Poemas de W. Sader  Volver página anterior 

 
Relación de Poemas

(Para verlos haga clic sobre su título o desplácese hacia abajo hasta encontrarlos)

 

  • Gérgal (A mi amigo Juan López Soria)

  • Recuerdos del Conde [A la memoria de José Romano (padre e hijo) y de Amparo, Maruja y Carmen]

  • Olula de Castro (Del libro: "Los pueblos de Almería cantados por sus poetas" de Florentino Castañeda)

  • En mi pueblo gergaleño (A Joaquín López Soria, a Isabel García López, su esposa, y a sus hijas Olga y María del Mar)

  • El Mismo Único Dios (Poema para que lo recite el General Cristiano en las Relaciones de Moros y Cristianos como final de la Función)

  • Santo Sepulcro (A María Luisa López Soria, a su esposo Luis y a sus hijas María y Elena)

  • Gergaleña (A Mari Trini López Escobar, hija de mi amigo Juan)

  • Recuerdos del Olivar (A Adelina Hernández Martínez, enamorada de sus olivos de Gérgal, In Memoriam)

  • Noches de Gérgal (A Ángeles Gil Hernández, una madrileña enamorada de su pueblo)

  • Nubes... dudas... (A Guillermo Langle Molina, gran arquitecto, compositor, poeta y dibujante, y Paloma de Nazaret Sánchez Sanz)

  • Gérgal y Bacares (A Juan Francisco Martínez Carreño y Micaela Espinar Martínez, y sus dos hijas Eva y Fátima)

  • Las Fuentes de Gérgal (A Juan López Soria; que con su artículo, "Las Fuentes Acuíferas de Gérgal", inspiró estos versos)

  • El ovni (A José Muñoz, vigilante forestal)

  • Lluvia (A mi esposa que vivió conmigo este poema)

  • Laujar (A Florentino Castañeda y Muñoz)

  • Aulago (A Antonio Tapia López, maestro en definiciones)

  • Nueva galaxia (A los astrónomos-artistas del Observatorio Calar Alto)

  • Nocturno (A Manuel Montero Gutiérrez, que con su NOCTURNO inspiró este otro)

  • Laroya (A Antonia Medina Ujaldón y a sus padres Manuel y Antonia)

  • Abrucena (Del libro: "Los pueblos de Almería cantados por sus poetas", de Florentino Castañeda, 1983)

  • Brusa (Bursa: Türkiyede en güzel kent. In memoriam de Pierre Loti)

  • La Inteligencia Dormida (A Jesús Mario Contreras Torres, que con su maravilloso ensayo "La Inteligencia Dormida", hizo brotar estos versos)

 

 

 

 

 

GÉRGAL

                                           A mi amigo Juan López Soria

 

 

Mirando al sur, yace Gérgal
al pie de Sierra Filabres,
coronada del Castillo
que domina su paisaje.
Desde su risueña vega
hasta sus plazas y calles
cuentan la estirpe agarena
de este pueblecito árabe.
El gergaleño es cordial,
caballeroso y amable:
amigo de sus amigos,
y no enemigo de nadie.
....................................

¡Tablas y Puertocarrero!
¡Las Aneas y el Almendral!
¡Caminando hacia la Sierra
por el barranco Labar!
....................................

¡Gérgal! ¡Pueblecito alegre,
en donde nació mi padre!
¡Donde yo aprendí a soñar,
entre alamedas y sauces,
a la vera de tu Rambla,
-que cual sierpe se contrae-;
en el verdor de tus pagos...
en tus verdes olivares...
Donde oí, del ruiseñor,
rapsodias inolvidables;
soñando bajo la luna...
oyendo el viento en los árboles...
y adormido al murmurar
del agua clara en sus cauces;
ebria el alma de ternuras
y el corazón de romances.
-¡Suave canción de los grillos
en las noches estivales!
¡Azul fuego de luciérnagas
en los tiernos herbazales!-
Ese silencio de estrellas
que, como lluvia impalpable,
se esparce en la soledad
de tus noches inefables...
¡Prendaron mi corazón!
¡Pueblecito de mi padre!
......................................

Mirando al sur yace Gérgal
orlada de sus parrales,
de sus almendros y olivos,
al pie de Sierra Filabres.
 
                       J. C. N.
 

ME RECUERDAN LAS ANEAS
                       A Miguel Guijarro

 

Me recuerdan Las Aneas
a un pequeño Shangri-La.
Enfrente se encuentra Tablas
más arriba, El Almendral
y subiendo por La Rambla
Portocarrero hallarás.

¡Y aún más alto, todavía
con el Peñón de Las Juntas
de cara te vas a dar!

Allí está La Balsa Grande
como un diminuto mar
¡Barrancos de La Dehesa...
del Toril y de Labar!
¡Fuente de La Merendera!
¡Trepando y vuelta a trepar!
¡Hasta que alcanzas la cumbre
del ya famoso Calar!

Desde Sierra de Filabres
¡paisaje maravilloso
el que vas a contemplar!

Allá la vista se expande
¡No te cansas de mirar!
¡Allí se ciernen las águilas
en perfecta soledad!
¡Estás más cerca del cielo!

¡A los lejos brilla... El mar!
¡El aire se saborea!
¡Por fuerza debes orar!

¡Ay, Sierra de los Filabres!
¡Nunca te puedo olvidar!

                     W. Sader
 
 

¡YA TIENEN DE NUEVO SOMBRA!

          A Mari Nieves Parra Delgado

 

¡Otra vez ya tiene sombra
La Plaza Vieja de Gérgal
gracias a los nuevos olmos
que ha plantado La Alcaldesa!

Mas pasarán varios años
para que la sombra pueda
cobijar toda La Plaza
de la estival solanera.

Para escuchar, por las tardes,
de los pájaros la orquesta
y evocar, con añoranza,
las otras tardes aquellas.

¡De juventud y de ensueño!
¡De juveniles quimeras!
¡Y recobrar, nuevamente,
toda su antigua belleza!

Pero mientras tanto, hermano,
¡ya tiene de nuevo sombra
La Plaza Vieja de Gérgal!

                         W. Sader

 

¡MAL HAYAN!

 

¡Mal haya... aquellos que cortan
los árboles de las plazas
de las calles y glorietas
y las dejan feas y calvas!

¡Mal haya... aquellos humanos
que no respetan las plantas!
¡Y talan árboles vivos
para poner frías estatuas!

¡El árbol es al paisaje
la joya más delicada!

¡Es viva naturaleza
donde los pájaros cantan!

¡Inspiración del poeta!
¡Al viento sirve de arpa!

¡Modelo para pintores
con el mar y la montaña!

¡Es frescura para el cuerpo!
¡Es delicia para el alma!

¡Quien no respeta a los árboles
es como fiera enjaulada!
.....................................

¡Mal hayan... arboricidas
y los entes de su laya!

                        W. Sader

 

EN LA SIERRA DE FILABRES
                                A mi nieto Gonzalo Fernández Contreras

 

En La Sierra de Filabres,
-que está muy cerca del cielo-,
yo he rezado con mi abuela
y mi abuelo un Padrenuestro.

En La Sierra de Filabres,
llena de pinos y abetos,
con mi abuelo y con mi abuela
yo he pasado horas de ensueño.

A La Sierra de Filabres,
-según cuentan mis abuelos-,
subían mi padre y mi madre
cuando eran novios sinceros.

Y en La Sierra me anhelaron
dulcemente... en el silencio...
e invocaron a mi alma
con sus caricias y besos.

En La Sierra de Filabres,
-que es La Sierra del Misterio-,
hay cucos y ruiseñores...
frescas fuentes y riachuelos...

Fue en La Sierra de Filabres...
allí... muy cerca del cielo...
donde se ciernen las águilas...
con mi abuela y con mi abuelo...

                                 W. Sader

 

 CANTO A ALMERÍA

 

En el monte La Alcazaba,
vigilando noche y día,
y la Ciudad, siempre quieta,
mirándose en la Bahía.

¡Ay, Puerta, Puerta Purchena;
corazón de mi Almería!
¡Dunas de Cabo de Gata!
¡Playas de Torre García!

¡Sierra azul de los Filabres;
brumosa en la lejanía!
(¡Engalanada de cielo
y de mar, la tierra mía!)

¡Abrucena, Nacimiento,
vega de Doña María!
¡Os llevo en mi corazón!
¡Os sueña mi fantasía!
¡Pardas montañas y llanos
de mi Provincia bravía!

¡Mar Latino, Mar Latino;
que bañas la geografía
de sus costas, calcinadas
por el sol del Mediodía!

¡Por este sol que es castigo
en verano, y alegría
las otras tres estaciones
en toda su orografía!

¡Tierra de chumbas y esparto,
minerales y poesía!
¡Y las mejores naranjas!
¡Las naranjas de Almería!
¡Y tus mujeres, la palma
se llevan de Andalucía!

¡Pese a quien pese y quien diga
que esta es tierra de oftalmía
y melones de secano;
que, aunque agobia la sequía,
no hay fruta como la fruta
 de los valles de Almería!

¡Ni tan dulce ni jugosa
los wadís de la Arabía
la producen, ni tan sana!
¡Tus uvas son ambrosía!

¡Son néctar al paladar
las de Berja y de Dalías!
Santillana y Montenegro
son vinos de nombradía.

Y de Macael su mármol,
de Níjar su alfarería.
¡Que de todo tiene un poco
la provincia de Almería!

