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Los Molinos Harineros
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Ruinas de Explotaciones Mineras
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Las Almazaras l Los principales monumentos o elementos de nuestro patrimonio histórico-artístico-industrial y lugares de interés, son: 1. El Castillo y las ruinas de la primitiva Iglesia de Santa María
El Castillo
está situado en el paraje conocido como Puerta del Campo, donde
la Rambla de Gérgal que ha ido encajonada se abre al valle, junto a la
Carretera de Las Aneas y El Almendral, en un montículo al NE. del
núcleo urbano de Gérgal desde el que se divisa por el
norte y este, la Sierra de Filabres, la Rambla de Gérgal y la Loma
Tablas que forma una impresionante muralla; por el sur el caserío, la
vega, el valle y las montañas que lo rodean; por el oeste queda una
pared de cerros alineados entre los que destaca la Ermita de Santo
Sepulcro.
Castillo de Gérgal a principios del S. XX con casas a su alrededor
Su
planta es una nave central cuadrada de 15'50 m. x 15'50 m. que se
levanta sobre una zona de roca pizarrosa, lleva adosados cuatro
torreones circulares
de 5 m. en las esquinas y otro torreón de forma ovalada y
almenado para defender la entrada. La nave
central está almenada y tiene tres plantas; los torreones o cubos de las
esquinas están
protegidos por casamatas (bóvedas muy resistentes para instalar piezas
de artillería) de forma aparentemente cónica, pues desde lejos se
aprecia su forma piramidal. Estas casamatas de tejados en punta son un
modelo muy común en Castilla y pueden encontrarse también en Cuevas de
Almanzora (Almería). Antiguamente poseía una
capilla, almacén de granos y diezmos y horno de pan, estancia que se
utilizaba como alojamiento de los criados.
Es una antigua fortaleza que controlaba el territorio que domina durante la ocupación árabe y la posterior conquista castellana. Gérgal era un cruce de caminos entre Granada, Guadix, Tabernas y Almería, y en caso de guerra, el Castillo era el principal baluarte defensivo ante un ataque enemigo. No está datada su construcción. Se sabe que existía a finales del siglo XV cuando se produjo la conquista de Almería por los R.R.C.C. en 1489. Un informe de 1501 sobre el señorío de don Alonso de Cárdenas, Maestre de Santiago, dice: "... necesita reparos ..." .
Por sus características podemos especular que posiblemente su origen
fuera musulmán, o incluso romano o ibero y que a lo largo del tiempo ha
sufrido varias transformaciones. Su aspecto actual tiene trazas de ser
un modelo castellano sobre los restos de una antigua fortaleza árabe.
La tradición
oral cuenta que en una habitación oscura de la planta baja, llamada la
Sala de los Secretos hay un pasadizo que comunica con la Loma de Tablas
pasando por debajo de la Rambla. Lo que sí se puede constatar es que en
la cima de este monte, por debajo de la Ermita de San Gregorio, existió
una fortaleza musulmana, cuyos cimientos y restos se pueden observar en
la actualidad y debió de ser anterior al Castillo actual.
