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GÉRGAL A mi amigo Juan López Soria
Mirando al sur, yace Gérgal ....................................
en tus verdes olivares...
Donde oí, del
ruiseñor,
J. C. N.
ME RECUERDAN LAS
ANEAS
Me recuerdan Las
Aneas ¡Y aún más alto, todavía Allí está La Balsa Grande Desde Sierra de Filabres Allá la vista se
expande ¡A los lejos
brilla... El mar! ¡Ay, Sierra de los
Filabres!
W. Sader
¡YA TIENEN DE NUEVO SOMBRA! A Mari Nieves Parra Delgado
¡Otra
vez ya tiene sombra Mas
pasarán varios años Para
escuchar, por las tardes, ¡De
juventud y de ensueño! Pero
mientras tanto, hermano,
W. Sader
¡MAL HAYAN!
¡Mal haya... aquellos que cortan
¡Mal haya... aquellos humanos
¡El árbol es al paisaje
¡Es viva naturaleza
¡Inspiración del poeta!
¡Modelo para pintores
¡Es frescura para el cuerpo!
¡Quien no respeta a los árboles
¡Mal hayan... arboricidas
W. Sader
EN
LA SIERRA DE FILABRES
En La
Sierra de Filabres,
En La
Sierra de Filabres,
A La
Sierra de Filabres,
Y en
La Sierra me anhelaron
En La
Sierra de Filabres,
Fue en
La Sierra de Filabres...
W. Sader
CANTO A ALMERÍA A Antonío Pérez García, asesor imprescindible, y a su esposa Martina Castro
En el
monte La Alcazaba,
¡Ay,
Puerta, Puerta Purchena;
¡Sierra azul de los Filabres;
¡Abrucena,
Nacimiento,
¡Mar Latino, Mar Latino;
¡Por este sol que es castigo
¡Tierra de chumbas y esparto,
¡Pese a quien pese y quien diga
¡Ni tan dulce ni jugosa
¡Son néctar al paladar
Y de Macael su mármol,
¡Tierra que me vio nacer!
¡Dunas de Cabo de Gata!
J. C. N.
OLMOS DE LA PLAZA VIEJA
A la memoria de mi padre;
¡Mal haya el día que os cortaron ...........................................
¡Olmos
de la Plaza Vieja!
¡Vieja
Fuente de la Plaza
¡Viejos Olmos! ¡Por las tardes
¡Viejos Olmos de mi Pueblo
J. C. N.
PEÑÓN DE LAS JUNTAS Ángela Asensio Sánchez In memoriam
Donde
se unen los barrancos
Allí,
muy difuminados
¡de
mundos maravillosos...!
¡Y
ellos fueron los maestros...
W. Sader
RECUERDOS DEL CONDE
¡Oh,
aquella Fuente del Conde!
¡Aquel aire melodioso
¡Aquellas noches de estrellas ¡Ay, todo aquello pasó!
¡MAS PARA SIEMPRE QUEDÓ
W. Sader
SIEMPRE GÉRGAL
Gérgal, -pueblito serrano...-,
Pueblo
tranquilo y alegre
El
alma que te conoce
Eres
tierra misteriosa
Ahora
en El Alto Calar
Envuelta en tranquilidad
¡Gérgal, mi tierra querida,
J. C. N.
A MI MADRE
Porque
de ti nació mi cuerpo
Porque
tus besos perfumaron
Por
todo ello ¡madre mía!
J. C. N.
A MI PADRE
¡A ti,
mi querido padre,
Cuando
voy por el camino
Y con
nostalgia revivo
¿Recuerdas cuando subíamos
¡Y
después cruzar La Cumbre!
¡Y
llegábamos al Conde
¡Del
viejo Compae Lobico
¡Nunca
olvido, padre mío
J. C. N.
EN
GÉRGAL QUIERO ACABAR
¡En
Gérgal quiero acabar
¡Que
fue mi madre querida
¡En
Gérgal, cuando me muera
¡Mas
que mi espíritu vuele
W. Sader
DE OTOÑO
Estos
mis versos -hoy ya flores secas-
Entonces yo era joven; plena el alma
Cantor
de las estrellas y la luna,
De la
eterna belleza femenina
Estos
mis versos hoy, que yo triste releo
W. Sader
MENTIRAS DE COLORES
"El corazón tiene razones que la razón no comprende". Pascal
¡Hay mentiras y mentiras!
W. Sader
LA
NOCHE A Fernando Sabido Sánchez
Cascadas de negro terciopelo
¡Oh,
Noche; que la Ciencia
¡Noche
de los poetas,
¡Aún
sigues siendo, oh Noche,
J. C. N.
OLULA EN INVIERNO
¡Olula
de Castro sueña...!