¡Tierra que me vio nacer!
¡Dulce y noble tierra mía!
¡Os llevo en mi corazón!
¡Os sueña mi fantasía!

¡Dunas de Cabo de Gata!
¡Playas de Torre García!

                        J. C. N.

 

OLMOS DE LA PLAZA VIEJA
                                                   A la memoria de mi padre;
                                                               y de todos aquellos que soñaron
                                                              bajo su verde sombra, arrullados
                                                        por el murmullo de la Fuente
                                               y el canto de los pájaros.
           

¡Mal haya el día que os cortaron
viejos Olmos de mi infancia!
¡Cuando la Plaza dejaron
triste, calva y sin prestancia!

...........................................

¡Olmos de la Plaza Vieja!
¡Viejos Olmos centenarios!
¡A cuya sombra soñaba
-cuando era niño- y jugaba
en mis sueños solitarios!

¡Vieja Fuente de la Plaza
-de aguas frescas cristalinas-
donde yo he visto beber
-sin su vuelo detener-
las veloces golondrinas!

¡Viejos Olmos! ¡Por las tardes
de pájaros erais coro!
¡De melodiosos cantores
en un concierto sonoro!

¡Viejos Olmos de mi Pueblo
testigos de mis ensueños!
¡Siempre vais en mi memoria
Viejos Olmos gergaleños!

                            J. C. N.

 

PEÑÓN DE LAS JUNTAS
                            A Juan Manuel Naveros Burgos y

                                    Ángela Asensio Sánchez In memoriam

 

Donde se unen los barrancos
del Toril y La Dehesa...
- donde comienza La Rambla...
¡La Bella Rambla de Gérgal...! -
alza El peñón de Las Juntas
su gigantesca cabeza...
que vista a cierta distancia
semeja una calavera...

Allí, muy difuminados
por el tiempo en su carrera,
hay dibujos misteriosos
que un almeriense poeta
interpretó como naves
venidas de otras esferas...
- ¡Juan Naveros se llamaba
el fantástico poeta...! -
de otros planetas lejanos...
de otras lejanas estrellas...

¡de mundos maravillosos...!
¡de nautas intergalácticos
que llegaron a la Tierra...
cuando en el cerebro humano
amanecía la conciencia...!

¡Y ellos fueron los maestros...
- dioses que el hombre recuerda... -
que en El Peñón de Las Juntas
plasmaron formas sidéreas...!

                              W. Sader

 

RECUERDOS DEL CONDE
                                A la memoria de José Romano (padre e hijo)
             y de Amparo, Maruja y Carmen

 

¡Oh, aquella Fuente del Conde!
¡Aquella redonda balsa
donde el agua clara y fría,
suavemente se vertía
en rumorosa cascada!
¡Aquellas dos eras grandes
donde trillaban las parvas!
¡Aquellas fuentes menores
con sus diminutas balsas
hechas de aleros y piedras,
y de tierra apisonada!
¡Aquellos vivos arroyos
que en los barrancos cantaban!
¡Aquel Barranco del Pino!
¡Los álamos de La Gala!
¡Las Balsillas, Fuentefría
El Prao Seco, Las Paratas!
¡Las colmenas de José
hechas con rústicas cajas!
¡Y la alameda del Conde
donde silbaban las charlas!
¡La noguera del Cortijo
donde mi padre contaba
sus cuentos maravillosos
al que escribe y a su hermana!
¡Corrales donde el estiércol
olía a yerbas aromáticas!
¡A espliego, menta y tomillo
y otras perfumadas plantas!
¡Y aquel cortijo alargado
con su techumbre de lajas!
¡Aquellos hombres sencillos!
¡Aquellas mujeres bravas!
¡Aquellos panes de Amparo!
¡Aquellos quesos fragantes
de leche de oveja y cabra!
¡De bolinas y piornos
aquellas vivas fogatas!
Donde asaban los pimientos,
las cebollas y las papas,
envueltas en las cenizas
entre las rojizas ascuas!
¡Aquella leche espumosa
ordeñada de las vacas!
¡Aquellos tres gatos negros!
¡Aquellas dos mulas mansas!

¡Aquel aire melodioso
que inundaba las montañas!

¡Aquellas noches de estrellas
de grillos, de luna y calma!

¡Ay, todo aquello pasó!

¡MAS PARA SIEMPRE QUEDÓ
EN EL FONDO DE MI ALMA!

                              W. Sader

 

SIEMPRE GÉRGAL
                                A la memoria de Dorotea, poetisa gergaleña

 

Gérgal, -pueblito serrano...-,
por su moderna autovía
se encuentra a veinte minutos
de la ciudad de Almería.

Pueblo tranquilo y alegre
de montañas y de sol.
¡Pueblecito bienamado!
¡Tan andaluz y español!

El alma que te conoce
volver quiere a visitarte.
¡Porque aquel que en ti ha vivido
ya nunca puede olvidarte!

Eres tierra misteriosa
de misticismo y poesía.
¡En tu seno crecen juntas
belleza y sabiduría!

Ahora en El Alto Calar
-que domina vistas bellas...-
los modernos magos vienen
a contemplar las estrellas.

Envuelta en tranquilidad
-al pie de tu Loma Tablas-
misteriosamente tú
a mi espíritu le hablas.

¡Gérgal, mi tierra querida,
yo te ofrendo esta canción!
¡Acógela con cariño!
¡Nació de mi corazón!

                          J. C. N.

 

A MI MADRE

 

Porque de ti nació mi cuerpo
y porque en ti Dios me dio el alma
y porque tu fuiste mi apoyo
en el camino de la infancia.

Porque tus besos perfumaron
mi juventud con su fragancia
y tus caricias y oraciones
me concedieron la esperanza.

Por todo ello ¡madre mía!
y por mil cosas que se callan
tuya es mi vida y mis canciones
y lo poquito que yo valga.

                                  J. C. N.

 

A MI PADRE

 

¡A ti, mi querido padre,
ya era tiempo de cantar!
¡Y en La Sierra de Filabres
a tu espíritu evocar!

Cuando voy por el camino
que contigo recorrí
tu recuerdo, con cariño,
poderoso vuelve a mi.

Y con nostalgia revivo
aquellos tiempos dichosos
en que, a tu lado, gozaba
momentos maravillosos.

¿Recuerdas cuando subíamos
por La Rambla y La Juanita,
Juanseca y La Merendera
hasta La Sierra Bendita?

¡Y después cruzar La Cumbre!
¡Venta Luisa y Los Garbinos!
¡Hoy, padre, toda La Sierra
está cubierta de pinos!

¡Y llegábamos al Conde
Purichi, tú y yo; contentos!
¡Y debajo la noguera
tú nos contabas mil cuentos!

¡Del viejo Compae Lobico
y de La Comae Zorrica!
¡La historia del Tío Perdío
y La Sabia Marranica!

¡Nunca olvido, padre mío
-pues mi alma nunca olvida-
aquellos tiempos felices!
¡Los más gratos de mi vida!

                            J. C. N.

 

EN GÉRGAL QUIERO ACABAR
                                                             A mi madre

 

¡En Gérgal quiero acabar
que en Gérgal Dios me dio el ser!
¡En el seno virginal
de aquella dulce mujer!

¡Que fue mi madre querida
profundamente añorada
constantemente sentida
nunca jamás olvidada!

¡En Gérgal, cuando me muera
dad mis cenizas al viento
¡Que las mezcle con la tierra
por la que tanto amor siento!

¡Mas que mi espíritu vuele
con los ángeles al Cielo!
¡Para, en la Gérgal Celeste
vivir por siempre de nuevo!

                        W. Sader

 

DE OTOÑO

 

Estos mis versos -hoy ya flores secas-
antaño tuvieron verdor y lozanía;
al nacer en mi mente, un día olvidado,
en mi tranquila tierra de Almería.

Entonces yo era joven; plena el alma
de atrevidos conceptos e ilusiones,
y amante de las musas que inspiraron
a mi lira sus más dulces canciones.

Cantor de las estrellas y la luna,
de la flor, de la nube y del sendero,
y del espíritu invisible
que en la carne se encuentra prisionero.

De la eterna belleza femenina
que el corazón de los hombres espolea,
de los campos, del mar y la montaña,
de la lluvia, del viento y de la aldea.

Estos mis versos hoy, que yo triste releo
envuelto en brumas de azul melancolía,
evocan, con nostalgia, de un pasado
lleno de juventud, ensueño y fantasía.

                                          W. Sader

 

MENTIRAS DE COLORES
                                             "El corazón tiene razones que
                                                 la razón no comprende". Pascal

                         A Ana María Matute por su cuento: "Carnavalito"
 

¡Hay mentiras y mentiras!
¡Hay mentiras de colores!
¡Rojas, azules, violeta,
amarillas y marrones!
¡Sólo la mentira negra
envenena corazones!
¡Sólo la mentira negra
de asesinos y ladrones!
¡La sucia negra mentira
de malvados y traidores!
¡Pero las lindas mentiras
de poetas y escritores!
¡Dulces mentiras que ayudan,
a los pobres soñadores,
a embellecer esta vida
con románticos amores!
¡Inofensivas mentiras
que alegráis los corazones!
¡Y que encendéis esperanzas!
¡Y que aviváis ilusiones!
¡Sagradas, santas mentiras
que suavizan los dolores!
-------------------------------------
¡Amables, nobles mentiras:
las mentiras de colores!