Durante el siglo XVI sirvió de fortaleza para defender el territorio que dominaba ante los ataques de los piratas corsos -turcos y corsarios berberiscos- que eran ayudados por los moriscos emigrados o expulsados al Norte de África. Desembarcaban en las costas almerienses y hacían incursiones al interior para saquear a los cristianos y llevárselos cautivos como botín. Más tarde serían vendidos como esclavos en los puertos norteafricanos. Allí acudían los frailes trinitarios y mercedarios para liberar a los cristianos pagando su rescate. Entre los saqueos más importantes están el de Lucainena en abril de 1555 y septiembre de 1566, el de Nijar en abril de 1562, el de Tabernas en septiembre de 1566, el de Tahal -en pleno corazón de la Sierra de los Filabres- en septiembre de 1573 por el antiguo monfí El Joraique que se había hecho pirata y el de Cuevas de Almanzora en noviembre de 1573. Con la expulsión de los moriscos se produjo una etapa de peligrosidad en las tierras almerienses entre 1571-1620 porque cuadrillas de moriscos hambrientos las asaltaban, asesinando a los pocos cristianos que había en ellas. Les ayudaban los huidos al Norte de África amedrentando a los nuevos pobladores para que se alejaran de las tierras que fueron suyas. Durante más de un siglo fue muy peligroso vivir en las tierras próximas al Cabo de Gata y a las calas de las Sierras de Cabrera y Almagrera que servían de refugio a los piratas turcos, argelinos y berberiscos. En estas condiciones el Castillo de Gérgal era un fortín ante las incursiones de los piratas y de los moriscos que no se habían entregado. Por eso hay un documento de esta época que dice que sería necesario que tuviese presidio y por lo menos treinta soldados para luchar contra los moros que se escondían en la Rambla Verdelecha -anejo de Gérgal llamado Arroyo Verdelecho-. La repoblación de la zona se hizo lentamente y a mediados del siglo XVII se reconstruyó el castillo, quedando probablemente de la forma que ha llegado hasta nosotros. A mediados del siglo XVIII la posesión del señorío pasará por línea hereditaria a la Marquesa de la Torre de las Sirgadas que parece ser que utilizó el Castillo como almacén de los granos que recaudaba por los diezmos que le correspondían. Los señoríos se abolieron en las Cortes de Cádiz, en 1812, y con la Desamortización de Mendizábal, en 1837, las propiedades que se consideraban en "manos muertas" y poco productivas pasaron a ser propiedad del Estado. En el pasado siglo XX la última propietaria del Castillo por línea hereditaria fue Dña. María Luisa Fernández de Córdoba, Marquesa de la Puebla de los Valles, que donó sus últimas posesiones, un cortijo, al aparcero que se lo trabajaba, y el Castillo, al Ayuntamiento. El 9 de octubre de 1968 pasó a ser propiedad del Estado, el 24 de octubre de 1969 por Orden Ministerial fue declarado alienable acordándose su enajenación el 14 de noviembre de 1971 en pública subasta. Fue tasado en 125000 ptas, en el Boletín Oficial de la Provincia de fecha 20 de marzo de 1972 y en el del Estado el 22 de marzo de 1972. El 21 de abril de 1972 se celebró la subasta y fue adjudicado al mejor postor en 576000 ptas que fueron ingresadas en la Delegación de Hacienda de Almería el 11 de julio de 1972 por su comprador. De este modo actualmente se encuentra bien conservado al haberse convertido en vivienda de su propietario, pero desgraciadamente hay muy pocas personas que lo puedan visitar, porque desde febrero de 1996, su propietario está dispensado por el Director General de Bienes Culturales de la obligación de Visita Pública Gratuita de al menos cuatro días al mes y cuatro horas cada día, que tienen los Bienes de Interés Cultural , con categoría de Monumento, en virtud de la Ley 16/85 del Patrimonio Histórico Español, Art. 13.2 y la Disposición Adicional 4ª del Real Decreto 111/1986. El Castillo fue declarado Bien de Interés Cultural por la Resolución de 22 de junio de 1993. El Castillo es junto con la Iglesia el emblema de Gérgal,
referentes fotográficos de la imagen del pueblo. Figura en la parte
central de su escudo -rescatado en 1969 del sótano de la antigua cárcel
donde estaba abandonado, siendo reparado por un pintor de Viator
(Almería) llamado Álvarez- y en el escudo provincial como cuarto cuartel
-de los nueve que tiene- que fue aprobado el 29 de julio de 1925. 2. La Iglesia de Ntra. Sra. del Carmen No se sabe la fecha de su construcción. En el proyecto de reforma que diseñó en 1771 el arquitecto Francisco Ruiz Garrido de Vera, que luego no se ejecutaría como estaba previsto por falta de presupuesto, se cuenta que fue construida de nueva planta a partir de 1680 por el Conde de la Puebla. Conocemos que en 1581 la primitiva Iglesia de Santa María -terminada en 1561-, situada a la derecha del Castillo mirado de frente, seguía en ruinas después de ser incendiada y destruida en la Rebelión de los Moriscos (1568-1570), por lo que debemos pensar que la Iglesia actual de Ntra. Sra. del Carmen debió construirse como mínimo a finales del siglo XVI o principios del XVII, porque en esta época apenas si había habitantes después de que fueran vencidos y expulsados los moriscos. Las tierras que ocupaban se repoblaron con expediciones de cristianos venidos de otros lugares. Fue así como hasta finales del siglo XVI no se recuperó en parte la población y sería a partir de esta época cuando se emprendería la construcción de la actual Iglesia de Ntra. Sra. del Carmen.