¡Pueblecito de encanto
W. Sader
OLULA DE CASTRO
Del libro: "Los pueblos de Almería cantados
Olula parece un nido
Olula
tiene también
Las
gentes de Olula son
Un día
yo estuve en Olula,
W. Sader
CASTILLO DE GÉRGAL A José Carreño, nieto de gergaleños que emigraron a Argentina, a principios del pasado siglo XX, y a su gran familia, que conservan de sus abuelos el legado de amor por su tierra y la esencia de sus buenas costumbres.
¡Como
un gigante
¡Es de
los moros
¡Tras
de sus muros
¡Pardo
Castillo
¡Testigo mudo
¡Como
un gigante
W. Sader
EN MI PUEBLO GERGALEÑO A Joaquín López Soria, a Isabel García López, su esposa, y a sus hijas Olga y María del Mar
¡El viejo Puente de
Gérgal!
¡En donde nació mi padre
¡En mi Pueblo gergaleño
¡Donde sus mujeres
tienen
¡Y acuden a mí recuerdos
¡Y cultivando en
silencio!
¡Añoranzas melodiosas
¡Que embrujáis mis
pensamientos
W. Sader
BACARES II
En el mismo corazón
Como
una perla escondida
¡Qué
bellas son sus montañas!
Oyendo
desde su Ermita
¡Te
llevo siempre en mi mente
W. Sader
NOCHE DE LUNA EN TAHAL
Es
luna llena en Tahal.
Suena
el reloj de la Iglesia
¡De
pronto se oye el arpegio
A lo
lejos las montañas
Una
leve brisa tibia ------------------------------------------
¡Y
luego, en un estallido
W. Sader
EL ALMA Y LA LUNA
Los
chacales aúllan a la luna
(¡Mas
la luna gira y gira...,
Y a
despecho de alimañas,
W. Sader
EL VIENTO A José Miguel Contreras Torres Poeta almeriense
Amo el
sonar del viento en la espesa alameda
J. C. N.
AÑORANZAS DE GÉRGAL
Desde su viejo Castillo
¡Loma
Tablas! ¡Loma Tablas!
¡Calle
de Sebastián Pérez!
¡El
Titón! ¡Santo Sepulcro!
¿Quién
no recuerda a Tiburcio
¿El
Estanco de Guijarro?
¡Y
tantos... y muchos más
¡Vieja
casa solariega
¡Rambla
arriba! ¡Rambla arriba!
¡Y
subir por las montañas
¡A mí
me hicieron en Gérgal! J. C. N.
EL
MISMO ÚNICO DIOS
¡Porque tu Dios y mi Dios
Omar Alí Ben Hassán
AQUELLOS VIEJOS
MOLINOS
Eran varios los
molinos
Donde se molían de
grano
¡Hoy tan solo son
recuerdo
¡Aquellos viejos
molinos ¡Ya no muelen más harina!
¡Pero aún siguen
escuchando
W. Sader
LLUVIA DE ABRIL
"Cuando La Loma Tablas lleva montera,
¡En La Vega y en La
Rambla
¡Por caminos y
veredas
¡La Loma Tablas se
envuelve
¡Una leve brisa
agita
¡Los divinos
ruiseñores
¡Y la tarde se
engalana
J. C. N.
CANTARES PARA MI PUEBLO
Quisiera poder
cantar
Es Gérgal... por su
belleza
Designios
inescrutables.
Tiene mi pueblo de
Gérgal
Y las gergaleñas son
J. C. N.
CANCIÓN NAVIDEÑA
¡Navidades gergaleñas!
¡Gergaleños... gergaleñas...
¡Con La Esperanza por guía
¡Y allí juntos en El Cielo
¡Navidades gergaleñas!
W. Sader
CANTARES
Me gustan todas las
sierras
Bacares y Gérgal
De La Sierra de
Filabres
Los pueblos que yo
he cantado
¡Virgen! ¡Virgen! ¡Virgencica!
¡El que sube a Tu
Montaña
W. Sader
ERAN CUATRO LAS ACACIAS
¡Eran cuatro las acacias que había enfrente de la casa de mis abuelos paternos!
¡Aún sueño con ellas yo! ¡Con nostalgia las recuerdo!
¡Daban flores perfumadas de un color violeta tierno!
¡Un día manos pecadoras las talaron en invierno! ¡Y quedó la calle triste... despojada de su ensueño!
¡Acacias... verdes Acacias! ¡Cuando os evoca mi alma en mi pasado me pierdo!