                         W. Sader

 

LA NOCHE
The night

 

Cascadas de negro terciopelo
alimentan la noche, horadada
de pupilas, sin párpados, que lloran,
en la frialdad del cosmos,
su lágrima de vida.
----------------------------------------------
Cascadas armoniosas
que fluyen en la noche
saturada de sollozos ingrávidos,
suspiros de lejanas galaxias;
de mundos que se expanden
camino de la nada.

¡Oh, Noche; que la Ciencia
cada vez más agranda!

¡Noche de los poetas,
del tímido y del hada!
¡De los enamorados
aquellas "noches blancas"!
Confidente de ensueños,
de deseos y nostalgias.
De tibiezas de amante,
de caricias de nácar
y ternuras de madre
que me embriagan el alma.

¡Aún sigues siendo, oh Noche,
mi dulce bienamada!

                              J. C. N.

 

OLULA EN INVIERNO
                                            A Isabel Mesas y José Martínez

                                    ¡Olula de Castro sueña...! 
                                           ¡Con sus nieves y sus mieles...
                                          y sus turrones de almendra...!
                                            .............................................

 

¡Pueblecito de encanto
y de maravilla
para vivir la vida
quieta y sencilla!
¡Cercado de montañas
grises y bellas!
¡Arrullado de noche
por las estrellas
y el murmurar del agua
por sus barrancos!
¡Donde aún hay corazones
buenos y francos!
¡Donde los ruiseñores
en primavera
desgranan su balada
dulce y sincera!
¡Donde la luna luce
su luz más pura
derramando en el cielo
paz y dulzura!
¡Pueblito de juguete
lindo y pequeño!
¡Para gozar la vida
plena de ensueño!
.........................
¡Olula sueña humilde
grave y señera!
¡Esperando que vuelva
la primavera!

                 W. Sader

 

OLULA DE CASTRO

                               Del libro: "Los pueblos de Almería cantados
                           por sus poetas" de Florentino Castañeda

 

Olula parece un nido
escondido entre la sierra.
De Olula de Castro cantan
la fama de sus colmenas,
de dulce miel ambarina
que destilan sus abejas
de la menta y el tomillo
y de otras plantas diversas;
que en Sierra Filabres crecen
en barrancos y laderas.

Olula tiene también
murmurantes alamedas
en sus cañadas y umbrías...
y es productora de almendras,
de nueces y de aceitunas
de la clase más selecta.

Las gentes de Olula son
muy honradas y discretas,
de trato llano y afable
y sencillez manifiesta.

Un día yo estuve en Olula,
-escondida entre la Sierra-,
y ella me inspiró estos versos:
¡Homenaje de un poeta!

                          W. Sader

 

CASTILLO DE GÉRGAL

 

¡Como un gigante
siempre despierto
viejo Castillo
ya milenario
vigila el Pueblo!

¡Es de los moros
bello recuerdo!
¡Desde su monte
pardo y austero
se eleva altivo
mirando al cielo!

¡Tras de sus muros
cuánto silencio
y cuánta Historia!
¡Cuánto misterio
del moro alcaide
Puertocarrero!
- ¡Juan López Soria
ha escrito de esto! -

¡Pardo Castillo
viejo y señero!
¡Es el emblema
de nuestro Pueblo!

¡Testigo mudo
de aquellos tiempos!
¡De aquellas luchas
a sangre y fuego
de moros y cristianos!
¡De bronce y hierro!
...............................

¡Como un gigante
siempre despierto
viejo Castillo
Castillo viejo
ya milenario
vigila el Pueblo!

                       W. Sader

 

EN MI PUEBLO GERGALEÑO

                      A Joaquín López Soria, a Isabel García López, su

          esposa, y a sus hijas Olga y María del Mar

 

¡El viejo Puente de Gérgal!
¡El Puente de Los Tres Arcos
que enlaza La Plaza Nueva
con el barrio de Pilanos
es otro emblema señero
del Pueblo que tanto amo!

¡En donde nació mi padre
en donde a mí me engendraron
y donde Dios me dio el alma!
¡En este Pueblo serrano!

¡En mi Pueblo gergaleño
con sus olmos y sus fuentes
y su venerado Santo!
¡Su Patrón San Sebastián
insigne mártir cristiano!

¡Donde sus mujeres tienen
ojos negros o castaños!
¡Aunque hay muchos ojos verdes
y también hay ojos zarcos!

¡Y acuden a mí recuerdos
de mis juveniles años!
¡Recuerdos que en mi memoria
yo sigo rememorando!

¡Y cultivando en silencio!
¡Y poco a poco hilvanando
en una cadena áurea
que voy tejiendo y cantando!

¡Añoranzas melodiosas
de aquellos tiempos de antaño!

¡Que embrujáis mis pensamientos
haciendo brotar mis cantos!

                                                        W. Sader

 

BACARES II
                                              A Rafael Sevillano
 

En el mismo corazón
de La Sierra de Filabres
se anida un pueblo chiquito
que es para mí inolvidable.

Como una perla escondida
en la madreperla madre
se oculta, humilde y precioso,
en un diminuto valle.

¡Qué bellas son sus montañas!
¡Calar de Nimar! ¡Layón!
¡Pueblecito pintoresco!
¡Pueblecito de ilusión!

Oyendo desde su Ermita
cantar a los ruiseñores
el alma se me embelesa
en éxtasis de colores.

¡Te llevo siempre en mi mente
y no dejo de cantarte!
¡Perla del Calar de Nimar!
¡Pueblecito de Bacares!

                       W. Sader

 

NOCHE DE LUNA EN TAHAL
(Acuarela)
                                          A Lourdes Andújar Sánchez

 

Es luna llena en Tahal.
Florece la primavera.
 Desde El Balcón del Pretil
yo contemplo la arboleda.

Suena el reloj de la Iglesia
las tres de la madrugada.
¡El silencio es absoluto
en esta noche encantada!

¡De pronto se oye el arpegio
de un celeste ruiseñor!
¡Después el aire palpita
con la magia del cantor!

A lo lejos las montañas
perfilan sus siluetas.
¡Noche de ensueño, sagrada
para soñar los poetas!

Una leve brisa tibia
se despierta murmurando.
Y con cadencias aladas
por La Vega va danzando.

------------------------------------------

¡Y luego, en un estallido
de melodiosos amores
a sus dulces compañeras
hechizan los ruiseñores!

                    W. Sader

 

EL ALMA Y LA LUNA

 

Los chacales aúllan a la luna
que, impávida y serena,
prosigue su camino por los cielos
ignorando a las bestias,
-que pululan, que muerden y se arrastran,
en la lejana Tierra-,
encenagadas en el lodo
de sus pobres miserias:
De la envidia, del odio y la mentira,
de adulación, de hipocresía y de soberbia.

(¡Mas la luna gira y gira...,
indiferente a la Tierra!)

Y a despecho de alimañas,
que silban con rabia ciega,
-revolcándose en el fango
de sus pasiones rastreras-,
la luna sigue su curso...,
¡indiferente y serena!

                                    W. Sader

 

EL VIENTO

 

Amo el sonar del viento en la espesa alameda
y su silbar agudo, desflorando las grietas
de mi viejo balcón.
El viento es un amigo de antaño, que me inquieta;
es un símbolo vivo de indomable pasión.
Cual invisible sierpe envuelve sus anillos
en torbellinos súbitos, irisados de sol...
Y canta, gime y llora, con voz indefinible,
el viento milenario su atávica canción.

                                           J. C. N.

 

AÑORANZAS DE GÉRGAL
                                       A Leonor Membrive Gómez
 

Desde su viejo Castillo
se ve una vista encantada:
La Vega, Sierra de Gádor
¡y también Sierra Nevada!
...........................................

¡Loma Tablas! ¡Loma Tablas!
¡Fuente de La Canaleja!
¡Ermita de San Gregorio!
¡Plaza Nueva! ¡Plaza Vieja!

¡Calle de Sebastián Pérez!
¡La Cruz de Mayo! ¡El Cubillo!
¡De San Sebastián La Ermita!
¡La Iglesia y El Rinconcillo!

¡El Titón! ¡Santo Sepulcro!
¡Las Viñas y El Olivar!
¡Los Cipreses y Pilanos!
¡Y El Pino Monumental!
..........................................

¿Quién no recuerda a Tiburcio
el padre de Dorotea?
-¡Poetisa dulce y amable
como la mejor que sea!-

¿El Estanco de Guijarro?
¿El Casino de José?
¿La Bodega de Membrive?
¿La Tienda de Bernabé?

¡Y tantos... y muchos más
que en mi memoria perviven!
¡Y que al hilo de mis versos
mágicamente reviven!

¡Vieja casa solariega
de mis abuelos paternos!
¡Oh, aquellas verdes acacias
que perduran en mis sueños!
............................................

 ¡Rambla arriba! ¡Rambla arriba!
¡Fuentes: De Los Imposibles
de Juan Gómez, Colorá!
¡Y Tablas y Las Aneas!
¡La Alameda de Espinar!

¡Y subir por las montañas
con mi hermana y con mis padres!
¡Hasta La Cumbre Grandiosa
de La Sierra de Filabres!
..............................................

¡A mí me hicieron en Gérgal!
¡En este Pueblo de Ensueño!
¡Y me place y tengo a orgullo
que me llamen gergaleño!