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Se cuenta que cuando los moriscos incendiaron la primitiva Iglesia de
Santa María se salvó su armadura mudéjar y que el techo
de
En 1771 se llevó a cabo una reforma por el arquitecto Francisco Ruiz Garrido de Vera, que no se ejecutaría como estaba diseñada en el proyecto, en el que se cuenta que fue construida de nueva planta a partir de 1680 por el Conde de la Puebla, encargándose de las obras Ginés Ximénez y Pedro Marques y las concluyó Francisco Alonso, siendo gobernador y administrador don Ginés Díaz Granados. Con esta reforma se volvieron a enlucir los muros, se agrandaron las ventanas hasta darles 4 ó 5 palmos de luz, se construyó una nueva tribuna o coro alto a los pies del templo y se recrecieron los muros de cabecera de las dos naves laterales y los muros que separan las naves laterales de la central.
![]() Interior de la Iglesia de Ntra. Sra. del Carmen con el Altar Mayor y
parte de una de las naves laterales
La Iglesia tiene planta basilical del modelo de iglesia cajón de tres naves, una central y dos laterales, comunicadas entre sí por arcos de medio punto, con la Capilla Mayor diferenciada por un arco toral. Es el modelo de iglesia que se hacía en localidades importantes y en las villas cabeceras de comarca. Sus dimensiones son de 30 m. x 17 m. Los muros son de mampostería a base de piedra pizarra y cal. En determinadas partes como en las dos portadas y en zonas que delimitan diferentes niveles de altura, pilares en las esquinas y puntos claves para reforzar la estructura, llevan ladrillos de arcilla que van unidos con mortero de cal. Se puede apreciar también mortero de cemento y arena empleado en inadecuadas restauraciones a base de picado que ha destruido las pinturas originales.
La armadura mudéjar del techo de la nave central es el
elemento arquitectónico del conjunto de mayor valor artístico.
Otros elementos destacables son el coro a un nivel superior, sobre la puerta principal, al que se accede por unas escaleras, un camarín de estilo barroco tras el altar mayor -se construyó en el año 1745 para alojar a la imagen de la Virgen del Carmen recién nombrada nueva Patrona de Gérgal (1744)- de planta octogonal y cúpula de lunetos, en el exterior tiene una planta absidal de 5 lados y la torre campanario de gran volumen situada en la cabecera, tras el altar mayor, a la que se accede por unas escaleras. En la actualidad se encuentra cerrada al público por obras de restauración, llevando ya cinco años en esta situación. Se cerró en septiembre de 2001 cuando se iniciaron los trabajos de restauración de la 1ª Fase que consistió en reparar la cubierta. Cuando se comenzó la restauración interior se descubrieron pinturas murales al limpiar las paredes. Las hay de tema iconográfico visible: la Inmaculada Concepción y de tema iconográfico no visible: una figura masculina (se aprecia un pie desnudo), figuraciones arquitectónicas: columnas salomónicas, entablamentos (arquitrabes, frisos y cornisas), molduras lineales y curvas, elementos vegetales (flores y guirnaldas). Parece ser que ésta ha sido la causa de la paralización de las obras, pues con este motivo el Ayuntamiento encargó un Estudio Preliminar de Análisis, Detección y Diagnóstico de dichas pinturas para recuperarlas y restaurarlas con cargo al Ayuntamiento y a la Consejería de Cultura. Este trabajo se realizará cuando se termine la 2ª Fase del Proyecto de Restauración de la Iglesia Parroquial, que debe comenzar en breve, puesto que se tiene el visto bueno de la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía, cuyo coste total es de 244.052'49 €. Esta espera está impacientando a gran parte de la población que está deseando volver a entrar en ella. 3. El Puente Es una construcción de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Se inició en 1880 y por problemas relacionados con los terrenos necesarios para su levantamiento se retrasó unos 28 años. Alrededor de 1908 se terminó bajo la dirección del Ingeniero de Caminos D. José Molero Levenfeld.