¡Oh, el murmullo de La Fuente y el susurro de las hojas acariciadas del viento! ¡Qué dulce melancolía embarga mis pensamientos!
¡Maravillosas y humildes! ¡Frente a los viejos balcones de aquella vieja casona de mis abuelos paternos!
¡Acacias... verdes Acacias con las que a menudo sueño!
¡En vuestras frondosas ramas los colorines, de día, modulaban sus gorjeos! ¡Y por la noche ululaban los solitarios mochuelos!
-¡Noches tibias de verano silenciosas... de mi Pueblo! ¡No me canso de evocaros ni dormido ni despierto! ....................................
¡Cuando yo me haya marchado mas mi espíritu descienda -en eternas añoranzas- de Los Cielos Gergaleños ¡pueda él soñar a su sombra!
¡Sombra verde... verde sombra de aquellas verdes Acacias! ¡Que vivían frente a la casa de mis abuelos paternos!
J. C. N.
SANTO SEPULCRO A María Luisa López Soria, a su esposo Luis y a sus hijas María y Elena
A la altura del Castillo -o aún más alto todavía- el blanco Santo Sepulcro contempla la lejanía.
¡Estampa maravillosa y al mismo tiempo sencilla! ¡Que embelesa la mirada de gozo y de maravilla!
Debajo: ¡El Pueblo dormido! al pie del Castillo moro! ¡Y La Vega desplegando su verdeante tesoro!
¡A lo lejos Montenegro dominando la llanada! ¡Y aún más lejos todavía se yergue Sierra Nevada!
Al suroeste adivinas el lugar de La Estación. ¡Y al sur, por La Maleguilla, ante La Sierra de Gádor está el Cerro Castellón!
J. C. N.
BALADA DE LOS MAGOS DE ORIENTE "Y la estrella. que vieran en Oriente, les precedía". S. Mateo, c. 2; v. 9.
Incienso y oro y mirra... Los tres magos, -que del Oriente vienen tras la estrella; que en el crepúsculo de un día descubrieron al esplendor del alba matutina-, traen.
Vienen de las lejanas tierras de Caldea; de Babilonia, y la escuela astrológica de Sippar.
Conocían desde antiguo por sus leyes que un gran rey iniciaría la nueva era, cuando Saturno y Júpiter se unieran en la constelación brillante de los peces.
Y helos allí, en la gruta, ante un pesebre postrados de rodilllas; adorando al Nacido de virgen, y de Espíritu engendrado.
Incienso y oro y mirra... la estrella del Oriente... los tres magos...
J. C. N.
RECUERDOS DE GÉRGAL A la memoria de Clotilde Soria Carreño
¡Me piden que escriba un canto para ensalzar a mi Pueblo! ¡Yo a la Musa que me inspira le pido que me dé acierto para cantar la belleza de mi Nido gergaleño! De su Vega y sus Montañas de sus Paisajes señeros de su Rambla y su Castillo de Tablas... Puerto Carrero... del Almendral... Las Aneas... de Aulago y del Verdelecho La Estación... Las Alcubillas... ¡Y sus Noches y su Cielo!
¡Quiero cantar sus mujeres de divinos ojos negros! ¡Sus hombres trabajadores, honrados, nobles y serios! ¡Su Patrón San Sebastián... su Virgen...! ¡Y mis recuerdos en la casa solariega de mis abuelos paternos!
¡De aquellos gratos lugares que ya he cantado en mis versos!
¡Otra vez quiero vivirlos! ¡Quiero evocarlos de nuevo! ¡Mi infancia! ¡Mi adolescencia! ¡Todos mis dulces recuerdos! ¡Y enhebrarlos uno a uno en un romance de ensueño!
¡Cuántas noches me he pasado contemplando los luceros las estrellas y la luna arrullado por el viento y recitando baladas solitario... en el silencio armonioso y cantarino! ¡Solo con mis pensamientos! ¡De la distancia llegaba el ladrido de los perros y las ranas y los grillos taladraban el silencio! ¡El Silencio Melodioso y embrujado de mi Pueblo!
¡Ay, noches...! ¡Noches de Gérgal! ¡Con qué nostalgia os recuerdo!
¡Madrigales...! ¡Añoranzas... que en lo más profundo siento! ¡Romanzas de ruiseñores... que me hacían soñar despierto!
¡Gérgal, Pueblecito Alegre! ¡Villa de Claro Abolengo! ¡Siempre fuiste por mí amada con un amor verdadero!
¡Igual que ayer te canté vuelvo a cantarte de nuevo!
