de olvido, de polvo y de desprecio". A su muerte fue nombrado jefe del Partido Liberal de Almería su hermano Pío Abdón que estaba casado con Pilar Eraso Santa Pau. Sus herederos fueron su madre, su hermano y sus sobrinos, que parece ser que sí tuvo. Si algún descendiente de Sebastián Pérez leyera estas líneas se le agradecería toda la información que al respecto nos diese. En reconocimiento a los esfuerzos realizados por nuestro querido paisano Juan Martínez Rayo, q.e.p.d., en pro de la reparación de la memoria del ilustre Sebastián Pérez, hay que decir que además de reivindicar su nombre para una calle de Almería, propuso que se le diera un homenaje con motivo del centenario de su muerte (año 2000) trasladando sus restos de Madrid al Panteón de Almerienses Ilustres de Almería o a Gérgal, en un mausoleo que el Ayuntamiento le construyera al efecto. Desgraciadamente no se hizo nada y para la mayoría de los gergaleños su nombre sólo les recuerda el de la Calle Llana con que también se le conoce popularmente. Seguiremos esperando para que llegue ese día en que Gérgal y Almería le hagan el homenaje que se merece. Fuentes documentales: - Artículo publicado en el Boletín de la Hermandad de la Virgen del Mar de Almería en Madrid en diciembre de 1999 por Ginés Alcaraz Garrido: "Galería de Almerienses Ilustres: Sebastián Pérez García". - Documentos cedidos por Juan Martínez Rayo: fotocopias de periódicos de la época, Certificado de Bautismo, toma de posesión en el Senado y artículo de La Voz de Almería solicitando el nombre de una calle para Sebastián Pérez. - Artículo publicado en el Programa de las Fiestas de Moros y Cristianos en honor a San Sebastián , año 2003, titulado "A Sebastián Pérez en su onomástica". - Artículo de Aureliano González Urrutia en La Voz de Almería en defensa de la memoria de Sebastián Pérez.
José Molero Levenfeld (1872-1944) Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos Participó en la construcción de la línea de ferrocarril Linares - Almería y en el ramal de Cruz de Mayo Bajo su dirección se terminó en 1908 el Puente de Gérgal Trabajó en las obras de ampliación del Puerto de Almería, en el de Adra y en la Isla de Alborán Fue Jefe de Obras Públicas de la provincia y presidente del Casino de Almería Diseñó el proyecto de un tranvía desde Puerto Lumbreras a Almería para unirla con los pueblos que habían quedado lejos del ferrocarril Participó en la fundación de los Boy Scouts de Almería y se convirtió en su presidente
José Molero Levenfeld
fue Ingeniero Jefe de Primera Clase del Cuerpo de Caminos, Canales y
Puertos. Nació en Granada, en 1872, donde con 13 años vio llegar el
tren por primera vez. José Molero y Rosario Miura tuvieron una hija, Rosario Molero -única heredera-, que se casó con Carlos Escobar Benavente, famoso médico de niños (pediatra) en los años 50 y 60 en Almería. José Molero, al casarse, se fue a vivir a Almería, a una vivienda del Paseo, enfrente del gigantesco ficus.
José Molero y su esposa Mª Rosario Miura en los jardines del Cortijo Miura de estilo clásico francés
Trabajó en las obras de ampliación del Puerto de Almería, en el de Adra y en la Isla de Alborán. Se convirtió en uno de los personajes más populares de la sociedad almeriense. Era un ilustrado miembro del Círculo Literario y un seguidor confeso del político almeriense Nicolás Salmerón, de Alhama de Almería, que fue Presidente de la Iª República Española en 1873. Fue Jefe de Obras Públicas de la provincia y presidente del Casino. Diseñó ambiciosos proyectos que nunca llegaron a realizarse. Uno de ellos fue un tranvía de viajeros y mercancías por la Carretera de Puerto Lumbreras a Almería (Carretera Nacional-340) que uniera Almería con los pueblos que habían quedado lejos del ferrocarril como Rioja, Benahadux y Tabernas y llegaría en la capital a puntos estratégicos como el Puerto, la Estación de Ferrocarril y la Plaza de Toros. En 1913, junto a un grupo de empresarios emprendedores, participó en la fundación de los Boy Scouts de Almería para fomentar el espíritu patriótico y se convirtió en su presidente.
Vehículos motores del proyecto de tranvía de tranvía eléctrico de José Molero Levenfeld en 1899
Edificio de viajeros y anexos de la Estación de Tabernas del proyecto de tranvía de José Molero en 1899 Como reconocimiento a su labor en la construcción del Puente de Gérgal, el Ayuntamiento le puso su nombre a la calle que une la Calle Sebastián Pérez con el Barrio de Pilanos a través del Puente (Avenida de Molero). Como consecuencia de la Guerra Civil y de la ideología fascista del nuevo régimen del General Franco, al haber sido durante la guerra Jefe de Obras Públicas, fue apartado del servicio y depurado. En 1944, lo rehabilitaron y lo destinaron como castigo a las Islas Canarias, pero no llegó a irse, pues falleció en Almería, la tierra donde había vivido durante 50 años. ![]()
La construcción del Puente está realizada con piedra, barro y grandes bloques de piedra en los arcos y muros. Es una gran obra de ingeniería, que en la actualidad se mantiene perfectamente. Tiene un gran arco central sobre el cauce principal de la Rambla de Gérgal y dos arcos secundarios, uno a cada lado, para cubrir una gran avenida de agua, en otro tiempo frecuentes con las tormentas de verano, que arrastraban piedras, ramas y troncos a su paso produciendo un gran ruido que hacía que los gergaleños fueran a contemplarlo desde arriba, a este fenómeno se le llamaba "ha salido la rambla", y cuando pasaba por los tres arcos se decía que llevaba los tres "ojos" del Puente.
Vista de la Iglesia y el Castillo desde el arco central y vista del puente desde la Loma Tablas
En su día supuso todo un acontecimiento para el pueblo, pues
antes de su construcción el camino de Gérgal a Almería -entonces
había carros y caballerías y no existían aún los vehículos- se
hacía Rambla abajo que llevaba riachuelos prácticamente todo el año.