Puente de Gérgal a principios del S. XX, recién construido. Se puede
observar el cauce de agua que lleva la Rambla.
José Molero Levenfeld era Ingeniero de Caminos, Puertos y Canales. Vivió en Gérgal a finales del siglo XIX y primeros años del siglo XX, adonde llegó con la construcción del ferrocarril Linares-Almería. Invirtió en la compra de tierras en Gérgal, comprando a pequeños propietarios reunió una gran propiedad, que conocemos como El Cortijo Miura, llamado así probablemente porque su esposa se llamaba de primer apellido Miura. Entre 1899-1900 se construyó el ramal ferroviario de 4'5 km. que conectaba la Línea de Ferrocarril Almería-Linares a su paso con la Estación de Gérgal con la Terminal de Gérgal pueblo, llamada también Cruz de Mayo, que recogía por cable el mineral de las minas de hierro. Los terrenos de la Terminal Cruz de Mayo pertenecían al Cortijo Miura y por tanto a su propietario José Molero Levenfeld, que los arrendó a las distintas compañías que se fueron sucediendo en la explotación como "The Soria Mining Company Limited" de Liverpool y "Echevarrieta y Campbell" que desmanteló la Terminal y le devolvió los terrenos en 1930. Como reconocimiento a su labor en la construcción del Puente el Ayuntamiento de Gérgal le puso por nombre Avda José Molero a la calle que une la Calle Sebastián Pérez con el Barrio de Pilanos a través del Puente. ![]()
En su día supuso todo un acontecimiento para el pueblo, pues antes de su construcción el camino de Gérgal a Almería -entonces había carros y caballerías y no existían aún los vehículos- se hacía Rambla abajo que llevaba riachuelos prácticamente todo el año. Uno de los caminos era por la actual Calle Almería -en recuerdo a que por ella se iba a la capital- y se bajaba por la Fuente de la Canaleja hasta la Rambla. A partir de la construcción del Puente se comunicó el pueblo con el Barrio de Pilanos por encima de la Rambla y quedó como el camino de Almería, después Carretera Comarcal 3326 hasta el actual trazado de la A-92 que pasa un poco más abajo de la Rambla por otro puente.
![]() Vista general de La Cimbra desde la Rambla de Gérgal
Su nombre viene de uno de
los significados de la palabra "cimbra" que es la curva de la superficie
interior de un arco o bóveda, pues como podemos apreciar en la
fotografía tiene seis arcos de medio punto. Los árabes, grandes
ingenieros de la cultura del agua, construyeron estos edificios llamados
cimbras para el lavado de la ropa y, es probable, que en este
lugar existiese una antigua cimbra árabe antes de la actual. La
construcción es típica de nuestro entorno, los muros están realizados en
piedra y barro y la techumbre era de maderos. Hace unos pocos años fue
restaurada, se techó con vigas de hormigón y se le colocaron rejas para
su mejor conservación dado que ya no se usa como lavadero.