¡Ay, Gérgal... Lugar Precioso! ¡Tierra de encanto y misterio! ¡Que a los que te quieren bien das tu corazón abierto!
J. C. N.
EN LA EXTINTA FUENTE DE JUAN GÓMEZ A Jacinto López Martínez
Hoy no cantan aquí los ruiseñores La Fuente y La Alameda se han secado. Y el áspero gruñir de los tractores sustituye al silencio del arado.
La Rambla está más seca cada día. Ya no nieva en La Sierra de Filabres. ¡Tiempos de juventud que en mi memoria permanecéis para siempre inolvidables!
La Loma Tablas eleva su espinazo. Y aunque decoran los pinos sus laderas ¡mi corazón se siente entristecido al recordar antiguas primaveras!
J. C. N.
GERGALEÑA A Mari Trini López Escobar, hija de mi amigo Juan
Dicen que las mujeres de la comarca de Los Filabres tienen los ojos tan hermosos y dulces como los ojos de las gacelas. Omar Alí Ben Hassán
¡Gergaleña... gergaleña... la de la cara de rosa! ¡De La Sierra de Filabres gacela maravillosa!
¡Gergaleña... gergaleña... de dulces pupilas bellas! ¡Enmarcados por tu pelo tus ojos son dos estrellas!
¡Dos estrellas luminosas que en tu linda cara brillan! ¡Gergaleña... gergaleña... tus ojos me maravillan!
¡Gergaleña... gergaleña... tan femenina y bonita! ¡De acariciante mirada y de una gracia infinita!
J. C. N.
SEBASTIÁN PÉREZ
Entre aquellos gergaleños que a Gérgal le dieron gloria destaca Sebastián Pérez ¡de inolvidable memoria!
Empezó como cartero rural... que a Olula llevaba el correo, por la vereda que La Sierra flanqueaba.
Y mientras andando iba por el fragoso camino componía versos cantando ¡sin pensar en su destino!
¡Y llegó a ser senador por La Provincia Almeriense! ¡Y logró que el tren pasara por su Villa gergalense!
¡Y Gérgal, agradecida, le puso a La Calle Llana de nombre: Sebastián Pérez.
¡Para que nadie lo olvide en un lejano mañana!
Juan y José
SOLAMENTE SOY UN HOMBRE (The true wise is humble)
¡Porque yo solamente soy un hombre! ¡Sólo un hombre nacido del Pueblo! ......................................................
Porque no voy en busca de Honores, de Riquezas, Poder ni Provecho; ni importancia le doy a ser autor de unos cuantos poemas que he hecho; y me aburre la publicidad, y la fama se me importa un bledo; y me gusta cantar lo que canto, y me encanta la paz y el silencio, y soy novio de la soledad, y amo el campo, la lluvia y el viento. Y me agrada llamar a otros hombres no señores sino compañeros, camaradas, y amigos, y hermanos... sin mirar si son blancos o negros, musulmanes, cristianos, budistas o mormones, paganos o hebreos. Sólo admiro de mis semejantes la Bondad, la Humildad y el Talento. .....................................................
¡Porque yo solamente soy un hombre! ¡Sólo un hombre nacido del Pueblo!
W. Sader
CANCIONES FILABREÑAS A Valentín San Andrés Torres
A Gérgal la lleva dentro... -¡grabada dentro del alma...!- porque desde siempre ha sido Talismán de su esperanza...! .........................................
¡Plaza Vieja... Plaza Vieja...! Volver a soñar quisiera... a la sombra de tus olmos y al murmullo de tu fuente...! ¡Como antaño en primavera...! .......................................
Otra Gérgal quiso hacer en Filipinas Carreño... ¡aventurero español... gran soldado gergaleño...!
Mas en su empeño esforzado Carreño no tuvo suerte... y antes de hacer otra Gérgal nos lo arrebató la muerte... .......................................
La primera vez que subí a La Sierra ya tenía seis meses... -según me contaron...- y abrigado en mantas yo crucé La Cumbre... en los fuertes brazos de José Romano...
W. Sader
A MI ESPOSA
¡Antes de existir la tierra... antes ya... te conocí...! ¿De qué lejana galaxia los dos vinimos aquí...? ¿Y cómo nos encontramos...? ¡Y me enamoré de ti...!
¡Y cómo fueron pasando los años por ti y por mí... y juntos envejecimos en este planeta gris...!
¡Y tantas... tantas preguntas que no puedo concebir...! ¡Y tanta esperanza cierta en una dicha sin fin...!
¡Los dos una sola llama en un solo serafín...! ¡Existiendo en esa estrella del Infinito Jardín...!