Uno de los caminos era por la actual Calle Almería -en recuerdo a
que por ella se iba a la capital- y se bajaba por la Fuente de la
Canaleja hasta la Rambla. A partir de la construcción del Puente se
comunicó el pueblo con el Barrio de Pilanos por encima de la Rambla
y quedó como el camino de Almería, después Carretera Comarcal 3326
hasta el actual trazado de la A-92 que pasa un poco más abajo de la
Rambla por otro puente.
Puente de Gérgal a principios del S. XX, recién
construido. Se puede observar el cauce de agua que lleva la
Rambla
A JOSÉ MOLERO LEVENFELD
A Gérgal vino Molero y se quedó para siempre... y acabó de hacer El Puente porque era un gran ingeniero...
Y hoy la entrada por El Puente... -en memoria al ingeniero... - los gergaleños la llaman: La Avenida de Molero...
Juan y José
Algunos datos para la elaboración de esta biografía se han tomado del artículo publicado en "La Voz de Almería" titulado "El ingeniero que soñó el tranvía" por Eduardo D. Vicente.
“Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”. George Santayana (1863-1952), filósofo ensayista, poeta y novelista español.
Justo González Márquez fue una de las diez personas
de Gérgal y sus anejos condenadas a muerte y ejecutadas al
terminar la
Guerra Civil Española.
Todas las personas que murieron por
cumplir con la legalidad en la IIª República o defendiendo
sus ideales han estado durante muchos años olvidadas y en muchos
casos vilipendiadas. En los últimos años se ha
reivindicado su memoria por parte de asociaciones y partidos
políticos que han pedido al Gobierno una Ley de Memoria
Histórica. El
Presidente del Gobierno actual, José Luis Rodríguez
Zapatero, se comprometió en su programa electoral a sacarla en
esta legislatura. Para ello la Vicepresidenta del Gobierno, Mª
Teresa Fernández de la Vega, creó en 2004 una
Comisión Interministerial para elaborar el proyecto
de Ley con la finalidad de "reparar
la dignidad y restituir la memoria de aquellas personas que sufrieron
cárcel, represión o muerte por defender unos valores que
hoy disfrutamos como sociedad democrática".
Este proyecto parece ser que próximamente se presentará
en el Congreso para su aprobación. Siguiendo en esta
línea, al reivindicar la Memoria Histórica para Justo
González, reivindicamos también la Memoria
Histórica de todos los gergaleños que murieron o
sufrieron grandes
calamidades por la
causa republicana. Así, les reconocemos su
contribución a la
España democrática actual, los sacamos del
olvido y recuperamos su dignidad ante la mala reputación a la
que fueron sometidos durante el franquismo y etapas posteriores por los
sectores más reaccionarios de la sociedad. Para conocer un poco
el perfil de
este gran hombre conviene primero analizar básicamente la
situación que le tocó vivir.El 17 de julio en África y el 18 de julio en la Península se produjo un levantamiento militar por parte de un grupo de mandos del sector más molesto del ejército contrarios al gobierno de la IIª República apoyados por la derecha conservadora y católica de los terratenientes, grandes propietarios y la Iglesia Católica que veían peligrar sus privilegios ancestrales con las reformas sociales proyectadas por el Frente Popular, coalición de partidos de izquierdas, vencedor en las últimas elecciones de febrero de 1936 que representaba a la izquierda progresista y revolucionaria. El fracaso, en parte, del golpe militar, denominado por sus protagonistas Alzamiento Nacional, al no conseguir extender la rebelión a todo el país en los primeros días como estaba planeado, provocó la fraticida Guerra Civil al dividirse España en dos bandos y en dos territorios, por un lado los sublevados llamados nacionales en la zona nacional y por otro lado los fieles a la República llamados rojos en la zona republicana. Tras tres años de sangrienta Guerra Civil entre los dos bandos, el nacional con el apoyo de la Alemania nazi de Hitler y la Italia fascista de Mussolini fue el vencedor de la contienda. El nuevo régimen concentró todo el poder en la figura del general Franco -se proclamó Jefe del Estado, Caudillo de España y Generalísimo de todos los ejércitos- y quiso desde el primer momento eliminar cualquier resquicio del régimen republicano anterior, actuando con mano dura "ejemplarizante", sobre todo en los primeros años. El 1 de abril de 1939, más que la Paz y la reconciliación de las dos Españas, había llegado la Victoria, hubo una fuerte represión, las cárceles se llenaron y los juicios sumarios se multiplicaron, terminando muchos de ellos en ejecuciones. En estas tristes circunstancias, a Justo González Márquez, el 2 de abril de 1939 le fue incoada la Causa Número 19012/39, por el juez de Gérgal por Delito de Rebelión. El juicio se celebró rápidamente, se le acusó de haber firmado la entrega de dos presos de derechas que estaban en la cárcel de Gérgal y que luego serían ejecutados, siendo sentenciado el día 12 de abril. La pena de ejecución fue cumplida el 25 del mismo mes de abril cuando tenía 48 años. Por ironía del destino, muchos de los condenados a muerte lo fueron por el Delito de Rebelión, como es el caso de Justo González, cuando la realidad fue todo lo contrario, los rebeldes fueron los que se levantaron contra el gobierno republicano que era el legalmente constitucional. De este modo incongruente los rebeldes fueron los que juzgaron a los que cumplieron con la legalidad. Almería y su provincia quedó desde el primer momento de la sublevación militar dentro de la zona republicana o roja y es en esta dramática situación en la que tuvo que ejercer el difícil cargo de Juez de Gérgal. Al preguntar en Gérgal por Justo González a las personas que lo conocieron, que por desgracia, por razón de edad van quedando pocas, la inmensa mayoría dan como respuesta que era una buena persona y que tuvo