                              J. C. N.

 

EL MISMO ÚNICO DIOS
                              (Poema para que lo recite el General
                              Cristiano en las Relaciones de Moros
                               y Cristianos como final de la Función)
 

¡Porque tu Dios y mi Dios
son El Mismo Único Dios!
¡Dios de Bondad y Belleza!
¡Dios de Amor y Compasión!
¡Dios de Justicia Infinita...
y de Infinito Perdón!
¡Creador de Cielos y Tierras,
y de cuanto en ellos son!
¡Tú lo invocas como Al-lah!
¡Yo lo nombro: Padre-Amor!
¡Tú lo llamas: El Clemente!
¡Yo lo llamo: Salvador!
¡Pero Él Es Uno! ¡El Eterno!
¡De los señores Señor!
¡Él juega con las estrellas!
¡Él canta en el ruiseñor!
¡Él fulgura en el relámpago,
y da perfume a la flor!
¡Él poetiza con la luna,
y da vida con el sol!
¡Mas sobre todo Es Bondad!
¡Y más que nada Es Amor!
¡Es nuestro Dios! ¡El de Todos!
¡El Único y Solo Dios!
¡Nuestro modo de adorarlo
cambia en cada religión!
¡En diferentes idiomas
rogamos Su Bendición!
¡Y pedimos Sus Mercedes
en nuestra humilde oración!
¡Que como nube de incienso,
de perfumado fulgor,
se eleva sobre esta tierra...
y alcanza Su Corazón!

                               Omar Alí Ben Hassán

 

AQUELLOS VIEJOS MOLINOS
                                                A Emilio Carreño Losilla
 

Eran varios los molinos
que había en La Rambla de Gérgal
¡Molinos que movía el agua
cantando por las acequias!

Donde se molían de grano
fanegas y más fanegas
de fina y sedosa harina
que luego, en pan convertida,
alimentaba los cuerpos
de las gentes gergaleñas.

¡Hoy tan solo son recuerdo
de generaciones nuevas!

¡Aquellos viejos molinos
allí, en La Rambla de Gérgal!

¡Ya no muelen más harina!

¡Pero aún siguen escuchando
el melodioso murmullo
del agua por las acequias!

                     W. Sader

 

LLUVIA DE ABRIL
                                     A Antonio Hernández Milán

                        

                              (Cuando La Loma Tablas lleva montera,
                llueve aunque Dios no quiera.)
                                                        Proverbio gergaleño.

¡En La Vega y en La Rambla
la lluvia llora cantando!

¡Por caminos y veredas
la lluvia va resbalando!

¡La Loma Tablas se envuelve
de un fino cendal de seda!

¡Una leve brisa agita
las hojas de la arboleda!

¡Los divinos ruiseñores
desgranan su melodía!

¡Y la tarde se engalana
de dulce melancolía!

                        J. C. N.

 

CANTARES PARA MI PUEBLO

 

Quisiera poder cantar
como canta el ruiseñor
¡Para cantar a mi Pueblo
y llamarme su cantor!
.....................................

Es Gérgal... por su belleza
por su encanto y armonía
el Pueblo más delicioso
de los pueblos de Almería.
......................................

Designios inescrutables.
A él lo formaron los dioses
para que fuera cantor
de La Sierra de Filabres.
.....................................

Tiene mi pueblo de Gérgal
un embrujo singular.
¡Un encanto misterioso
genuino y especial!

Y las gergaleñas son
bellas huríes agarenas.
¡Que hechizan a quien las mira
y al alma quitan las penas.

                            J. C. N.

 

CANCIÓN NAVIDEÑA

 

¡ Navidades gergaleñas!
¡Fiestas de San Sebastián!
¡La campana de La Iglesia
nos llama con su din-dan!

¡Gergaleños... gergaleñas...
vienen y pasan... y van
de esta vida hacia otra vida
en su esperanzado afán!

¡Con La Esperanza por guía
unos llegan... y otros van
a reunirse con La Virgen
y El Patrón San Sebastián!

¡Y allí juntos en El Cielo
tristezas no pasarán
y eternamente felices
para siempre vivirán!

¡Navidades gergaleñas!
¡Fiestas de San Sebastián!
¡La campana de La Iglesia
nos llama con su din-dan!

                      W. Sader

 

CANTARES
                                         A Miguel García López
 

Me gustan todas las sierras
pues todas son admirables.
Pero la que más me gusta
es La Sierra de Filabres.
.........................................

Bacares y Gérgal
Gérgal y Bacares.
¡Dos nombres sonoros
para mis cantares!

De La Sierra de Filabres
son mis pueblos preferidos.
Donde yo tengo y cultivo
buenos y fieles amigos.
........................................

Los pueblos que yo he cantado
-con amor y sentimiento-
son: Gérgal, Bédar, Bacares,
Las Aneas, Olula, Uleila,
Velefique y Benitagla,
Abrucena y Nacimiento.
Y me dejaba Tahal
¡con el que acaba mi cuento!
.........................................

¡Virgen! ¡Virgen! ¡Virgencica!
¡Mi Virgen de Monteagud!
¡Nunca vi cara más linda
como la que tienes Tú!

¡El que sube a Tu Montaña
ya no te puede olvidar!
¡Virgencica! ¡Virgencica!
¡Virgen del Cielo y del Mar!

                              W. Sader

 

ERAN CUATRO LAS ACACIAS
 

 

¡Eran cuatro las acacias

que había enfrente de la casa

de mis abuelos paternos!

 

¡Aún sueño con ellas yo!

¡Con nostalgia las recuerdo!

 

¡Daban flores perfumadas

de un color violeta tierno!

 

¡Un día manos pecadoras

las talaron en invierno!

¡Y quedó la calle triste...

despojada de su ensueño!

 

¡Acacias... verdes Acacias!

¡Cuando os evoca mi alma

en mi pasado me pierdo!

 

¡Oh, el murmullo de La Fuente

y el susurro de las hojas

acariciadas del viento!

¡Qué dulce melancolía

embarga mis pensamientos!

 

¡Maravillosas y humildes!

¡Frente a los viejos balcones

de aquella vieja casona

de mis abuelos paternos!

 

¡Acacias... verdes Acacias

con las que a menudo sueño!

 

¡En vuestras frondosas ramas

los colorines, de día,

modulaban sus gorjeos!

¡Y por la noche ululaban

los solitarios mochuelos!

 

-¡Noches tibias de verano

silenciosas... de mi Pueblo!

¡No me canso de evocaros

ni dormido ni despierto!

....................................

 

¡Cuando yo me haya marchado

mas mi espíritu descienda

-en eternas añoranzas-

de Los Cielos Gergaleños

¡pueda él soñar a su sombra!

 

¡Sombra verde... verde sombra

de aquellas verdes Acacias!

¡Que vivían frente a la casa

de mis abuelos paternos!

                        

                             J. C. N.

 

   SANTO SEPULCRO      

                              A María Luisa López Soria, a su esposo

                  Luis y a sus hijas María y Elena

 

 

A la altura del Castillo

-o aún más alto todavía-

el blanco Santo Sepulcro

contempla la lejanía.

 

¡Estampa maravillosa

y al mismo tiempo sencilla!

¡Que embelesa la mirada

de gozo y de maravilla!

 

Debajo: ¡El Pueblo dormido!

al pie del Castillo moro!

¡Y La Vega desplegando

su verdeante tesoro!

 

¡A lo lejos Montenegro

dominando la llanada!

¡Y aún más lejos todavía

se yergue Sierra Nevada!

 

Al suroeste adivinas

el lugar de La Estación.

¡Y al sur, por La Maleguilla,

ante La Sierra de Gádor

está el Cerro Castellón!

 

                       J. C. N.

 

 

BALADA DE LOS MAGOS DE ORIENTE

                                                    

                                                     "Y la estrella. que vieran

                                                      en Oriente, les precedía".

                                                      S. Mateo, c. 2; v. 9.

 

Incienso y oro y mirra... Los tres magos,

-que del Oriente vienen tras la estrella;

que en el crepúsculo de un día descubrieron

al esplendor del alba matutina-, traen.

 

Vienen de las lejanas tierras de Caldea;

de Babilonia, y la escuela astrológica de Sippar.

 

Conocían desde antiguo por sus leyes

que un gran rey iniciaría la nueva era,

cuando Saturno y Júpiter se unieran

en la constelación brillante de los peces.

 

Y helos allí, en la gruta, ante un pesebre

postrados de rodilllas; adorando al Nacido

de virgen, y de Espíritu engendrado.

 

Incienso y oro y mirra...

la estrella del Oriente...

los tres magos...

 

                                          J. C. N.

 

RECUERDOS DE GÉRGAL

                               A la memoria de Clotilde Soria Carreño

 

 

¡Me piden que escriba un canto

para ensalzar a mi Pueblo!

¡Yo a la Musa que me inspira

le pido que me dé acierto

para cantar la belleza

de mi Nido gergaleño!

De su Vega y sus Montañas

de sus Paisajes señeros

de su Rambla y su Castillo

de Tablas... Puerto Carrero...

del Almendral... Las Aneas...

de Aulago y del Verdelecho

La Estación... Las Alcubillas...

¡Y sus Noches y su Cielo!

 

¡Quiero cantar sus mujeres

de divinos ojos negros!

¡Sus hombres trabajadores,

honrados, nobles y serios!

¡Su Patrón San Sebastián...

su Virgen...! ¡Y mis recuerdos

en la casa solariega

de mis abuelos paternos!

 

¡De aquellos gratos lugares

que ya he cantado en mis versos!

 

¡Otra vez quiero vivirlos!

¡Quiero evocarlos de nuevo!

¡Mi infancia! ¡Mi adolescencia!

¡Todos mis dulces recuerdos!