¡Tan solo sé, Vida mía, que no sé vivir sin ti...! ¡Pues para ti fui creado... y tú fuiste para mí...!
W. Sader
ANSIA La fe es la más maravillosa, consoladora e incomprensible prerrogativa del ser humano. W. Sader
Ansia de eternidad, ansia infinita, es la que siente el alma; que se afana por descifrar incoercibles sensaciones desde que adquiere conciencia de si misma.
Ansia inconcreta, incomprensible, que llena nuestro ser de eternal ansia: De abarcar infinitas dimensiones, conceptos inmanentes... y distancias...
Y sentir esta sed inextinguible que nos invade potente y nos abrasa en ansias siempre nuevas, y constantes, que fluyen sin cesar... fluyen... y pasan... para tornar de nuevo a nuestra mente y embriagar de esperanza nuestras almas.
J. C. N.
RECUERDOS DEL OLIVAR (A Adelina Hernández Martínez, enamorada de sus olivos de Gérgal, In Memoriam)
Una flauta dulce tienes, ruiseñor en la garganta... una flauta cristalina que desgrana una romanza de melodiosos colores, de suspiros y de lágrimas... Ruiseñor ¿qué magia tienes que así me hechizas el alma...? Dulcísimo pajarillo que, al lado de mi ventana, hiciste tu leve nido entre las tupidas zarzas... ¡Qué noches pasé contigo la primavera pasada...! Como lámpara la luna alumbraba la majada... y en el agua de la acequia fulguraba como nácar... Un suave viento serrano soplaba de las montañas... Triste ululaba el mochuelo en los olivos de plata... La neblina se extendía, vaporosa, en la cañada... Las estrellas en el cielo proclamaban esperanza...
¡Y tu esencia, ruiseñor, vibraba como mi flauta...!
W. Sader
DE GÉRGAL AL CONDE A María Gómez Martínez, que aún recuerda aquellos tiempos
Aún no cantaban los gallos... cuando José nos llamaba... ¡Arriba... que son las cuatro...! ¡Falta poco para el alba...!
Yo me lavaba en la fuente que mansamente manaba... -justo enfrente de la casa de mis abuelos paternos...- bajo las verdes acacias... -¡Suave murmullo nocturno... la dulce canción del agua...! La noche era silenciosa... y fresca la madrugada... Se aparejaba a las mulas... -a la Torda y la Zagala...- y a los sufridos borricos que transportaban la carga... Después venían los adioses... Y la pequeña reata cruzaba el Pueblo dormido... bajo la luna de nácar...
En La Fuente del Cubillo... -donde comienza La Rambla...- trepábamos, con deleite, a las rústicas albardas... -por comodidad cubiertas con jarapas y con mantas...- ¡Luego empezaba el ascenso... por el lecho de La Rambla...!
Al pasar por las Aneas... ya era clara la mañana... En la Fuente de Juan Gómez... se hacía una breve parada... ¡A cientos los ruiseñores... en La Alameda cantaban...!
-¡Fuente desaparecida...! ¡Verde Alameda talada...! ¡Con nostalgia en mi memoria... por siempre os llevo grabadas...!-
Seguía el Barranco Labar... ¡La Cuesta de La Juanita... con el sol en las espaldas...! ¡Juanseca... Collao Las Cruces... y Fuente de La Chaparra...!
Luego, hasta La Merendera... subir y subir sin pausa... Allí un pequeño descanso... ¡Y otra vez vuelta a trepar... hacia La Cumbre anhelada...!
-¡Oh, Sierra de los Filabres... de majestad coronada...!-
La Peña de los Ladrones... a la derecha quedaba...
Ya bajando por La Umbría... la Venta Luisa alcanzabas... Y al fin, por camino llano... el sendero flanqueaba las laderas de La Sierra... ¡hasta que al Conde llegabas...!
W. Sader
RECUERDO DE LAS ANEAS A Dorotea y Micaela Espinar
¡Pueblecito de cuento... -cuento de hadas...-! ¡Tú evocas en mi mente dichas pasadas...!
¡De verdes alamedas... de luz y flores... de excursiones preciosas... de ruiseñores...!
¡Del murmurar del agua... que iba cantando...! ¡De aquel burrillo humilde... que iba soñando...!
¡Por La Rambla de Gérgal... sube que sube...! ¡Bajo un cielo radiante... sin una nube...!
¡Frente a La Loma Tablas... lindo pueblito...! ¡En Las Aneas soñaban... con Lo Infinito...! ....................................