mala suerte con la papeleta que le tocó vivir como Juez en estos difíciles momentos. Ejercía su profesión como Oficial del Registro de la Propiedad de Gérgal, era un hombre culto en aquella época de tanto analfabetismo en la población española. Ejerció la alcaldía de Gérgal en dos ocasiones, la primera en junio de 1930, en la que estuvo un mes, y la segunda el 18 de marzo de 1936 cuando fue elegido por unanimidad entre las personas convocadas Alcalde Presidente del Ayuntamiento de Gérgal cumpliendo con el oficio del Excmo. Sr. Gobernador Civil de Almería. Ejerció la primera alcaldía de la coalición política llamada Frente Popular que unía a las fuerzas de izquierda, ganadora de las elecciones generales de febrero de 1936. En la segunda ocasión estuvo en el cargo sólo veinticuatro días, en los que convocó cinco plenos, lo que da idea de su intensa actividad y dedicación. Dimitió el 8 de abril de 1936 por haber sido nombrado Juez Municipal de la Villa y resultar incompatible con el cargo de Alcalde y Concejal. Los principales cargos que ejerció fueron: Alcalde, Recaudador de Contribuciones, Juez Municipal, Juez de Instrucción y 1ª Instancia, Secretario UGT, Vocal del Comité Local Obrero y Director del Comité Local Obrero. En esta difícil y trágica situación en la que la sociedad española quedó enfrentada en izquierdas y derechas hubo injusticias, abusos, desmanes, venganzas y asesinatos por ambas partes. En Gérgal, que estaba dentro de la zona republicana, fueron las personas consideradas de derechas, propietarios de tierras y negocios, así como los representantes de la Iglesia, los perseguidos, vilipendiados y en el peor de los casos asesinados por los más exaltados, intransigentes e incontrolados elementos de la izquierda revolucionaria. Y es en este contexto donde tuvo que actuar Justo González como Juez de Gérgal, intentando que se cumpliera la legalidad vigente y poner orden para que no se cometieran atropellos y actos de barbarie como tristemente en ocasiones sucedió. De todos modos, en Gérgal no se cometieron durante la Guerra Civil asesinatos como ocurrió en otros pueblos de España, las víctimas que hubo se produjeron fuera de la localidad por parte de grupos incontrolados o por pelotones de ejecución. Dos días antes de terminar la Guerra Civil, el 29 de marzo de 1939, un influyente gergaleño de derechas le dijo a Justo González -según cuenta él mismo en los papeles que dejó escritos- que había hablado con el nuevo Gobernador de Almería y le había aconsejado calma y todo el mundo en su puesto, sin embargo, a las dos horas llegó de Almería la orden de su detención. Justo González dejó escritas unas anotaciones en papeles sueltos que encontró en la cárcel de Gérgal los días que estuvo preso, y los dejó escondidos dentro del forro del colchón que le llevó su familia a la cárcel, con las llamadas: "El que se encuentre esto que lo dé a mi mujer o a mis hijos y que lo guarden hasta que haya ocasión de publicarlo" y "El que se encuentre este papel que lo entregue a mi mujer y que ésta lo guarde en el corazón hasta que sea oportuno darlo a la luz". Su familia retiró el colchón cuando se lo llevaron a Almería para ser ejecutado y pasado el tiempo encontraron las notas. En ellas pretendió proclamar su inocencia ante el pueblo de Gérgal y que se supiera quiénes eran sus asesinos, así dice: "Puedo lanzar a los 4 vientos que soy inocente y que me han matado injustamente quitando a mis hijos de su padre y así creo que lo entenderá el pueblo sensato, pero he muerto con honra sin chaquetear como otros...". ![]() En el primer documento, del que aparece un fragmento sobre estas líneas, escribe: "Al pueblo de Gérgal: En estos trágicos momentos en que se juega con mi vida, no quiero dejarla, sin antes deciros lo ocurrido para mi tranquilidad de conciencia. El 8 de abril de 1939 se me ha notificado el auto de procesamiento como autor de la muerte de Don ... y Don ... y ser peligrosísimo para la salud pública, esto quiere decir que estorbo en este mundo...". Desde el primer momento de su detención se dio perfecta cuenta de que había sido víctima de una conspiración por parte de gergaleños que empezaron a lanzarle acusaciones injustas, así lo cuenta: "... quizás estéis arrepentidos de la obra que habéis hecho por vuestra creencia de que era una algarada política y en medio de esa alegría, sin pensar el mal que me hacíais me encarceláis con regocijo para satisfacer venganzas y a cuatro vientos lanzaríais sobre nosotros acusaciones injustas, y cuando viene el poder de Franco con gracia se las arrebata y recoge e inicia los sumarios con esos mismos datos y cuando queréis reaccionar ya es tarde y no tiene enmienda el asunto, se nos procesa injustamente como autor de dos muertes y ser peligrosísimo para la salud pública, que quiere decir tanto como que estorbo en este mundo. Ésta es mi primera creencia, pero después pensando llego a creer que no es error, sino que sois capaces por vengarse de hacerlo a ciencia y paciencia y por eso no dejo de llamaros canallas, asesinos y traidores...". Escribe estos documentos porque quiere que el pueblo de Gérgal sepa que él no es culpable de ninguna muerte y que cuando firmó la entrega de los presos que luego serían asesinados actuó de la mejor manera que podía. Por eso dice: "... La muerte del primero bien conocida del pueblo es; vinieron a por él 4 ó 5 veces, incluso el pueblo de ..., y con riesgo de nuestra vida pudimos soslayar la cuestión, pero la última vez no pude hacerlo porque vinieron a por él, un teniente, un sargento y un cabo del ejército con orden del Comisario de Almería Sr. ... para que lo entregara; comprobé esta orden por teléfono y al ser cierta, y ante el dilema que me pusieron, o cumplimentar la orden, o los dos para Almería, mirando mi piel, la cumplimenté, matando