¡Y enhebrarlos uno a uno

en un romance de ensueño!

 

¡Cuántas noches me he pasado

contemplando los luceros

las estrellas y la luna

arrullado por el viento

y recitando baladas

solitario... en el silencio

armonioso y cantarino!

¡Solo con mis pensamientos!

¡De la distancia llegaba

el ladrido de los perros

y las ranas y los grillos

taladraban el silencio!

¡El Silencio Melodioso

y embrujado de mi Pueblo!

 

¡Ay, noches...! ¡Noches de Gérgal!

¡Con qué nostalgia os recuerdo!

 

¡Madrigales...! ¡Añoranzas...

que en lo más profundo siento!

¡Romanzas de ruiseñores...

que me hacían soñar despierto!

 

¡Gérgal, Pueblecito Alegre!

¡Villa de Claro Abolengo!

¡Siempre fuiste por mí amada

con un amor verdadero!

 

¡Igual que ayer te canté

vuelvo a cantarte de nuevo!

 

¡Ay, Gérgal... Lugar Precioso!

¡Tierra de encanto y misterio!

¡Que a los que te quieren bien

das tu corazón abierto!

 

                          J. C. N.

 

EN LA EXTINTA FUENTE DE JUAN GÓMEZ

                                                 A Jacinto López Martínez

 

 

Hoy no cantan aquí los ruiseñores

La Fuente y La Alameda se han secado.

Y el áspero gruñir de los tractores

sustituye al silencio del arado.

 

La Rambla está más seca cada día.

Ya no nieva en La Sierra de Filabres.

¡Tiempos de juventud que en mi memoria

permanecéis para siempre inolvidables!

 

La Loma Tablas eleva su espinazo.

Y aunque decoran los pinos sus laderas

¡mi corazón se siente entristecido

al recordar antiguas primaveras!

 

                                        J. C. N.

 

GERGALEÑA

                                                 A Mari Trini López Escobar,

                                        hija de mi amigo Juan

 

                     

                      (Dicen que las mujeres

                                 de la comarca de Los Filabres

                               tienen los ojos tan hermosos

                       y dulces como los ojos

           de las gacelas.

                                                  Omar Alí Ben Hassán)

 

¡Gergaleña... gergaleña...

la de la cara de rosa!

¡De La Sierra de Filabres

gacela maravillosa!

 

¡Gergaleña... gergaleña...

de dulces pupilas bellas!

¡Enmarcados por tu pelo

tus ojos son dos estrellas!

 

¡Dos estrellas luminosas

que en tu linda cara brillan!

¡Gergaleña... gergaleña...

tus ojos me maravillan!

 

¡Gergaleña... gergaleña...

tan femenina y bonita!

¡De acariciante mirada

y de una gracia infinita!

 

                            J. C. N.

 

 

SEBASTIÁN PÉREZ
 

 

Entre aquellos gergaleños

que a Gérgal le dieron gloria

destaca Sebastián Pérez

¡de inolvidable memoria!

 

Empezó como cartero

rural... que a Olula llevaba

el correo, por la vereda

que La Sierra flanqueaba.

 

Y mientras andando iba

por el fragoso camino

componía versos cantando

¡sin pensar en su destino!

 

¡Y llegó a ser senador

por La Provincia Almeriense!

¡Y logró que el tren pasara

por su Villa gergalense!

 

¡Y Gérgal, agradecida,

le puso a La Calle Llana

de nombre: Sebastián Pérez.

 

¡Para que nadie lo olvide

en un lejano mañana!

 

                       Juan y José

 

SOLAMENTE SOY UN HOMBRE

                                                     (The true wise is humble)

 

 

¡Porque yo solamente soy un hombre!

¡Sólo un hombre nacido del Pueblo!

......................................................

 

Porque no voy en busca de Honores,

de Riquezas, Poder ni Provecho;

ni importancia le doy a ser autor

de unos cuantos poemas que he hecho;

y me aburre la publicidad,

y la fama se me importa un bledo;

y me gusta cantar lo que canto,

y me encanta la paz y el silencio,

y soy novio de la soledad,

y amo el campo, la lluvia y el viento.

Y me agrada llamar a otros hombres

no señores sino compañeros,

camaradas, y amigos, y hermanos...

sin mirar si son blancos o negros,

musulmanes, cristianos, budistas

o mormones, paganos o hebreos.

Sólo admiro de mis semejantes

la Bondad, la Humildad y el Talento.

.....................................................

 

¡Porque yo solamente soy un hombre!

¡Sólo un hombre nacido del Pueblo!

 

                                   W. Sader

 

CANCIONES FILABREÑAS

                                            A Valentín San Andrés Torres

 

 

A Gérgal la lleva dentro...

-¡grabada dentro del alma...!-

porque desde siempre ha sido

Talismán de su esperanza...!

.........................................

¡Plaza Vieja... Plaza Vieja...!

Volver a soñar quisiera...

a la sombra de tus olmos

y al murmullo de tu fuente...!

¡Como antaño en primavera...!

.......................................

Otra Gérgal quiso hacer

en Filipinas Carreño...

¡aventurero español...

gran soldado gergaleño...!

 

Mas en su empeño esforzado

Carreño no tuvo suerte...

y antes de hacer otra Gérgal

nos lo arrebató la muerte...

.......................................

La primera vez

que subí a La Sierra

ya tenía seis meses...

-según me contaron...-

y abrigado en mantas

yo crucé La Cumbre...

en los fuertes brazos

de José Romano...

 

                               W. Sader

 

A MI ESPOSA
 

 

¡Antes de existir la tierra...

antes ya... te conocí...!

¿De qué lejana galaxia

los dos vinimos aquí...?

¿Y cómo nos encontramos...?

¡Y me enamoré de ti...!

 

¡Y cómo fueron pasando

los años por ti y por mí...

y juntos envejecimos

en este planeta gris...!

 

¡Y tantas... tantas preguntas

que no puedo concebir...!

¡Y tanta esperanza cierta

en una dicha sin fin...!

 

¡Los dos una sola llama

en un solo serafín...!

¡Existiendo en esa estrella

del Infinito Jardín...!

 

¡Tan solo sé, Vida mía,

que no sé vivir sin ti...!

¡Pues para ti fui creado...

y tú fuiste para mí...!

 

                    W. Sader

 

ANSIA

 

                                          (La fe es la más maravillosa,

                                           consoladora e incomprensible

                                        prerrogativa del ser humano.

                                                                     W. Sader)

 

Ansia de eternidad, ansia infinita,

es la que siente el alma; que se afana

por descifrar incoercibles sensaciones

desde que adquiere conciencia de si misma.

 

Ansia inconcreta, incomprensible,

que llena nuestro ser de eternal ansia:

De abarcar infinitas dimensiones,

conceptos inmanentes... y distancias...

 

Y sentir esta sed inextinguible

que nos invade potente y nos abrasa

en ansias siempre nuevas, y constantes,

que fluyen sin cesar... fluyen... y pasan...

para tornar de nuevo a nuestra mente

y embriagar de esperanza nuestras almas.

 

                                         J. C. N. 

 

 

 

 

RECUERDOS DEL OLIVAR

                      (A Adelina Hernández Martínez, enamorada

               de sus olivos de Gérgal, In Memoriam)

 

 

Una flauta dulce tienes,

ruiseñor en la garganta...

una flauta cristalina

que desgrana una romanza

de melodiosos colores,

de suspiros y de lágrimas...

Ruiseñor ¿qué magia tienes

que así me hechizas el alma...?

Dulcísimo pajarillo

que, al lado de mi ventana,

hiciste tu leve nido

entre las tupidas zarzas...

¡Qué noches pasé contigo

la primavera pasada...!

Como lámpara la luna

alumbraba la majada...

y en el agua de la acequia

fulguraba como nácar...

Un suave viento serrano

soplaba de las montañas...

Triste ululaba el mochuelo

en los olivos de plata...

La neblina se extendía,

vaporosa, en la cañada...

Las estrellas en el cielo

proclamaban esperanza...

 

¡Y tu esencia, ruiseñor,

vibraba como mi flauta...!

 

                    W. Sader

 

 

 

 

DE GÉRGAL AL CONDE

                             A María Gómez Martínez,

                                          que aún recuerda aquellos tiempos

 

 

Aún no cantaban los gallos...

cuando José nos llamaba...

¡Arriba... que son las cuatro...!

¡Falta poco para el alba...!

 

Yo me lavaba en la fuente

que mansamente manaba...

-justo enfrente de la casa

de mis abuelos paternos...-

bajo las verdes acacias...

-¡Suave murmullo nocturno...

la dulce canción del agua...!

La noche era silenciosa...

y fresca la madrugada...

Se aparejaba a las mulas...

-a la Torda y la Zagala...-

y a los sufridos borricos

que transportaban la carga...

Después venían los adioses...

Y la pequeña reata

cruzaba el Pueblo dormido...

bajo la luna de nácar...

 

En La Fuente del Cubillo...

-donde comienza La Rambla...-

trepábamos, con deleite,

a las rústicas albardas...

-por comodidad cubiertas

con jarapas y con mantas...-

¡Luego empezaba el ascenso...

por el lecho de La Rambla...!

 

Al pasar por las Aneas...

ya era clara la mañana...

En la Fuente de Juan Gómez...

se hacía una breve parada...

¡A cientos los ruiseñores...

en La Alameda cantaban...!

 

-¡Fuente desaparecida...!

¡Verde Alameda talada...!