¡Pueblecito de cuento... -cuento de hadas...-! ¡Tú traes a mi memoria... dichas pasadas...!
J. C. N.
CANCIONES DE LOS FILABRES
A Gérgal nadie cantó... como la cantó Fidel... en versos cálidos, breves... y con doradas y leves cadencias de sol y miel...
El alma tiene partida... en dos Pueblos ideales... Gérgal: donde lo engendraron... y la Villa de Bacares...
¡En Gérgal quiere habitar...! ¡En Gérgal quiere morir...! ¡Y en La Gérgal Celestial... eternamente vivir...!
Es Las Aneas un Pueblito... pintoresco y pequeñito... De los anejos de Gérgal... ¡el Anejo más bonito...!
Cantor de Gérgal le llaman... porque a su Pueblo le canta... Con su corazón, su mente... con su ser y su garganta... ¡Cantor de Gérgal le llaman... porque a su Pueblo le canta...!
J. C. N.
RECORDANDO EN LAS ANEAS II A José Pérez Mateo
Cuando voy por el pueblito al que llaman Las Aneas... acuden a mi memoria lindas y gratas ideas... Evocando días lejanos... de mi juventud perdida... ¡Cuando en el alma brotaba... alegre y bella la vida...! Cuando en la verde alameda... -nombrada "Los Espinares"...- el ruiseñor modulaba... sus más divinos cantares... Cuando en La Rambla corrían vivas aguas cristalinas... ¡y en aquel dulce silencio volaban las golondrinas...! ¡En el borriquillo gris... que caminaba cansino...! ¡Contemplando embelesado... el delicioso camino...! .........................................
Lanzaban en Las Aneas... los gallos su voz potente... ¡y se asomaba a las puertas, adormilada, la gente...! ¡La Loma Tablas se erguía... ocultando el horizonte...! ¡La vista se deleitaba... vagando de monte en monte...! .........................................
¡Pueblito de Las Aneas...! ¡Pueblo precioso y chiquito...! ¡Te llevo siempre en mi mente... y en mi corazón escrito...!
J. C. N.
ALMAS CIEGAS A Federico García Lorca
¡Rasgaron cintas de fuego la soledad y el silencio, blanco, de la madrugada! ¡Ay, Federico García, "tu verde" ya sólo es paja! .........................................
("¡Verde, que te quiero verde bajo la luna gitana!") ........................................
¡La luna lo está mirando pero él no puede mirarla, porque yace entre la hierba con la espalda atravesada! ¡Cómo te llora tu pueblo! ¡Cómo te llora Granada! ¡La Ciudad Noble, de estirpe, la de morisca mirada y espíritu sarraceno, la del Darro y de La Alhambra; la Granada de Zorrilla y de Alarcón... ¡Tu Granada! ¡Llora por ti Federico, llora lágrimas amargas, y arrulla tu nombre mártir con el rumor de sus aguas!
¡Ay, Federico García, cuando menos lo pensabas... cuando cantaba tu pueblo su voluntad proclamada, su democracia vehemente y su fe republicana... cuando toda España era un gran clamor de esperanza, -antes de que los hermanos, con furia, se aniquilaran-, te mataron almas ciegas una turbia madrugada!
¡Y el Darro llora elegías... y el Genil romances canta... en memoria de un Poeta mártir del odio en España!
W. Sader
SI YO PUDIERA ENVIDIAR A Pilar y Mario... que saben apreciar lo bueno...
Si yo pudiera envidiar... seguro que envidiaría... Pero no las propiedades en la tierra... bajo el Cielo... ni los papeles pintados a los que llaman dinero...
Ni los metales, ni piedras denominadas preciosas... Ni el poder ni los honores... -por los que luchan los hombres- entre diferentes cosas...
De envidiar envidiaría... a los Ricos en Amor... Belleza... y Sabiduría...
¡Si yo pudiera envidiar...! ¡Seguro que envidiaría...!
W. Sader
EVOCANDO EL PASADO
Evocando el pasado me invade la nostalgia... de aquellos viejos tiempos que en mi mente se agrandan...
Recordando a mis padres... mis abuelos... mi hermana... y mis dos dulces tías... favoritas... del alma...
Como cascada límpida el tiempo resbalaba... y yo me hacía poeta por la gracia de un hada...
Después fue la ternura de la mujer amada... y el amor de los hijos que en su seno brotaban...
Y los campos de Gérgal... y las tibias veladas... bajo la luna llena... frente a Sierra Nevada...
¡El canto de los grillos...! ¡El murmullo del agua...! ¡La voz del ruiseñor...! ¡Las frescas alboradas...! ¡El susurro del viento... en las noches calladas...!