esas fuerzas a ... La del segundo, casi lo propio ocurrió...". En otro momento dice sobre lo mismo: "Me acusáis de ser el autor de la muerte de ... y ... so canallas. Sabiendo vosotros lo ocurrido, la del primero (aquí se refiere al segundo antes citado) fue cosa de Almería como lo sabe su familia, y los documentos aportados al sumario como sabe ... se hicieron ... (hay unas palabras que no son legibles) ... a ... (primer preso) porque el Jefe de la Cárcel D. ..., llorando a lágrima viva los pidió y por lástima se les dio, pero ya que había entregado a ... y la del segundo (aquí se refiere al primero antes citado) bien conocido de todos es, y de mis asesinos más, que hasta el pueblo de ... vino a por él y no se dejó, jugándome la vida dos o tres veces por él, como su familia lo sabe, hasta que en cumplimiento de una orden de la Comisaría tuve que hacerlo, orden que se me confirmó por teléfono, como puede decirlo si recuerda ..., diciéndome hay que cumplir la orden que del traslado del preso responde la fuerza que lo conduzca, y esto lo dijo el Comisario Sr. ..., denunciando a otro día lo ocurrido en la mima Comisaría ante el Agente ... y estando unidos la orden y el recibí del preso con la firma del Teniente en el sumario de ... (segundo preso), como lo sabe muy bien, porque intervino, ... ¿No veis mi inocencia? ... ¿Me merezco yo esto? ¿No os acordáis del bien que he hecho? Preguntarle a ..., a ..., a ...". Más adelante dice: "... La cosa graciosa de este proceso es el asunto de ... (el primer preso), que la Comisaría me da una orden a cumplir sin excusa, yo se la doy al Jefe de la Cárcel y éste entrega al preso, y el juzgado todo lo ve bien, menos mi orden que es la mala, es decir, que si no cumplo la orden me matan los rojos y si la cumplo me matan los de Franco, cualquiera acierta, e igual pasa con el asunto del Sr. ... (el segundo preso). Así es la justicia de Franco, la cuestión es buscar un editor responsable de las cosas para ellos justificarse ante el Generalísimo, y no han encontrado a otro más bonito que yo...". Para describir cómo fue su juicio dice: "En cuanto al Juez y Secretario instructores de mi sumario, para saber su personificación basta decir que encima de la mesa de declaraciones colocaban como símbolo glorioso de la justicia de Franco un berdajo para emplearlo con los que no dijesen lo que ellos querían...". Sabía que su final era inminente como reflejan sus palabras cuando dice: "... hoy en este mundo y mañana en el otro..." y también cuando escribe pensando que algún día se le hará justicia: "... porque tener entendido que el fuego se ha sofocado por algún tiempo, no lo dudo, pero que el rescoldo no se ha apagado, y sobre él, algún día se han de levantar otra vez las llamas de la Independencia y se os hará la misma justicia que vosotros habéis hecho, pues vuestra felonía queda grabada en la cabeza para siempre, y estas cuantas letras servirán para refrescarla...". Cuando Justo
González escribió estas notas esperaba que algún
día se le haría justicia, y ya transcurridos 67 años de
su muerte, aunque no se le haya hecho de
forma expresa, se le ha hecho, a él y a todos los que
murieron por una sociedad más justa y libre, con la
instauración de la democracia en España, con
saber que mereció la pena luchar por esos ideales, con
saber que desde el día que
murió se le ha considerado una buena persona y con el
agradecimiento del pueblo de Gérgal a su memoria.
SE PUEDEN VER FOTOS DE LOS DOCUMENTOS DE SU PROCESO EN:
SE PUEDEN VER FOTOS DE JUSTO Y SU FAMILIA EN: http://picasaweb.google.com/justogonzalezmarquez/FOTOSCEDIDASPORMISPRIMOSJUSTOYRICARDOMOTOSGONZALEZ# SE PUEDEN VER FOTOS DE LOS PAPELES QUE DEJÓ OCULTOS EN EL COLCHÓN QUE SU FAMILIA LLEVÓ A LA CÁRCEL LOS DÍAS QUE ESTUVO PRESO:
MÁS INFORMACIÓN POR SU NIETO JUSTO GONZÁLEZ SERNA EN:
Nota:
Se han omitido los nombres de personas y lugares que aparecen en los
documentos que escribió Justo González poco antes de
morir porque no es intención del que escribe esta
biografía remover el pasado sino conocerlo y aprender de sus
errores. No se trata de reabrir heridas sino de cerrar las
que aún están abiertas. La historia se hace recordando
los hechos de etapas anteriores y analizando estos hechos es cómo se comprende
el presente. Como dice el escritor Richard Barker "hay que pasar página, pero
para eso, antes hay que leerla". Por ello, no debemos ignorar u olvidar esta parte de nuestra
historia reciente para que nunca más se repita el enfrentamiento entre
españoles que por pensar de manera diferente terminó de la peor manera posible
con
Escritor y Cronista de la ciudad de Baza (Granada)
Luis Magaña Bisbal nace en Gérgal (Almería) el 6 de diciembre de 1893, escritor y cronista de la ciudad de Baza (Granada). Es el autor de la más completa historia bastetana. Aparte de escritor y erudito es ejemplo de los grandes bastetanos no nacidos en dicha ciudad. En una de sus obras recoge numerosos datos históricos sobre Baza: "Baza histórica". Edición de A. García-Paredes. Asociación Cultural de Baza. 1978. 2 volúmenes. Baza. en Sobre la Iglesia de Baza escribió:
"Alonso de Covarrubias y la Iglesia Mayor de Baza"
(José
Contreras Naveros)
Nació en
Almería el 20 de febrero de 1933 (Registro Civil, Tomo 13, Folio
16, Acta 176) en la casa nº 9 de la Calle General Sotomayor. Hijo de D. Jesús Contreras y de Dña. Pura Naveros, naturales de
Gérgal y de Almería respectivamente. Está casado con Dña. Carmen
Torres Guerrero de cuyo matrimonio tuvo cinco hijos: José,