5.
El Castellón Vista
del Cerro Castellón y Ruinas de la fortaleza
Su enclave sobre un montículo domina un gran territorio, quedando al Norte el pueblo de Gérgal protegido por su Castillo y según cuentan las leyendas, en época árabe, se comunicaban las dos fortalezas por una galería, existiendo en el lugar la boca de una mina que se dice era la entrada, al Este queda la Rambla de Gérgal, al Sur se divisa el Valle del Andarax y al Oeste una serie de cerros que marcan la dirección a Granada.
Ruinas del Castellón y vista de Gérgal desde su emplazamiento
Se dice que en su día era una estación de paso en uno de los caminos que comunicaban Almería y Baza (Granada) y que había en sus inmediaciones, en el extremo Norte, una fundición de mineral de hierro como se puede apreciar en las escorias que aún permanecen allí, que se dedicaría a la reparación o manufactura de material bélico.
Restos de cerámica del Cerro Castellón y escorias de la fundición de
mineral de hierro
En
las ruinas de la fortaleza y en sus alrededores, sobre todo en
unos 1800 m2 de la ladera oriental se
encuentran restos de cerámica árabe almohade-nazarí de
diferentes formas, colores, grabados y esmaltes. Hay una escasa
presencia de cerámica del S. IX que adquiere valores
testimoniales en el XII, en que aparecen dos monedas de plata
(un quilate de 'Alï ben Yüsuf que cita al heredero Sir -1128 a
1139- y un adarme tomín? de Täsufïn), siendo la mayoría de los
fragmentos de la segunda mitad del S. XII, llegando en menor
número hasta 1260 aproximadamente.
Fuente de Datos: "Castillos y Territorio en Al-Andalus". Antonio Malpica (ed.). Editorial Athos-Pérgamos, Granada, 1998.
Fachada principal y vista general de la Ermita de San Sebastián de Gérgal
Con la conquista castellana a finales del
siglo XV la fisonomía urbana de Gérgal -típica de un pueblo morisco con
calles estrechas y retorcidas- fue cambiando progresivamente, pues los
nuevos pobladores buscaron las partes más bajas para instalarse y se
fueron abandonando las más altas. Así cuanto mayor rango o categoría
social tenían, más abajo se instalaban.
Consta de una sola nave con altar mayor en un segundo nivel al que se accede por una escalera de tres peldaños. En la pared frontal del altar, en el centro, hay una hornacina en la que se encuentra ubicado San Sebastián. A la derecha del altar hay una pequeña sacristía. El techo es una armadura de madera a dos aguas, de perfil triangular, formada por vigas y tablas sin ornamentación, que se realizó hace unos sesenta años debido a que el anterior se derrumbó como consecuencia de una gran nevada. En su fachada tiene una gran puerta central -ha sido sustituida por una nueva en la restauración-, sobre ella, en un segundo cuerpo que forma el tejado, un frontón con un óculo -pequeña ventana circular- en su parte central, recubierto de ladrillos vistos y sobre el tejado, en el vértice central, una campana que se aloja bajo un templete de techo triangular. Hasta los años sesenta tenía también en la fachada, a la izquierda, una pequeña capilla acristalada de las Ánimas, con un cepillo para las limosnas. En la pared lateral izquierda se le han abierto dos ventanas altas que dan a la calle.
Interior de la Ermita de San Sebastián Salida
de San Sebastián de su Ermita Moros
y Xtnos a la salida del Santo
La Ermita Con esta reforma se ha colocado en la Ermita una puerta nueva y doce bancos, mejorándose notablemente tanto su aspecto externo como interno.
7.