Todo vuelve de nuevo... con fuerza renovada... llenándome de ensueños y de infinitas ansias...
¡Evocando el pasado... me invade la nostalgia...!
W. Sader
MAÑANITAS DE MI PUEBLO Recuerdo de la niñez
Los gallos cantan al alba... y gorjean las golondrinas... El sol asoma su disco tras las montañas vecinas...
Gérgal despierta del sueño... ¡Mañana de primavera...! En el cielo azul turquí navegan nubes de seda...
En las lozanas acacias... -frente a los viejos balcones...- se escucha la algarabía de mirlos y gorriones...
Pasan mujeres de negro hacia La Iglesia... que llama a los vecinos del pueblo con la voz de la campana...
Sus cabras de puerta en puerta el cabrero va ordeñando... Un borriquillo cansino bebe en la fuente soñando...
Un gato se despereza, tumbado, tomando el sol... ¡Y ya comienza a sentirse en la mañana el calor...!
Mañanitas de mi Pueblo... que recuerdo con amor...!
W. Sader
ERMITA DE SAN GREGORIO
¡Ermita de San Gregorio... como una paloma blanca resaltando en la ladera de la bella Loma Tablas...!
¡Enclavada en las ruinas de la Gérgal musulmana... que atalaya el horizonte frente a la Gérgal cristiana...! .........................................
INVOCACIÓN
¡Haz, San Gregorio, que siempre se consideren hermanas las gentes de Jesucristo y las gentes de Muhammad...!
¡Ruega con San Sebastián y La Virgen Soberana al Único y Solo Dios nos conceda esta demanda...!
¡Pues Los de La Media Luna honran a Cristo y Muhammad como dos Grandes Profetas Portadores de Esperanza...!
¡Que de Esperanza vivimos y vamos con Esperanza a un Mundo Espiritual donde Eternas son las almas...!
Omar Alí Ben Hassán
NOCHES DE GÉRGAL A Ángeles Gil Hernández, una madrileña enamorada de su pueblo.
¡Dulces noches de luna...! ¡Tibias noches de seda...! ¡Cuando la suave brisa... -allá abajo, en La Rambla...- besaba la arboleda...! ¡En el vivo silencio... del monte y de la vega...! ¡Ebrio de melodías...! ¡De cadencias etéreas...! ¡De ensueños, de armonías... de versos, de quimeras...! ¡De grillos... ruiseñores...! ¡Y de nubes viajeras...!
¡Claras noches de agosto... -¡cálidas y serenas...!- en que el cielo fulgía... -como un inmenso broche...- de diamantes y gemas...!
-"¡La perla de la luna... jugaba, con las nubes, a la gallina ciega...!"-
¡Cual verdes esmeraldas... -¡diminutas estrellas...!- brillaban las luciérnagas... en la fragante hierba...! ¡Y un perfume exquisito... -de mastranzos y mentas...- se aspiraba en el aire... brotando de la tierra...!
¡Yo bien hubiera dicho... como Galán dijera...! "¡Que Gérgal y Las Musas... hiciéronme poeta...!"
J. C. N.
DULCE LUNA GERGALEÑA
¡Me enamoré de la luna... una noche de mi infancia...! Desde entonces le hago versos... le canto canciones cándidas... la contemplo embelesado... la invoco como a una santa... le susurro mis secretos... la llamo mi Novia Pálida... la piropeo: ¡Hermana Luna... Hostia Fulgente de Nácar...! Y la luna me sonríe... -¡dulce Luna Gergaleña... tan bella y tan solitaria...!- desde los cielos tranquilos... entre melodiosas lágrimas... ¡y me llama amado mío... con una ternura casta...! Lindas canciones celestes... Ella igualmente me canta... ¡canciones que lleva el viento...! ¡canciones que lleva el agua...! ¡cantando por las acequias... con su lenguaje de plata...! ¡Y lloran los ruiseñores... mientras lloro al escucharlas...! ¡Por esto la quiero tanto... por esto la llamo Hermana...!: ¡porque ya desde muy niño... se me metió por el alma... y en mis ojos inocentes se quedó como sultana...! ¡Me enamoré de La Luna... una noche de mi infancia...!
W. Sader
NUEVOS Y VIEJOS CANTARES
Entre Bacares y Gérgal... entre Gérgal y Bacares... para mí están en el mundo... todas las felicidades... .....................................
Es pájaro solitario... que canta en las soledades... Es el ruiseñor de Gérgal... de La Sierra y de Bacares... .....................................