Carmen, María, Jesús y Sara. Estudió las primeras letras en el Colegio La Salle de Almería y el Bachillerato, hasta 6º curso, en el Colegio Diocesano de Almería. Cuando tenía 20 años murió su padre y tuvo que abandonar los estudios para sustituirle al frente de la casa, dedicándose a la agricultura y a la administración de las tierras o cortijos que tenían. Aunque dejó los estudios oficiales, se convirtió en un autodidacta nato y estudió idiomas: inglés, francés, alemán, italiano, árabe, hebreo y turco sin otros maestros que los libros, sus inseparables compañeros. Fue una pena que no continuara los estudios reglados, pues era su gran ilusión y la de su familia el haber terminado una carrera universitaria. (Los datos anteriores están tomados del libro "Tierra de poetas: Antología de poetas almerienses" de Florentino Castañeda Muñoz) Dibujo por Diego Domínguez Herrero Su vocación literaria se inició cuando escribió los primeros versos con apenas siete años y desde entonces no ha cesado de dar rienda suelta a su pluma, transmitiendo las sensaciones y sentimientos del mundo que le rodea. Muy joven, con veintiún años, en 1954, publicó su primer libro de poemas "Flores exóticas", apadrinado por su tío José Miguel Naveros Burgos, poeta y escritor de reconocido prestigio. En 1960, con veintisiete años, publicó su segundo libro de poemas "Soñando mi camino" y a partir de entonces no ha vuelto a publicar ninguna obra más porque tuvo la mala suerte que cada una de estas publicaciones coincidió con la muerte de un ser querido, volviéndose supersticioso, y para no tentar más la suerte, se quedó con un tercer libro de poemas "Tejedor de sueños" sin publicar cuando ya lo tenía a punto de salir. Pensó y piensa aún que su ansia de éxito fue la causa de tanta pena, por lo que decidió el anonimato bajo W. Sader y otros nombres más y continuar escribiendo para su propia satisfacción, renunciando a dar publicidad a su obra y al gran futuro que le esperaba como poeta profesional. Sin embargo, ha escrito poemas dedicados a sus amigos y conocidos, regalándoselos manuscritos o escritos a máquina, y reparte fotocopias de sus poemas a las personas que considera saben apreciar y valorar su poesía. Ha escrito también algunos cuentos y artículos de viajes a Egipto, Marruecos, Turquía y otros lugares, y sigue escribiendo prolíficamente. Tiene unos cuantos miles de versos, aproximadamente 54.000, hasta ahora, que ha plasmado en el papel y, escribe con tanta facilidad que dice que no son suyos, que no tiene que inspirarse porque le vienen solos, se los dictan, o mejor dicho: se los dan. En su haber hay que anotar también que es el creador de la letra de la canción "Almería" con música de Francisco Bernabéu González y cantada por Juan Mª Guerrero que se estrenó en el Casino de Almería.
En su juventud,
antes de tomar la decisión de renunciar a seguir publicando su obra,
Nunca persiguió la gloria ni dejar en la memoria de los hombres su canción -como dice nuestro inmortal Antonio Machado-, su poesía le fluye de dentro como ríos de tinta que quieren transmitir sus sensaciones y sentimientos ante el mundo en que vive, es una necesidad, es su forma de expresión. La temática de su obra es muy variada, escribe sobre todo lo que ve y siente. La naturaleza, las gentes y sus vivencias son su principal fuente de inspiración, y, en lugar preferente, lleva siempre a su pueblo, Gérgal, al que le ha escrito centenares de poemas y sigue escribiendo a la mínima oportunidad que se le presenta. Para los gergaleños y gergaleñas que hemos conocido y sentido su poesía y seguiremos conociéndola y sintiendo, porque, gracias a Dios, le quedan muchos años por delante, lo consideramos nuestro poeta de Gérgal, por excelencia. Nadie como él ha descrito a Gérgal con tanta belleza, describiendo sus paisajes, reflejando sus colores, sus vivencias, haciendo un retrato de sus gentes y lugares...
Así describe su hijo Jesús
Contreras su obra:
Tras tantos tiempos culturalmente áridos, oscuros y ásperos como corren, aún nos queda la esperanza de escuchar la voz del poeta, del bardo... que desde su profunda alma sabe hacernos sentir compartiéndolas... vivencias pasadas con clamores de loable futuro. A continuación, uno de sus innumerables poemas dedicados a Gérgal, que salió en el diario La Voz de Almería -donde le han publicado poesías durante muchos años- fue el 9 de julio de 1967, domingo, y como prólogo le ponemos estas palabras de su hijo: Os transmito con cariño este poema dedicado a su pueblo de un poeta gergaleño, que tras el seudónimo de W. Sader, ha cantado siempre a sus gentes y a sus campos... y a quien a sus 75 largos años, en que la voz ya se le desgarra... aún tengo la honra de poderle llamar “padre”. Jesús Contreras
Para conocer un poco su personalidad he elegido un poema suyo publicado el 1 de julio de 1969 en "La Voz de Almería" que se titula "Solamente soy un hombre" al que le pone un subtítulo en inglés "The true wise is humble" (El verdadero sabio es humilde), en el que expresa su manera de ser, un hombre humilde ante todo, su forma de ver el mundo y de relacionarse con los demás.
El poema que sigue está dedicado a la Fuente de Juan Gómez que se encontraba en Las Aneas, en la rambla, junto a una alameda que hay a la derecha conforme subimos en dirección a El Almendral. Esta fuente se fue extinguiendo a finales de los años sesenta y principios de los setenta del pasado siglo. Su caudal era abundante, un regante de agua que manaba de una acequia techada que había en la misma rambla.
Para ver los poemas "Las Fuentes de Gérgal" y "Nuevas Canciones de Los Filabres" de W. Sader haga clic sobre sus títulos y entrará en la sección "Miscelánea" de esta página web donde se encuentran. Recitaciones de poemas propios y de otros autores por W. SADER: Para escucharlas haga clic sobre su título
Selección de Poemas (haga clic sobre este título y podrá ver una lista de poemas de W. Sader que se irá ampliando)
Juan Antonio de Soria Contreras Autor de dos libros sobre
la historia reciente de Gérgal, sus vivencias, anécdotas,
añoranzas y recuerdos.