¡Con nostalgia en mi memoria...

por siempre os llevo grabadas...!-

 

Seguía el Barranco Labar...

¡La Cuesta de La Juanita...

con el sol en las espaldas...!

¡Juanseca... Collao Las Cruces...

y Fuente de La Chaparra...!

 

Luego, hasta La Merendera...

subir y subir sin pausa...

Allí un pequeño descanso...

¡Y otra vez vuelta a trepar...

hacia La Cumbre anhelada...!

 

-¡Oh, Sierra de los Filabres...

de majestad coronada...!-

 

La Peña de los Ladrones...

a la derecha quedaba...

 

Ya bajando por La Umbría...

la Venta Luisa alcanzabas...

Y al fin, por camino llano...

el sendero flanqueaba

las laderas de La Sierra...

¡hasta que al Conde llegabas...!

 

                       W. Sader

 

 

 

 

RECUERDO DE LAS ANEAS

                                  A Dorotea y Micaela Espinar

 

 

¡Pueblecito de cuento...

-cuento de hadas...-!

¡Tú evocas en mi mente

dichas pasadas...!

 

¡De verdes alamedas...

de luz y flores...

de excursiones preciosas...

de ruiseñores...!

 

¡Del murmurar del agua...

que iba cantando...!

¡De aquel burrillo humilde...

que iba soñando...!

 

¡Por La Rambla de Gérgal...

sube que sube...!

¡Bajo un cielo radiante...

sin una nube...!

 

¡Frente a La Loma Tablas...

lindo pueblito...!

¡En Las Aneas soñaban...

con Lo Infinito...!

....................................

 

¡Pueblecito de cuento...

-cuento de hadas...-!

¡Tú traes a mi memoria...

dichas pasadas...!

 

                   J. C. N.

 

 

 

 

CANCIONES DE LOS FILABRES

 

 

A Gérgal nadie cantó...

como la cantó Fidel...

en versos cálidos, breves...

y con doradas y leves

cadencias de sol y miel...

 

El alma tiene partida...

en dos Pueblos ideales...

Gérgal: donde lo engendraron...

y la Villa de Bacares...

 

¡En Gérgal quiere habitar...!

¡En Gérgal quiere morir...!

¡Y en La Gérgal Celestial...

eternamente vivir...!

 

Es Las Aneas un Pueblito...

pintoresco y pequeñito...

De los anejos de Gérgal...

¡el Anejo más bonito...!

 

Cantor de Gérgal le llaman...

porque a su Pueblo le canta...

Con su corazón, su mente...

con su ser y su garganta...

¡Cantor de Gérgal le llaman...

porque a su Pueblo le canta...!

 

                        J. C. N.

 

RECORDANDO EN LAS ANEAS II

                                    A José Pérez Mateo

 

 

Cuando voy por el pueblito

al que llaman Las Aneas...

acuden a mi memoria

lindas y gratas ideas...

Evocando días lejanos...

de mi juventud perdida...

¡Cuando en el alma brotaba...

alegre y bella la vida...!

Cuando en la verde alameda...

-nombrada "Los Espinares"...-

el ruiseñor modulaba...

sus más divinos cantares...

Cuando en La Rambla corrían

vivas aguas cristalinas...

¡y en aquel dulce silencio

volaban las golondrinas...!

¡En el borriquillo gris...

que caminaba cansino...!

¡Contemplando embelesado...

el delicioso camino...!

.........................................

Lanzaban en Las Aneas...

los gallos su voz potente...

¡y se asomaba a las puertas,

adormilada, la gente...!

¡La Loma Tablas se erguía...

ocultando el horizonte...!

¡La vista se deleitaba...

vagando de monte en monte...!

.........................................

¡Pueblito de Las Aneas...!

¡Pueblo precioso y chiquito...!

¡Te llevo siempre en mi mente...

y en mi corazón escrito...!

 

                           J. C. N.

 

ALMAS CIEGAS

                                   A Federico García Lorca

 

 

¡Rasgaron cintas de fuego

la soledad y el silencio,

blanco, de la madrugada!

¡Ay, Federico García,

"tu verde" ya sólo es paja!

.........................................

("¡Verde, que te quiero verde

bajo la luna gitana!")

........................................

¡La luna lo está mirando

pero él no puede mirarla,

porque yace entre la hierba

con la espalda atravesada!

¡Cómo te llora tu pueblo!

¡Cómo te llora Granada!

¡La Ciudad Noble, de estirpe,

la de morisca mirada

y espíritu sarraceno,

la del Darro y de La Alhambra;

la Granada de Zorrilla

y de Alarcón... ¡Tu Granada!

¡Llora por ti Federico,

llora lágrimas amargas,

y arrulla tu nombre mártir

con el rumor de sus aguas!

 

¡Ay, Federico García,

cuando menos lo pensabas...

cuando cantaba tu pueblo

su voluntad proclamada,

su democracia vehemente

y su fe republicana...

cuando toda España era

un gran clamor de esperanza,

-antes de que los hermanos,

con furia, se aniquilaran-,

te mataron almas ciegas

una turbia madrugada!

 

¡Y el Darro llora elegías...

y el Genil romances canta...

en memoria de un Poeta

mártir del odio en España!

 

                        W. Sader

 

SI YO PUDIERA ENVIDIAR

                            A Pilar y Mario... que saben apreciar lo bueno...

 

 

Si yo pudiera envidiar...

seguro que envidiaría...

Pero no las propiedades

en la tierra... bajo el Cielo...

ni los papeles pintados

a los que llaman dinero...

 

Ni los metales, ni piedras

denominadas preciosas...

Ni el poder ni los honores...

-por los que luchan los hombres-

entre diferentes cosas...

 

De envidiar envidiaría...

a los Ricos en Amor...

Belleza... y Sabiduría...

 

¡Si yo pudiera envidiar...!

¡Seguro que envidiaría...!

 

                     W. Sader

 

EVOCANDO EL PASADO

 

 

Evocando el pasado

me invade la nostalgia...

de aquellos viejos tiempos

que en mi mente se agrandan...

 

Recordando a mis padres...

mis abuelos... mi hermana...

y mis dos dulces tías...

favoritas... del alma...

 

Como cascada límpida

el tiempo resbalaba...

y yo me hacía poeta

por la gracia de un hada...

 

Después fue la ternura

de la mujer amada...

y el amor de los hijos

que en su seno brotaban...

 

Y los campos de Gérgal...

y las tibias veladas...

bajo la luna llena...

frente a Sierra Nevada...

 

¡El canto de los grillos...!

¡El murmullo del agua...!

¡La voz del ruiseñor...!

¡Las frescas alboradas...!

¡El susurro del viento...

en las noches calladas...!

 

Todo vuelve de nuevo...

con fuerza renovada...

llenándome de ensueños

y de infinitas ansias...

 

¡Evocando el pasado...

me invade la nostalgia...!

 

                         W. Sader

 

 

 

 

MAÑANITAS DE MI PUEBLO

                                     Recuerdo de la niñez

 

 

Los gallos cantan al alba...

y gorjean las golondrinas...

El sol asoma su disco

tras las montañas vecinas...

 

Gérgal despierta del sueño...

¡Mañana de primavera...!

En el cielo azul turquí

navegan nubes de seda...

 

En las lozanas acacias...

-frente a los viejos balcones...-

se escucha la algarabía

de mirlos y gorriones...

 

Pasan mujeres de negro

hacia La Iglesia... que llama

a los vecinos del pueblo

con la voz de la campana...

 

Sus cabras de puerta en puerta

el cabrero va ordeñando...

Un borriquillo cansino

bebe en la fuente soñando...

 

Un gato se despereza,

tumbado, tomando el sol...

¡Y ya comienza a sentirse

en la mañana el calor...!

 

Mañanitas de mi Pueblo...

que recuerdo con amor...!

 

                         W. Sader

 

 

 

 

ERMITA DE SAN GREGORIO

 

 

¡Ermita de San Gregorio...

como una paloma blanca

resaltando en la ladera

de la bella Loma Tablas...!

 

¡Enclavada en las ruinas

de la Gérgal musulmana...

que atalaya el horizonte

frente a la Gérgal cristiana...!

.........................................

 

INVOCACIÓN

 

¡Haz, San Gregorio, que siempre

se consideren hermanas

las gentes de Jesucristo

y las gentes de Muhammad...!

 

¡Ruega con San Sebastián

y La Virgen Soberana

al Único y Solo Dios

nos conceda esta demanda...!

 

¡Pues Los de La Media Luna

honran a Cristo y Muhammad

como dos Grandes Profetas

Portadores de Esperanza...!

 

¡Que de Esperanza vivimos

y vamos con Esperanza

a un Mundo Espiritual

donde Eternas son las almas...!

 

                     Omar Alí Ben Hassán

 

 

 

 

NOCHES DE GÉRGAL

    A Ángeles Gil Hernández,

                        una madrileña enamorada de su pueblo.

 

 

¡Dulces noches de luna...!

¡Tibias noches de seda...!

¡Cuando la suave brisa...

-allá abajo, en La Rambla...-

besaba la arboleda...!

¡En el vivo silencio...

del monte y de la vega...!

¡Ebrio de melodías...!

¡De cadencias etéreas...!

¡De ensueños, de armonías...

de versos, de quimeras...!

¡De grillos... ruiseñores...!

¡Y de nubes viajeras...!

 

¡Claras noches de agosto...

-¡cálidas y serenas...!-

en que el cielo fulgía...

-como un inmenso broche...-

de diamantes y gemas...!