Hay tres caminos en Gérgal... -¡caminos para soñar...!- "Del Olivar, de Las Viñas... y el que sube al Almendral..." ¡Hay tres caminos en Gérgal...! ¡Caminos para soñar...! ....................................
Nadie cantó nunca a Gérgal... ni a la Villa de Bacares... como las cantó aquel bardo de La Sierra de Filabres... .....................................
Benizalón, Benitagla... Alcudia de Monteagud... Tahal y Benitorafe... ¡Pueblos de ensueño y de luz...!
Cinco pueblos pequeñitos en La Sierra de Filabres... ¡encantadores, amables, luminosos y bonitos...!
W. Sader
NUBES... DUDAS... A Guillermo Langle Molina, gran arquitecto, compositor, poeta y dibujante, y Paloma de Nazaret Sánchez Sanz
Las nubes vienen... las nubes van... Pero sabemos... que pasarán...
A veces cubren... con negro velo... Pero tan sólo... tapan el cielo...
Son las dos caras... de la moneda... Las nubes pasan... ¡el cielo queda...!
Las dudas vienen... las dudas van... ¡Pero sabemos... que pasarán...!
W. Sader
GÉRGAL Y BACARES A Juan Francisco Martínez Carreño y Micaela Espinar Martínez, y a sus dos hijas Eva y Fátima
Otra vez quiero cantar a mis pueblos preferidos... ¡A los pueblos más amados de los por mí conocidos...!
¡A Gérgal, La Luminosa...! ¡Al delicioso Bacares...! ¡Pintorescos pueblecitos... de paisajes singulares...!
Uno al sur, otro en el centro de La Sierra de Filabres... ¡Pueblitos maravillosos...! ¡Lugares inolvidables...!
¡Pueblos blancos, blancos, blancos... cantados en mis cantares...! ¡Donde aún se puede soñar... en las dulces soledades...!
¡En Gérgal, La Luminosa...! ¡En La Perla de Bacares...!
W. Sader
CON JOSÉ ROMANO UN DÍA...
Con José Romano un día... -y a lomos de la Zagala...- a la Tetica de Nímar subí una mañana clara... Yo era entonces un muchacho... desgarbado y soñador... ¡y nada me imaginaba que, de aquello que admiraba, más tarde sería el cantor...! ¡Las vistas que contemplé de aquellas cumbres divinas... para siempre se quedaron grabadas en mis retinas...! ¡Toda Sierra de Filabres... y los llanos de Almería...! ¡La cuenca del Almanzora...! ¡África en la lejanía...!
Después de haber acabado José y yo nuestro yantar... bajamos hacia Bacares conduciendo cada uno a su mula del ronzal... Aquella noche en el Pueblo... en casa de Damián, con él, con Trini y sus hijos compartimos sal y pan... A la mañana siguiente... -¡y fue la primera vez...!- yo visitaba La Ermita, que me inspiró aquellos versos de pastoril sencillez... ¡Desde entonces yo la llevo... en mi mente noche y día...! ¡A la Ermita más preciosa de la Tierra de Almería...!
W. Sader
EL ESQUILO
Hoy recuerdo a Andrés Carrasco con su guitarra... tocando sevillanas, malagueñas, pasodobles y fandangos... ¡Oh, aquellas noches del Conde...! ¡Aquellos bailes serranos... a la luz de los carburos...! ¡Viejos recuerdos lejanos...! ¡Como cantaba... y tocaba sus castañuelas Amparo...! ¡Allí se juntaba toda... -con labriegos y pastores..._ la gente de Los Carrascos...! ¡Vino, coñac, aguardiente...! ¡Mozas y mozos bailando...! -Me acuerdo del Picahigos, de Cerezo y Mariano... de Carmen, Julia y Antonia... de Pepe y José Romano...- ¡Así pasaban las horas entre músicas y cantos... hasta que el alba anunciaban los clarines de los gallos...! -Luego todos se marchaban felices... a Los Carrascos...-
Mudo quedaba el Cortijo... ¡Cual zafiros las estrellas... fulguraban en lo alto...! El ladrido de los perros... sonaba de vez en cuando... ¡Y allá abajo, en la alameda... -en el silencio profundo...- los ruiseñores cantando...!
W. Sader
ERA UN SILENCIO VIVO... Cuando Gérgal no tenía autovía
¡Era un silencio vivo... el silencio del Pueblo...!
¡El murmurar del agua...! ¡El susurro del viento...! ¡El canto de los grillos...! ¡El ladrido de un perro...!
¡El ulular del búho... en un olivo viejo...! ¡La melodía divina... del ruiseñor en celo...!
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