Juan Antonio de Soria
Contreras en su libro "Viaje y Visita a Gérgal" nos cuenta dónde y
cuándo nació y la influencia "Nací bajo ese manto azul
henchido de radiante luz y sol, de la andaluza tierra gergaleña,
hora del mediodía, Doy gracias a tan señalado y hermoso día 16 de julio de 1920 por hacerme partícipe de este mundo exterior, existencia que en el andar del tiempo y por causas de la Guerra Civil de 1936, se conmocionó, quedando alterado y atrofiado el futuro pensado. El azar, aunque fue peregrino, pernicioso y maléfico, pasado algún tiempo, se transformó en bienestar y prosperidad. Es justo reconocer, queridos paisanos, que estoy muy unido a las tierras y playas gaditanas; es verdad que quiero con toda mi alma a la histórica Ciudad de Gades y es un hecho que a ella le debo lo poco que soy y lo menos que tengo, pero también es justo confesar que ese cacho de "Sierra de los Filabres", supo donar resplandor a mis ojos para elegir la nave que me llevaría a puerto seguro. Por todo este juego de circunstancias, no puedo renegar de una, ni de otra. Ambas están fuertemente incrustadas en lo más recóndito de mi ser aunque por permanecer más tiempo alejado de Gérgal, sea racional que tenga, el sueño constante y alocado de conocer y averiguar las existencias corporales, espirituales y naturales de sus habitantes, por lo que supongo, no sea una mercancía rara al agrupar en el papel esta serie de cosas que más tarde cuajarán en una hagiografía gergaleña…"
Cuenta en su libro "Viaje y visita a Gérgal"
que escribe En sus libros trata de solventar la inquietud que desde niño había tenido: ¿por qué, plumas con competencia y solvencia literaria no habían realizado estudios y escritos monográficos de Gérgal? Después de pedir disculpas por sus defectos, justifica su obra diciendo que el esfuerzo hecho y la pérdida de muchas horas de sueño, sirvan para que nuestros hijos conozcan el ayer de Gérgal y lo recuerden mañana con el mismo amor y cariño con que la ha redactado. Pasados más de veinte años de su publicación, podemos decir que su objetivo se ha cumplido, pues son referentes obligados para conocer estos años de la historia de Gérgal. Sus dos libros publicados son:
Los gergaleños y gergaleñas conocemos por estos dos libros el devenir de nuestro pueblo en diferentes etapas del pasado siglo XX desde la óptica de su autor. Vemos cómo ha evolucionado en estos años y nos enteramos de su situación económica, social y política. Por ellos conocemos a sus gentes y a personajes singulares, sus tradiciones, anécdotas y vivencias. Por lo que debemos reconocer a nuestro paisano que gracias a su meritorio trabajo narrativo, hemos recuperado parte de nuestra memoria histórica. El que escribe estas líneas quiere manifestar su admiración por su paisano y maestro en esta inquietud por la historia, tradiciones y vivencias de nuestro pueblo, y reconocer la influencia que han tenido sus libros en el conocimiento del pasado y presente de Gérgal, siendo de obligada consulta para su trabajo de investigación. A continuación, como ejemplo de su narrativa, unos párrafos de su libro "Viaje y Visita a Gérgal" en los que cuenta cómo era el Casino de Gérgal, allá por los años veinte del pasado siglo XX, que se ubicaba donde ha estado hasta hace pocos años la "Fonda La Catalana" y anteriormente la "Fonda de Paco" (su dueños eran conocidos por Paco Fonda y Anica la de la Fonda): "... y soñando seguimos
aquellos días de tan afables recuerdos y de tan prestigiosa
exposición que dio Gloria y Timbre a nuestra Villa, aquel
CASINO DE GÉRGAL, aquel centro de reposo sito en la calle Sebastián
Pérez, nº 16, y que, en mi niñez, por los años 1924, llegué a
conocer. Del mismo libro es el fragmento que sigue a continuación, en él nos cuenta cómo era el antiguo Teatro de Gérgal: "... Cuando el tiempo aún
no había deteriorado mi faz con esas hendiduras en la cara, conocí
el hoy también desaparecido Teatro de Gérgal, y como entonces,
quiero reclutar mis ideas, para diseñar en mi mente, antes de
pasarla al papel, aquel grabado que quedó en la inocente retina de
mi niñez; aquel maravilloso escenario de movilización y giro de la
danza, aquella tecnología decorativa de sus medios arcos árabes en
forma de herradura sustentados por columnas de la destacada y
valiosa madera de caoba; de sus cómodas plateas y anfiteatro,
artificio de la más delicada técnica de aquellos tiempos, coalición
todo esto que destacaba en un sincronizado digno de admiración, que
hoy, después de su demolición, añoramos y lloramos. Son cosas de
este pasado que dieron celebridad y voz común a su aureola. Juan Antonio ha escrito también otro libro
titulado "Al amigo que se nos fue: Francisco Rodríguez López,
catedrático de Pediatría de la Universidad de Murcia". Editorial
Laboratorio Clariana-Picó. Valencia, 1987. Durante muchos años ha
colaborado con artículos en la prensa provincial: en La Voz de Almería, en La Crónica
y en Ideal de Almería. Ha expresado su opinión en diferentes
secciones, ha sido columnista en Ideal de Almería con "Mi ojo en Gérgal" y
en otras tribunas como "Cartas al Director".