Ermita de
Santo Sepulcro
Es una construcción sencilla, típica de la zona, de anchos muros de
piedra y barro con una techumbre de maderos que se apoyan en dos
arcadas. A la entrada, a la izquierda, hay una pequeña capilla con un
fresco de Jesús Nazareno en la pared y a la derecha una pila de agua
bendita. En la habitación principal hay adosados a las dos paredes
laterales y a la de la entrada unos bancos de obra o poyos para sentarse
los fieles. También tiene unos bancos de madera. Al fondo tiene una
habitación, con techo de bóveda, que sirve de altar, tiene tres
hornacinas con imágenes y a la derecha de esta habitación hay otra más
pequeña, también abovedada, con un pie de mármol en su centro. Vista de Santo Sepulcro y ruinas Interior de la Ermita de Santo Sepulcro Con la conquista del antiguo Reino de Granada por los Reyes Católicos todas las mezquitas y demás edificios religiosos islámicos se reconvirtieron en iglesias y ermitas, y pasó a ser un santuario de culto cristiano llamándose "El Santo Sepulcro", conservando en su nombre su primitivo origen. Una leyenda que ha pasado a través de muchas generaciones de gergaleños cuenta que en el camino pedregoso que hay de acceso, se encuentra un hoyo hecho en la piedra que fue donde Jesucristo tuvo una de sus caídas cuando transportaba la Cruz a cuestas y allí clavó su rodilla. Está tapado con una piedra y dentro de él siempre hay una crucecita hecha con unos palos pequeños.
Todos
los años en el mes de mayo, por la tarde, los fieles devotos, sobre
todo las mujeres que son las que se encargan de su mantenimiento y
cuidado, suben a Santo Sepulcro a decirle las novenas a la Virgen
María y muchos años se suele celebrar también una misa en su honor.
Tradicionalmente acudía mucha gente a las romerías que se
organizaban a la Virgen en mayo. Así lo cuenta Juan Antonio de Soria
Contreras: "tras la ceremonia
religiosa los peregrinos se divertían entre tragos de vino y buena
comida cantando, bailando y jugando a la cucaña hasta que caía la
tarde, hora de regresar a casa". 8.
Ermita de San Gregorio y Ruinas del antiguo Castillo
La Ermita de San Gregorio se encuentra situada al Este del núcleo urbano de Gérgal, sobre la cima de la montaña conocida como Loma de Tablas, muro natural de la parte izquierda del cauce de la Rambla de Gérgal conforme discurre su cauce. Esta enorme montaña comienza en el Barrio de Pilanos de Gérgal y termina por encima del anejo de Tablas, del mismo nombre, hoy deshabitado, frente a las Aneas.
Vistas de la Ermita de San Gregorio
Su antigüedad es desconocida, probablemente sea de la misma época que la Ermita de Santo Sepulcro y tenga también su origen en un enterramiento prehistórico que más tarde, en época árabe, sirvió de sepultura de algún santón que habitó en ella, pasando con la conquista cristiana a ser una Ermita para el culto a la que se bautizó con el nombre de San Gregorio por alguna circunstancia o hecho.
La
Ermita de San Gregorio es una nave de reducidas dimensiones.
Está emplazada por encima de las ruinas de una antigua fortaleza
o castillo de origen árabe. En su interior se encuentra la
imagen del Santo en un pequeño altar y en las paredes hay otros
cuadros, uno de ellos del Santo Cristo del Bosque de Bacares. Se
restauró a mediados de los años setenta del pasado siglo y se
construyó un camino de acceso desde el Barrio de Pilanos. Para
celebrar tal acontecimiento se realizó una romería a la que
fueron muchos vecinos de Gérgal.
La imagen actual de San Gregorio fue donada por un gergaleño,
Esteban Company Ribera, poco después de finalizada la Guerra
Civil. Durante la guerra se destruyeron muchas imágenes, entre
ellas la de San Gregorio, y este paisano, por entonces Capitán
del Ejército en Valencia, como cumplimiento de una promesa llevó
a Gérgal la imagen. La subieron muchos gergaleños a la Ermita en
procesión y como anécdota sucedió que a la vuelta, el hijo del
Capitán se dio cuenta que había perdido el reloj y volvieron
para buscarlo sin ningún resultado. Un año después, un grupo de
personas subió a ver el Santo y una de ellas, María Soria
Contreras, encontró el reloj bajo unas ramas, le dio cuerda,
funcionaba y se lo mandó a Valencia donde vivía.
