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Poemas de W. Sader
Relación de Poemas
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En mi pueblo
gergaleño (A Joaquín López
Soria, a Isabel García López, su esposa, y a sus hijas
Olga y María del Mar)
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GÉRGAL
A mi amigo Juan López Soria |
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Mirando al sur, yace Gérgal
al pie de Sierra
Filabres,
coronada del Castillo
que domina su paisaje.
Desde su risueña vega
hasta sus plazas y
calles
cuentan la estirpe
agarena
de este pueblecito
árabe.
El gergaleño es
cordial,
caballeroso y amable:
amigo de sus amigos,
y no enemigo de nadie.
....................................
¡Tablas y
Puertocarrero!
¡Las Aneas y el
Almendral!
¡Caminando hacia la
Sierra
por el barranco Labar!
....................................
¡Gérgal! ¡Pueblecito
alegre,
en donde nació mi
padre!
¡Donde yo aprendí a
soñar,
entre alamedas y
sauces,
a la vera de tu
Rambla,
-que cual sierpe se
contrae-;
en el verdor de tus
pagos...
en tus
verdes olivares...
Donde oí, del
ruiseñor,
rapsodias inolvidables;
soñando bajo la luna...
oyendo el viento en los árboles...
y adormido al murmurar
del agua clara en sus cauces;
ebria el alma de ternuras
y el corazón de romances.
-¡Suave canción de los grillos
en las noches estivales!
¡Azul fuego de luciérnagas
en los tiernos herbazales!-
Ese silencio de estrellas
que, como lluvia impalpable,
se esparce en la soledad
de tus noches inefables...
¡Prendaron mi corazón!
¡Pueblecito de mi padre!
......................................
Mirando al sur yace Gérgal
orlada de sus parrales,
de sus almendros y olivos,
al pie de Sierra Filabres.
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ME RECUERDAN LAS
ANEAS
A Miguel Guijarro
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Me recuerdan Las
Aneas
a un pequeño
Shangri-La.
Enfrente se
encuentra Tablas
más arriba, El
Almendral
y subiendo por La
Rambla
Portocarrero
hallarás.
¡Y aún más alto, todavía
con el Peñón de Las Juntas
de cara te vas a dar!
Allí está La Balsa Grande
como un diminuto mar
¡Barrancos de La Dehesa...
del Toril y de Labar!
¡Fuente de La Merendera!
¡Trepando y vuelta a trepar!
¡Hasta que alcanzas la cumbre
del ya famoso Calar!
Desde Sierra de Filabres
¡paisaje maravilloso
el que vas a contemplar!
Allá la vista se
expande
¡No te cansas de
mirar!
¡Allí se ciernen
las águilas
en perfecta
soledad!
¡Estás más cerca
del cielo!
¡A los lejos
brilla... El mar!
¡El aire se
saborea!
¡Por fuerza debes
orar!
¡Ay, Sierra de los
Filabres!
¡Nunca te puedo
olvidar!
W. Sader
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¡YA
TIENEN DE NUEVO SOMBRA!
A Mari Nieves Parra Delgado
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¡Otra
vez ya tiene sombra
La
Plaza Vieja de Gérgal
gracias a los nuevos olmos
que ha
plantado La Alcaldesa!
Mas
pasarán varios años
para
que la sombra pueda
cobijar toda La Plaza
de la
estival solanera.
Para
escuchar, por las tardes,
de los
pájaros la orquesta
y
evocar, con añoranza,
las
otras tardes aquellas.
¡De
juventud y de ensueño!
¡De
juveniles quimeras!
¡Y
recobrar, nuevamente,
toda
su antigua belleza!
Pero
mientras tanto, hermano,
¡ya
tiene de nuevo sombra
La
Plaza Vieja de Gérgal!
W. Sader
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¡MAL
HAYAN!
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¡Mal haya... aquellos que cortan
los árboles de las plazas
de las calles y glorietas
y las dejan feas y calvas!
¡Mal haya... aquellos humanos
que no respetan las plantas!
¡Y talan árboles vivos
para poner frías estatuas!
¡El árbol es al paisaje
la joya más delicada!
¡Es viva naturaleza
donde los pájaros cantan!
¡Inspiración del poeta!
¡Al viento sirve de arpa!
¡Modelo para pintores
con el mar y la montaña!
¡Es frescura para el cuerpo!
¡Es delicia para el alma!
¡Quien no respeta a los árboles
es como fiera enjaulada!
.....................................
¡Mal hayan... arboricidas
y los entes de su laya!
W. Sader
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EN
LA SIERRA DE FILABRES
A mi nieto Gonzalo Fernández Contreras |
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En La
Sierra de Filabres,
-que
está muy cerca del cielo-,
yo he
rezado con mi abuela
y mi
abuelo un Padrenuestro.
En La
Sierra de Filabres,
llena
de pinos y abetos,
con mi
abuelo y con mi abuela
yo he
pasado horas de ensueño.
A La
Sierra de Filabres,
-según
cuentan mis abuelos-,
subían
mi padre y mi madre
cuando
eran novios sinceros.
Y en
La Sierra me anhelaron
dulcemente... en el silencio...
e
invocaron a mi alma
con
sus caricias y besos.
En La
Sierra de Filabres,
-que
es La Sierra del Misterio-,
hay
cucos y ruiseñores...
frescas fuentes y riachuelos...