Ha escrito también durante muchos años numerosos artículos en los
Programas de Fiestas de Gérgal. En la actualidad tiene elaborada otra publicación sobre Gérgal en la que hay abundancia de datos e imágenes de la localidad, pero por problemas de financiación para su edición la tiene aparcada esperando solucionarlos. Recientemente, a finales de julio del presente año 2007, sus amigos le han hecho un homenaje en el Asador "La Posada del Cura" de Gérgal que se encuentra en la parte trasera del antiguo Cuartel de la Guardia Civil, donde había un cortijo hasta su reconversión en restaurante, que el que escribe estas líneas recuerda con un cariño especial, pues allí vino a este mundo. En la placa que se le entregó al final de la comida-homenaje como emotivo recuerdo de este acto iba grabado este texto: "A NUESTRO AMIGO / Juan Antonio De Soria Contreras / LA AMISTAD NO SE PUEDE MEDIR, / EL CARIÑO A UN PUEBLO MUCHO MENOS. / POR TU GRAN CARIÑO A TU PUEBLO, / TUS AMIGOS / TE OFRECEN LA MEJOR AMISTAD QUE PUEDEN DARTE, / SU COMPAÑÍA Y RECUERDO PARA SIEMPRE. / GÉRGAL, 28 DE JULIO DE 2007" Las Fiestas de Gérgal, las de Agosto, en honor a su Patrona la Virgen del Carmen, y las de Enero, en honor a su Patrón San Sebastián, con su función de Moros y Cristianos, no son lo mismo sin la presencia de su feligrés y reportero Juan Antonio de Soria Contreras, cronista de nuestra Villa.
Investigador de la historia de Gérgal y sus monumentos. Autor de numerosos artículos sobre temas de Gérgal en la prensa provincial y nacional . Colaborador en varias revistas sobre temas históricos y religiosos. Colaborador en actividades de diferentes Hermandades y Cofradías. Conferenciante de temas marianos y parroquiales en colaboración con la Real Academia de la Historia.
Pertenece a la Asociación de Amigos
de la Real Academia de la Lengua.
Aureliano nació en
Almería, el 15 de febrero de 1948, domingo, a la una de la tarde
(según consta en el Registro Civil, Distrito 2º, Secc
Su niñez la pasó en Gérgal, pues sus padres vivían es esta localidad. La Enseñanza Primaria la cursó en Gérgal y en 1958 ingresó en el Colegio Diocesano de Almería donde cursó el Bachillerato Elemental y al comenzar el Bachillerato Superior murió su padre y tuvo que abandonar los estudios para ayudar a su familia. En 1969 ingresó como Auxiliar de Correos en Almería, en 1973 se trasladó a Madrid y en 1974 a Roquetas de Mar. En 1986 se trasladó a la Administración de Correos de Almería, Sucursal nº 2, sita en Hermanos Machado, nº 4 donde continúa hasta la fecha ejerciendo su profesión.
Aureliano, desde pequeño ha sentido una atracción especial por su pueblo, Gérgal. No ha cejado de escudriñar en archivos, bibliotecas y en testimonios de la tradición oral, recopilando datos para completar diferentes episodios e incógnitas de la historia de Gérgal y sus monumentos. Ha participado y participa en todas las actividades en las que se le ha requerido de su asesoramiento y conocimientos histórico-religiosos para dejar el pabellón de Gérgal en lo más alto, estando siempre dispuesto para colaborar en todo lo que se solicita.
En sus escritos, utiliza con frecuencia un vocabulario culto, de vocablos que hoy están olvidados por su poco uso y que trata de recuperar para la riqueza y belleza de nuestra lengua. Como buen investigador, su prosa es precisa, amena y muy documentada. Su faceta de poeta, aunque menos conocida, es también digna de admiración y reconocimiento.
Investigador de la historia de Gérgal y sus monumentos. Autor de
numerosos artículos en la prensa de Almería (La Voz de Almería,
Ideal de Granada edición de Almería y La Crónica), y en el diario Pueblo
de Madrid, sobre temas de Gérgal. Colaborador en
varias revistas sobre temas históricos y religiosos. Secretario en
la reorganización de la Cofradía de la Virgen del Carmen y
colaborador, presentador y tramitador de diferentes hermandades y
cofradías de Almería.
Conferenciante de temas marianos y parroquiales en colaboración con
la Real Academia de la Historia donde obra en la citada biblioteca,
acopia archivada de las mismas. Pertenece a la Asociación de Amigos
de la Real Academia de la Lengua. Ha escrito numerosas poesías algunas de ellas publicadas en los diarios "La Voz de Almería" e "Ideal". El Académico D. Florentino Castañeda y Muñoz lo incluye en su obra "Almería Tierra de Poetas", páginas 611 y 612, Edición 1998, y le selecciona el siguiente poema:
A UN AMOR
Sólo tus ojos me alumbran en las noches tenebrosas, donde sólo se vislumbran los olores de las rosas. No cantan los ruiseñores. Las auroras del verano con sus bonitos colores cuando te miraba ufano... Cuando miro a tus pupilas destellas mi corazón, me haces perder la razón y ya no sé describirlas. Ellas dan luz a mi vida aumentando la pasión que con dulce brumación tiene en mi pecho cabida. Paseemos por los prados juntos, hablando de amor de un amor puro y sagrado que no le empañe el dolor. Amor que del amor nace y une nuestros corazones en un apretado lance de alegrías y de ilusiones.
Ha colaborado en la revista "Oscus", obteniendo dos premios, uno de "redacción", primero del concurso y otro Primer Premio en un concurso de poesía.