La antigua fortaleza o castillo árabe debió existir entre los siglos X y XIV. Aún se conservan restos de lo que fueron sus cimientos, sus murallas o sus torres. Está ubicada sobre la cima ascendente de la Loma de Tablas, dominando Gérgal y su valle hasta las sierras que lo delimitan. A su frente se encuentra el Castillo de Gérgal que conocemos en la actualidad, del que lo separa la Rambla de Gérgal sobre la que se asoma en unos grandes peñones a modo de precipicios de difícil acceso. La tradición oral cuenta que los dos castillos se encontraban comunicados en época árabe a través de una galería que pasaba por debajo del cauce de la Rambla. Reforzando esta hipótesis sí se pueden constatar restos de tramos de galerías por debajo del Castillo de Gérgal atravesando la Rambla hacia la Loma de Tablas en el paraje conocido como El Cubillo y también en la zona del Barrio de Pilanos a los pies del antiguo castillo. Ruinas del Antiguo Castillo situado en la Loma de Tablas por debajo de la Ermita de San Gregorio
Esta antigua fortaleza estaba construida de
mampostería con esquistos del lugar y mortero. Su superficie ocupaba
unos 2600 m2. Tiene planta
trapezoidal alargada. Sus torres son rectangulares, la mayor es la
mejor conservada, se encuentra al Norte, sus dimensiones son 7'25 x
3'65 m.; probablemente sería la Torre del Homenaje. En su parte
oriental, menos pendiente, se pueden apreciar los restos de cinco
torreones macizos. La entrada principal debía estar en el ángulo
Sureste por ser la parte más accesible. En su parte occidental sus
muros discontinuos van paralelos al precipicio que el terreno forma
en su vertiente Oeste. Según los restos de muros interiores, se
pueden adivinar habitaciones que pudieron ser viviendas con silos.
Ermita de Cruz de
Mayo
Ermita Cruz de Mayo y Capilla Ánimas Benditas
En su interior alberga un pequeño altar formado por una pirámide
cuadrangular escalonada a base de prismas cuadrangulares de mayor a
menor tamaño. En su cuerpo superior está clavada una cruz de hierro
forjado decorada con adornos a su alrededor del mismo material. Es la
Cruz de Mayo, muy venerada por la población, sobre todo, antiguamente.
Cuenta la tradición oral que en el mes de mayo se adornaba con flores y
se concentraba mucha gente en romería para cantar y rezar a la Virgen
María. Esta costumbre se ha perdido prácticamente y aunque se han hecho
intentos de recuperación, en la actualidad no se realiza. No obstante se
sigue cuidando y manteniendo por personas devotas de la advocación de la
Santa Cruz.
Plaza Vieja como estaba antiguamente Plaza Vieja a principios del siglo XX
Debió construirse a partir de la Repoblación (1571) que se
produjo como consecuencia de la expulsión de los moriscos
después de tres años de guerra tras su sublevación contra el
poder de Felipe II que les negaba su religión, lengua
y costumbres. Las partes altas de Gérgal son típicamente
moriscas, es decir, estrechas, pendientes y retorcidas. Sin
embargo, la parte más baja es más ancha y llana, aquí se
encuentra la actual Calle Sebastián Pérez -anteriormente a 1900
se llamó Calle Real- que conocemos más corrientemente como Calle
Llana y las Plazas Vieja y Nueva, todas ellas de estilo
castellano. Era norma de los nuevos pobladores ocupar las partes
más bajas de los pueblos y ciudades que habían dejado los
moriscos tras su expulsión, de modo que los de mayor categoría o
clase social se instalaban en la zonas más bajas y llanas.