 

-"¡La perla de la luna...

jugaba, con las nubes,

a la gallina ciega...!"-

 

¡Cual verdes esmeraldas...

-¡diminutas estrellas...!-

brillaban las luciérnagas...

en la fragante hierba...!

¡Y un perfume exquisito...

-de mastranzos y mentas...-

se aspiraba en el aire...

brotando de la tierra...!

 

¡Yo bien hubiera dicho...

como Galán  dijera...!

"¡Que Gérgal y Las Musas...

hiciéronme poeta...!"

 

                    J. C. N.

 

 

 

 

DULCE LUNA GERGALEÑA

 

 

¡Me enamoré de la luna...

una noche de mi infancia...!

Desde entonces le hago versos...

le canto canciones cándidas...

la contemplo embelesado...

la invoco como a una santa...

le susurro mis secretos...

la llamo mi Novia Pálida...

la piropeo: ¡Hermana Luna...

Hostia Fulgente de Nácar...!

Y la luna me sonríe...

-¡dulce Luna Gergaleña...

tan bella y tan solitaria...!-

desde los cielos tranquilos...

entre melodiosas lágrimas...

  ¡y me llama amado mío...

con una ternura casta...!

Lindas canciones celestes...

Ella igualmente me canta...

¡canciones que lleva el viento...!

¡canciones que lleva el agua...!

¡cantando por las acequias...

con su lenguaje de plata...!

¡Y lloran los ruiseñores...

mientras lloro al escucharlas...!

¡Por esto la quiero tanto...

por esto la llamo Hermana...!:

¡porque ya desde muy niño...

se me metió por el alma...

y en mis ojos inocentes

se quedó como sultana...!

¡Me enamoré de La Luna...

una noche de mi infancia...!

 

                        W. Sader

 

 

 

 

NUEVOS Y VIEJOS CANTARES
 

 

Entre Bacares y Gérgal...

entre Gérgal y Bacares...

para mí están en el mundo...

todas las felicidades...

.....................................

Es pájaro solitario...

que canta en las soledades...

Es el ruiseñor de Gérgal...

de La Sierra y de Bacares...

.....................................

Hay tres caminos en Gérgal...

-¡caminos para soñar...!-

"Del Olivar, de Las Viñas...

y el que sube al Almendral..."

¡Hay tres caminos en Gérgal...!

¡Caminos para soñar...!

....................................

Nadie cantó nunca a Gérgal...

ni a la Villa de Bacares...

como las cantó aquel bardo

de La Sierra de Filabres...

.....................................

Benizalón, Benitagla...

Alcudia de Monteagud...

Tahal y Benitorafe...

¡Pueblos de ensueño y de luz...!

 

Cinco pueblos pequeñitos

en La Sierra de Filabres...

¡encantadores, amables,

luminosos y bonitos...!

 

                       W. Sader

 

 

 

 

NUBES... DUDAS...

   A Guillermo Langle Molina,

                              gran arquitecto,compositor, poeta y dibujante,

                y Paloma de Nazaret Sánchez Sanz

 

 

Las nubes vienen...

las nubes van...

Pero sabemos...

que pasarán...

 

A veces cubren...

con negro velo...

Pero tan sólo...

tapan el cielo...

 

Son las dos caras...

de la moneda...

Las nubes pasan...

¡el cielo queda...!

 

Las dudas vienen...

las dudas van...

¡Pero sabemos...

que pasarán...!

 

              W. Sader

 

 

 

 

GÉRGAL Y BACARES

                                  A Juan Francisco Martínez Carreño

                       y Micaela Espinar Martínez,

                         y sus dos hijas Eva y Fátima

 

 

Otra vez quiero cantar

a mis pueblos preferidos...

¡A los pueblos más amados

de los por mí conocidos...!

 

¡A Gérgal, La Luminosa...!

¡Al delicioso Bacares...!

¡Pintorescos pueblecitos...

de paisajes singulares...!

 

Uno al sur, otro en el centro

de La Sierra de Filabres...

¡Pueblitos maravillosos...!

¡Lugares inolvidables...!

 

¡Pueblos blancos, blancos, blancos...

cantados en mis cantares...!

¡Donde aún se puede soñar...

en las dulces soledades...!

 

¡En Gérgal, La Luminosa...!

¡En La Perla de Bacares...!

 

                              W. Sader

 

 

 

 

CON JOSÉ ROMANO UN DÍA...

 

 

Con José Romano un día...

-y a lomos de la Zagala...-

a la Tetica de Nímar

subí una mañana clara...

Yo era entonces un muchacho...

desgarbado y soñador...

¡y nada me imaginaba

que, de aquello que admiraba,

más tarde sería el cantor...!

¡Las vistas que contemplé

de aquellas cumbres divinas...

para siempre se quedaron

grabadas en mis retinas...!

¡Toda Sierra de Filabres...

y los llanos de Almería...!

¡La cuenca del Almanzora...!

¡África en la lejanía...!

 

Después de haber acabado

José y yo nuestro yantar...

bajamos hacia Bacares

conduciendo cada uno

a su mula del ronzal...

Aquella noche en el Pueblo...

en casa de Damián,

con él, con Trini y sus hijos

compartimos sal y pan...

A la mañana siguiente...

-¡y fue la primera vez...!-

yo visitaba La Ermita,

que me inspiró aquellos versos

de pastoril sencillez...

¡Desde entonces yo la llevo...

en mi mente noche y día...!

¡A la Ermita más preciosa

de la Tierra de Almería...!

 

                         W. Sader

 

EL ESQUILO
 

 

Hoy recuerdo a Andrés Carrasco

con su guitarra... tocando

sevillanas, malagueñas,

pasodobles y fandangos...

¡Oh, aquellas noches del Conde...!

¡Aquellos bailes serranos...

a la luz de los carburos...!

¡Viejos recuerdos lejanos...!

¡Como cantaba... y tocaba

sus castañuelas Amparo...!

¡Allí se juntaba toda...

-con labriegos y pastores..._

la gente de Los Carrascos...!

¡Vino, coñac, aguardiente...!

¡Mozas y mozos bailando...!

-Me acuerdo del Picahigos,

de Cerezo y Mariano...

de Carmen, Julia y Antonia...

de Pepe y José Romano...-

¡Así pasaban las horas

entre músicas y cantos...

hasta que el alba anunciaban

los clarines de los gallos...!

-Luego todos se marchaban

felices... a Los Carrascos...-

 

Mudo quedaba el Cortijo...

¡Cual zafiros las estrellas...

fulguraban en lo alto...!

El ladrido de los perros...

sonaba de vez en cuando...

¡Y allá abajo, en la alameda...

-en el silencio profundo...-

los ruiseñores cantando...!

 

                              W. Sader

 

ERA UN SILENCIO VIVO...

                                          Cuando Gérgal no tenía autovía.

 

 

¡Era un silencio vivo...

el silencio del Pueblo...!

 

¡El murmurar del agua...!

¡El susurro del viento...!

¡El canto de los grillos...!

¡El ladrido de un perro...!

 

¡El ulular del búho...

en un olivo viejo...!

¡La melodía divina...

del ruiseñor en celo...!

 

¡El croar de las ranas...!

¡El grito del mochuelo...!

 

¡El temblor melodioso...

de los claros luceros...!

 

¡La dulzura infinita...

que manaba del cielo...!

 

¡Era un Silencio Vivo...!

 

¡Silencio de mi Pueblo...!

 

                     J. C. N.

 

BALCÓN AL MAR

                               A Mari Trini, esposa de mi amigo Juan

 

 

Balcón al mar...

De Málaga a Almería

la cinta gris

ondula serpeante;

entre montaña,

cielo y agua.

 

Éxtasis de la vista;

panoramas de Nerja,

de Adra y Salobreña.

Cielo turquí,

calas doradas

y playas de Almuñécar.

 

Balcón al mar.

De Málaga a Almería...,

volante ágil...

soñando en carretera...

 

             J. C. N.

 

CAMINO DEL AVELLANO

 

 

Teniendo arriba la Alhambra

y besándolo el río Darro

corre en curva el caminillo

que conduce al Avellano.

 

Naranjos y limoneros

para bordarle el camino

y en el chopo el ruiseñor,

errante juglar divino.

 

Por el caminillo verde

un aguador va por agua,

en un borriquillo gris

con cántaros en la albarda.

 

Quizá no tenga Granada

paisaje más acabado

como el caminillo en curva

que conduce al Avellano.

 

                    J. C. N.

 

UTOPÍA

 

 

Al despertar de un sueño evanescente

hirió mis ojos la luz agria del día

mas un perfume letal dejó, candente,

que iniciaba una nueva melodía.

 

Fue algo tan utópico y extraño,

(exótico, febril, hasta de insanía),

que hizo cambiar el curso de mi vida;

con horizontes de nueva Pomeranía.

 

Aquí quedó, latiéndome en las venas,

cual fuego abrasador que me devora,

que amortigua el acíbar de mis penas

en el lento engranaje de la hora.

 

                                J. C. N.

 

SIERRA NEVADA

 

 

Severa, ingente, despliega ante Granada

su soberbia cadena la Gran Sierra;

con sus gigantes cumbres tapizadas

del oro blanco, fundente, de la tierra.

 

 En sus abruptos barrancos los torrentes

se precipitan, rugiendo, en las laderas;

y el Darro y el Genil, de Federico,

acrecen -llanto y sangre- de sus venas.

 

¡Sierra Nevada! ¡Al fin! ¡Oh maravilla!