Fue en
La Sierra de Filabres...
allí... muy cerca del cielo...
donde
se ciernen las águilas...
con mi
abuela y con mi abuelo...
W. Sader
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| CANTO A ALMERÍA |
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En el
monte La Alcazaba,
vigilando noche y día,
y la
Ciudad, siempre quieta,
mirándose en la Bahía.
¡Ay,
Puerta, Puerta Purchena;
corazón de mi Almería!
¡Dunas
de Cabo de Gata!
¡Playas de Torre García!
¡Sierra azul de los Filabres;
brumosa en la lejanía!
(¡Engalanada de cielo
y de
mar, la tierra mía!)
¡Abrucena,
Nacimiento,
vega
de Doña María!
¡Os
llevo en mi corazón!
¡Os
sueña mi fantasía!
¡Pardas montañas y llanos
de mi
Provincia bravía!
¡Mar Latino, Mar Latino;
que bañas la geografía
de sus costas, calcinadas
por el sol del Mediodía!
¡Por este sol que es castigo
en verano, y alegría
las otras tres estaciones
en toda su orografía!
¡Tierra de chumbas y esparto,
minerales y poesía!
¡Y las mejores naranjas!
¡Las naranjas de Almería!
¡Y tus mujeres, la palma
se llevan de Andalucía!
¡Pese a quien pese y quien diga
que esta es tierra de oftalmía
y melones de secano;
que, aunque agobia la sequía,
no hay fruta como la fruta
de los valles de Almería!
¡Ni tan dulce ni jugosa
los wadís de la Arabía
la producen, ni tan sana!
¡Tus uvas son ambrosía!
¡Son néctar al paladar
las de Berja y de Dalías!
Santillana y Montenegro
son vinos de nombradía.
Y de Macael su mármol,
de Níjar su alfarería.
¡Que de todo tiene un poco
la provincia de Almería!
¡Tierra que me vio nacer!
¡Dulce y noble tierra mía!
¡Os llevo en mi corazón!
¡Os sueña mi fantasía!
¡Dunas de Cabo de Gata!
¡Playas de Torre García!
J. C. N.
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OLMOS DE LA PLAZA VIEJA
A la memoria de mi padre;
y de todos aquellos que soñaron
bajo su verde sombra, arrullados
por el murmullo de la Fuente
y el canto de
los pájaros. |
¡Mal haya el día que os cortaron
viejos Olmos de mi infancia!
¡Cuando la Plaza dejaron
triste, calva y sin prestancia!
...........................................
¡Olmos
de la Plaza Vieja!
¡Viejos Olmos centenarios!
¡A
cuya sombra soñaba
-cuando era niño- y jugaba
en mis
sueños solitarios!
¡Vieja
Fuente de la Plaza
-de
aguas frescas cristalinas-
donde
yo he visto beber
-sin
su vuelo detener-
las
veloces golondrinas!
¡Viejos Olmos! ¡Por las tardes
de
pájaros erais coro!
¡De
melodiosos cantores
en un
concierto sonoro!
¡Viejos Olmos de mi Pueblo
testigos de mis ensueños!
¡Siempre vais en mi memoria
Viejos
Olmos gergaleños!
J. C. N.
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PEÑÓN DE LAS JUNTAS
A Juan Manuel Naveros Burgos In memoriam |
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Donde
se unen los barrancos
del
Toril y La Dehesa...
-
donde comienza La Rambla...
¡La
Bella Rambla de Gérgal...! -
alza
El peñón de Las Juntas
su
gigantesca cabeza...
que
vista a cierta distancia
semeja
una calavera...
Allí,
muy difuminados
por el
tiempo en su carrera,
hay
dibujos misteriosos
que un
almeriense poeta
interpretó como naves
venidas de otras esferas...
-
¡Juan Naveros se llamaba
el
fantástico poeta...! -
de
otros planetas lejanos...
de
otras lejanas estrellas...
¡de
mundos maravillosos...!
¡de
nautas intergalácticos
que
llegaron a la Tierra...
cuando
en el cerebro humano
amanecía la conciencia...!
¡Y
ellos fueron los maestros...
-
dioses que el hombre recuerda... -
que en
El Peñón de Las Juntas
plasmaron formas sidéreas...!
W. Sader
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RECUERDOS DEL CONDE
A la memoria de José Romano (padre e hijo)
y
de Amparo, Maruja y Carmen |
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¡Oh,
aquella Fuente del Conde!
¡Aquella redonda balsa
donde
el agua clara y fría,
suavemente se vertía
en
rumorosa cascada!
¡Aquellas dos eras grandes
donde
trillaban las parvas!
¡Aquellas fuentes menores
con
sus diminutas balsas
hechas
de aleros y piedras,
y de
tierra apisonada!
¡Aquellos vivos arroyos
que en
los barrancos cantaban!
¡Aquel
Barranco del Pino!
¡Los
álamos de La Gala!
¡Las
Balsillas, Fuentefría
El
Prao Seco, Las Paratas!
¡Las colmenas de José
hechas con rústicas cajas!
¡Y la alameda del Conde
donde silbaban las charlas!
¡La noguera del Cortijo
donde mi padre contaba
sus cuentos maravillosos
al que escribe y a su hermana!
¡Corrales donde el estiércol
olía a yerbas aromáticas!
¡A espliego, menta y tomillo
y otras perfumadas plantas!
¡Y aq | |