ACTIVIDADES EN HERMANDADES, COFRADÍAS Y COLABORACIONES HISTÓRICAS EN REVISTAS RELIGIOSAS
- Secretario Reorganizador de la Hermandad-Cofradía de la Virgen del Carmen de Gérgal (Almería) de 1996-1997. - Vocal del Consejo Pastoral Parroquial de la Villa de Gérgal. - Vocal de Comunicación de la Hermandad de la Virgen del Carmen "Reina de las Huertas" de la Parroquia de San Sebastián de Almería de 1998-2004. - Secretario General de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Almería de 2001-2003. - Colaborador en el Año Mariano Carmelita de 2001. - Presentador de la Virgen del Carmen de Gérgal (Almería) en el Programa de El Día del Señor en T.V.E. el 11 de marzo de 2001. - Secretario Tramitador del Expediente para la concesión de la Medalla de Oro de la Agrupación de Hermandades y Cofradías a la Virgen del Carmen de la Parroquia de San Sebastián "Reina de las Huertas" el 30 de julio de 2001. - Secretario Tramitador del Expediente de la declaración de la Hebdómana Santa de Almería, de Interés Turístico Nacional. - Secretario General de la Real e Ilustre Hermandad del Santo Sepulcro, Cofradía oficial de la Hebdómana Santa de Almería. - Tramitador de los Expedientes de las Hermandades de la Virgen del Carmen de Gérgal (Almería) y Parroquia de San Sebastián de Almería "Reina de las Huertas" para su inclusión en la "Orden General de Monte Carmelo de Roma". La primera el 3 de diciembre de 1997 y la segunda el 25 de junio de 2003. - Colaboración histórica en el Boletín de la Real e Ilustre Hermandad del Santo Sepulcro de Almería. - Colaboración histórica en la Revista de la Orden de Carmelitas Calzados y Descalzos "El Escapulario" y "Myriam", respectivamente. - Colaboración histórica en la Revista de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Almería "Almería Cofrade" y "Alto Guadalquivir". - Colaboración histórica en el Boletín de la Pontificia Real e Ilustre Hermandad del Santo Sepulcro de Huércal Overa.
CONFERENCIAS EN COLABORACIÓN CON LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA
- El Dogma de la Inmaculada Concepción en el cenobio de las Concepcionistas, el 16/12/2004. - La Parroquia de Santiago Apóstol de Almería, el 26/05/2005. - La Parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Gérgal (Almería), el 13/08/2005.
ARTÍCULOS DE PRENSA DE AURELIANO GONZÁLEZ URRUTIA La Iglesia de Gérgal La Crónica
1.-
Desde mi alquería, diviso toda Almería (La parroquia de
Gérgal).............................. 9/08/1983 10.- El Sol del techo mudéjar de la Iglesia de Gérgal.................................................. 24/12/1994 11.- Datos históricos de la Hermandad-Cofradía de la Virgen del Carmen de Gérgal...... 17/07/1998 La Voz de Almería 12.- La Medalla de la Hermandad de la Virgen del Carmen de Gérgal............................ 4/08/2000
13.-
Epítome histórico de la Hdad-Cofradía de la Patrona de
Gérgal.............................. 3/01/1998 16.- La Fiesta de la Virgen del Carmen de Gérgal (1740)............................................. 2/08/2000 17.- La Parroquia de Gérgal..................................................................................... 19/11/2002 Ideal 18.- La Iglesia de Gérgal ........................................................................................ 10/04/1995 19.- La Hermandad de Gérgal (la inscripción de la Virgen del Carmen en Roma).......... 11/03/1998 Sebastián Pérez García La Crónica
20.- Un senador
gergaleño........................................................................................
7/12/1990 24.- Reminiscencia en Madrid por el Senador Sebastián Pérez................................. 22/02/2001 La Voz de Almería
25.- Misiva abierta a la actual Corporación Municipal de
Almería................................ 19/01/2000 Otros gergaleños ilustres La Crónica
28.- Homenaje a un buen gergaleño: Mariano Márquez
Márquez................................. 6/07/1990 Las Fiestas de Moros y Cristianos de Gérgal - San Sebastián La Crónica
31.- San Sebastián, Patrón de la villa de
Gérgal....................................................... 15/01/1991 La Voz de Almería
33.- San Sebastián Patrón de Gérgal “Tradición
oral”............................................... 18/01/1999 35.- " " " " " "Tradición escrita"......................................... 14/01/2001 36.- " " " " " "Tradición oral" ............................................. 19/01/2005 37.- Gérgal, Fiestas de San Sebastián 1906 .......................................................... 17/02/2006 38.- Gérgal: "Moros y Cristianos" .......................................................................... 16/01/2009 El Castillo de Gérgal La Crónica 39.- El Castillo de Gérgal...................................................................................... 18/01/1989 La Voz de Almería 40.- La Villa de Gérgal en la Rebelión de los Moriscos............................................ 13/01/1974 41.- El Castillo de Gérgal...................................................................................... 25/08/2003 El ferrocarril de Gérgal La Crónica 42.- El ferrocarril de Gérgal................................................................................... 15/08/1989 La Guardia Civil en Gérgal La Crónica 43.- La Guardia Civil en Gérgal.............................................................................. 8/10/1985 Ideal 44.- Celebración del 150 aniversario de la Guardia Civil........................................... 14/05/1994 El primer mapa de la villa de Gérgal La Crónica 45.- El primer mapa de la villa de Gérgal................................................................ 11/01/1990 Epítome de los seísmos en Gérgal La Crónica 46.- Epítome de los seísmos en Gérgal................................................................. 19/11/1991 La mina de Los Malagueños La Crónica 47.- La mina de Los Malagueños en la villa de Gérgal............................................. 17/02/1987 Correos en Gérgal La Crónica 48.- Epítome del correo en nuestra provincia........................................................... 8/10/1985 (La fundación del Correo en Almería y Gérgal) 49.- La Conducción Postal de Gérgal.................................................................... 30/04/1991 La Sierra de los Filabres La Voz de Almería 50.- La Sierra de los Filabres............................................................................... 21/04/2000 Etimología de la palabra Gérgal La Crónica 51.- La etimología de la palabra Gérgal................................................................. 25/05/1992 Calar Alto La Crónica 52.- El Calar Alto de Gérgal................................................................................. 13/03/1990 Las aguas medicinales La Crónica 53.- Las aguas medicinales de la Villa de Gérgal.................................................... 4/01/1991 Las pinturas rupestres La Crónica 54.- Las pinturas rupestres de Gérgal................................................................... 28/02/1991 El Sindicato de Riegos La Voz de Almería 55.- El Sindicato de Riegos de la Villa de Gérgal.................................................... 5/01/1999 Poesía La Voz de Almería 56.- Dedicado a Gérgal....................................................................................... 25/01/1972 57.- El Castillo de Gérgal.................................................................................... 29/04/1972
|
||||||||||||||