Exclama, atónito, el viajero admirado.

-Envuelto entre celajes de neblina

destaca el cono, del Veleta, nevado.

 

Las águilas que guardan los picachos,

inmóviles, otean en lo infinito.

¡Sierra Nevada! ¡Al fin! ¡Mágico ensueño!

¡Inmenso marco para un grandioso mito!

 

                              J. C. N.

 

CALAR ALTO

 

 

¡Calar Alto...! ¡Calar Alto...!

¡Cúspide de Los Filabres...!

¡Donde apuntan hacia el cielo...

grandes ojos de cristal...!

 

¡Ojos de los telescopios

que vigilan incansables...

y desvelan el misterio

del espacio sideral...!

 

¡Calar Alto...! ¡Calar Alto...!

¡Donde el águila se cierne

y planea majestuosa...!

¡Reina del aire...! ¡Imperial...!

 

¡Donde el astrónomo sueña

con estrellas imposibles...

y el bardo teje su canto

en una música astral...!

 

                    W. Sader

 

LOMA TABLAS

 

 

Un gran cetáceo dormido

La Loma Tablas semeja...

abrigando en su costado

la bella Rambla de Gérgal...

 

Desde el Monte La Juanita...

-antiguo emporio minero...-

alza su mole señera

silencioso y altanero...

 

De norte a sur tiende el lomo...

de gigante poderoso...

¡y su entorno señorea...

altivo, fuerte y hermoso...!

 

                   J. C. N.

 

EL SILENCIO

                                                 A David Palau Muñoz

 

 

Bajaba David del monte...

acabada su tarea...

Oscura estaba la noche...

porque era la luna nueva...

En las bolinas los grillos

cantaban sus melopeas...

Era una noche apacible...

Fulguraban las estrellas...

David iba ensimismado...

buscando la carretera...

 

¡De pronto un silencio vivo

pareció inundar La Sierra...!

 

¡Era un silencio tangible

que venía de las esferas...!

 

¡David sintió un miedo agudo...

como nunca lo sintiera...!

 

¡No se oía el menor sonido...

en la solitaria Sierra...!

 

¡Era un silencio vacío...

infinito y absoluto...!

¡Silencio de las estrellas...!

......................................

 

¡Y luego todo pasó...

como pasa una quimera...!

 

David siguió su camino...

¡Pero jamás olvidó...

-¡en él grabada quedó...!-

la viva experiencia aquella...!

 

                      W. Sader

 

CORTIJO DEL CONDE

                                             A Juana y Luisa Melgares

 

 

En un lugar de La Sierra...

-de La Sierra de Filabres...-

está El Cortijo del Conde

entre frondosos pinares...

 

Se asienta en la cara sur

de uno de cuatro calares...

que forman jurisdicción

de La Villa de Bacares...

 

En él viví yo, en el tiempo,

momentos inolvidables...

con mis hijos y mi esposa,

con mi hermana y con mis padres...

 

Cada vez que lo visito

vuelven recuerdos amables

a perfumar mi memoria...

con destellos inefables...

 

¡Y siento viva nostalgia...

contemplando su paisaje...!

 

¡El Calar del Gallinero...!

¡Y La Cumbre de Filabres...

donde apuntan telescopios

al Infinito Insondable...!

 

¡En un lugar de La Sierra...!

 

¡De La Sierra de Filabres...!

 

                      W. Sader

 

ALMERÍA

 

 

                   "Tu nombre es tu estrella". Miguel de Unamuno

                   "Almería es un paisaje macho..." José Naveros

                   "Moro que guarda celoso las bellas hembras de sus

                    vergeles." W. Sader

 

Es tu Nombre el más sonoro

de toda la Andalucía;

es tu Nombre, ¡Tierra Mía!,

tu más preciado tesoro.

 

Entre paisajes lunares

yacen tus frescos vergeles,

donde viven tus mujeres

entre parras y olivares.

 

El aroma del azahar

perfuma tus primaveras,

y el ruiseñor sus quimeras

desgrana con su cantar.

 

Los panoramas grandiosos

que ofrecen tus lejanías,

en tus montañas bravías,

son varoniles y hermosos.

 

Es tu Nombre melodía

vibrante en un sol de oro;

es tu Verbo, ¡tan sonoro!,

sinónimo de Alegría.

 

Desde el famoso Calar

al peñón Colativí...

¡el que ha caminado en Ti

nunca te podrá olvidar!

 

Desde Fiñana, en que empieza

la Cordillera Nevada,

que te eslabona a Granada,

¡comienza ya tu belleza!

 

Belleza grave y severa

la de la Provincia mía;

¡que es de toda Andalucía

la Provincia más austera!

 

¡Eres Cenicienta y Hada!

¡Que a tu agobiante sequía

sabes juntar, Almería,

los encantos de Granada!

 

¡En las vegas esparcidas

en tus llanos y tus sierras

guardas tus feraces tierras

como joyas escondidas!

 

El que a tus gentes visita,

-el corazón en la mano-,

hallará siempre un hermano

que le agasaja y le invita.

 

Nunca dirá el forastero

que en Ti se cierran las puertas;

¡Tú las mantienes abiertas

sin fijarte en el dinero!

 

Para tu llana hidalguía

sólo cuenta la nobleza

del hombre que a Ti se acerca.

¡Porque eres noble, Almería!

 

Callada y agradecida

del palacio a la cabaña,

¿quién no te lleva en la entraña

a Ti Provincia querida?

 

Somos tus hijos a coro

quienes cantan tu canción,

¡del fondo del corazón

que es de donde mana el oro!

 

El oro sano y sincero

de tu pueblo que te adora,

-¡que te proclama: Señora!-

¡es el oro verdadero!

 

Es azul turquí tu cielo

y azul celeste tu mar...

¡la Piedra Filosofal

brota a menudo en tu suelo!

 

La Piedra Filosofal:

¿Qué? ¡sino Imaginación...!

Que en tu Pueblo los que son

no se quieren pregonar.

 

Que eres Tierra de Humildad

y enemiga de Oropel,

Cuna de la Sencillez

y Amiga de la Verdad.

 

Por eso en Ti; Soñadores,

artistas de mil facetas,

filósofos y poetas,

e innumerables pintores.

 

Quijotesca Tierra Mía,

que fuiste Perla del moro,

¡es tu Nombre el más sonoro!

¡Tu dulce Nombre: Almería!

 

                    Darsew

 

LAS FUENTES DE GÉRGAL 

                     A Juan López Soria; que con su artículo "Las

                     Fuentes Acuíferas de Gérgal", inspiró estos versos

 

¡Desde la de Venta Luisa...
hasta la de Fuente Santa... !
¡Madre, Las Fuentes de Gérgal
son delicia para el alma...!

Descienden en un rosario
a lo largo de la Rambla
hasta la altura del Pueblo...
donde su trama se ensancha
en un abanico amplio...
y continúan Rambla abajo
a manar en Fuente Santa...

De ellas, las más conocidas
-por su bondad o su fama...-
son... : la de La Merendera,
de Juan Gómez, La Chaparra,
del Toril y del Chortal,
del Cubillo y de Las Viñas,
del Binar y La Raspaja,
Colorá, La Canaleja...
y las Fuentes de sus Plazas...

Las aguas de Gérgal fluyen
sonoras, frescas y claras...
y dan vida a sus olivos,
sus almendros y sus parras...

¡Por La Vega van cantando...
la dulce canción del agua...!
¡Y hacen soñar a las gentes...
que tienen sensible el alma...!

¡Las Fuentes de Gérgal, madre...
son música y esperanza...!
¡Desde la de Venta Luisa...
hasta la de Fuente Santa...!

                       W. Sader

 

NUEVAS CANCIONES DE LOS FILABRES

 

 

Tres plazas tiene mi pueblo...
-y es cada cual más bonita...-
“Plaza Vieja... Plaza Nueva...
y la Plaza de La Ermita...”.

 
A Gérgal tiene querencia...
porque desde que era niño
la quiso con gran cariño...
y la llevó en su conciencia...

 
En Gérgal yo tengo amigos...
fieles, nobles y sinceros...
¡Amigos del corazón...!
¡Camaradas verdaderos...!

 
Es la Sierra de Filabres...
-con su belleza sin par...-
de la Provincia Almeriense
la columna vertebral...

 
El boli  es un lindo juego
que juegan los de Senés...
para entretener el ocio
y descargar el estrés...
 
Por amor y tradición
y recuerdos imborrables...
es mi Sierra Predilecta
la Sierra de los Filabres...

 

                         W. Sader

 

LAS ALMAZARAS DE GÉRGAL

                                                      A Carmen Soria Sánchez

 

 

Perfumado de aceituna...

-¡de paladares deleite...!-

las almazaras de Gérgal

daban exquisito aceite...

..................................

 

De los añosos olivos...

-cultivados en bancales...-

provenía aquel oro verde...

¡de sus verdes olivares...!

 

En asnos y mulos iban

a parar a la almazara

serones llenos de olivas...

de brillante piel morada...

 

Que luego el almazarero

en aceite transformaba...

y en garrafas y vasijas

los gergaleños llevaban,

-alegres y satisfechos...-,

y en los cortijos o el Pueblo

para el  año almacenaban...

 

¡Porque habiendo pan y aceite

a nadie el hambre espantaba...!

....................................

 

Las almazaras de Gérgal

daban aceite dorado...

¡mas hoy, como sus molinos,

son historia del pasado...!

 

                    W. Sader