Podemos deducir por tanto que la Plaza Vieja se construiría
siguiendo estas pautas. Plaza
Vieja vista desde
arriba
Plaza Vieja desde el arco de entrada Tiene forma cuadrangular. Por su lado Norte se divisa el Castillo de Gérgal sobre las casas, aquí se encuentra el edificio de la nueva residencia de mayores; por el extremo Noroeste desemboca la Calle Barranco que la atraviesa y va a desembocar a la Rambla de Gérgal y por su extremo Noreste parte la Calle Bacares que es la arteria principal del Barrio del Cubillo, salida natural a la Rambla para ir a Las Aneas, El Almendral, Portocarrero, el Peñón de las Juntas y Sierra de los Filabres; por el lado Sur está el edificio del Ayuntamiento que queda encima de la Calle Sebastián Pérez, abovedada con arcos de entrada y salida a la plaza, formando unos soportales; en su lado Oeste quedan parte de las dependencias del Ayuntamiento, en lo que antiguamente fue la cárcel y una obra en construcción en el solar de la antigua posada; y por el lado Este hay varias viviendas, en una de ellas de la parte central que fue hace años tienda de ultramarinos y taberna, descansó en 1968 Geraldine Chaplin durante el rodaje de la película de Carlos Saura "Stress es tres, tres".
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Rodaje en la Plaza
Vieja de la película de Curro Jiménez Curro Jiménez con Valentín en la Fuente
Ha sido escenario de varias películas, aquí se rodaron escenas de un capítulo de la serie de Curro Jiménez titulado "La gran batalla de Andalucía", de "Un tren para Durango" o de la anteriormente citada "Stress es tres, tres". A continuación puede visualizar un vídeo de la Serie de RTVE Curro Jiménez, rodada en 1975, perteneciente al Capítulo "La Gran Batalla de Andalucía", en el que aparecen las secuencias rodadas en Gérgal con la Plaza Vieja como escenario principal, en la que se pueden ver sus olmos centenarios y su fuente original:
La Plaza Vieja es "la joya de la corona" del urbanismo de Gérgal. Muchas generaciones de gergaleños y gergaleñas recordamos aquel marco incomparable que formaban sus dos olmos centenarios y su fuente de mármol con cuatro caños de agua cristalina cayendo sobre el pilar en armoniosa melodía, a las mujeres llenando los cántaros, a las bestias bebiendo en el pilar, a los niños jugando a mojarse y el fresco que se respiraba en ella un caluroso día de verano. Desgraciadamente perdió mucho de su encanto con la nefasta reforma que se le hizo en 1981 en la que se arrancaron los olmos y la fuente, que fue a parar al recinto privado del Castillo de Gérgal donde permanece en la actualidad. Recientemente, hará unos tres años, se ha remodelado siguiendo el modelo de la antigua plaza, es decir, se ha colocado en el centro una réplica de la fuente de mármol original y dos plantones de olmos, uno a cada lado. Ha recuperado en parte su fisonomía tradicional y conforme crecen los olmos se parece más a la antigua. La principal objeción que se le puede hacer es que la plataforma en la que van la fuente y los olmos era ovalada en la antigua y en la actual es circular, con lo que han quedado los olmos más cerca y se estorban al desarrollarse.
Plaza Vieja con fuente y olmos nuevos Plaza Vieja vista desde el lado Norte
En ella se han celebrado muchas verbenas de
la Feria cuando empezaban los conjuntos musicales con amplificadores
eléctricos, la noche de San Juan en la que la gente con sus juegos y
bromas acababa dentro del pilar, los guateques de los años 60 y 70,
cuando la juventud bailaba con música de tocadiscos en sus amplias
aceras, las tertulias que formaban los mayores sentados en el poyo del
muro que la separa del Barranco, a las mujeres discutiendo por el turno
para llenar los cántaros en la fuente, a la gente comprando y
vendiendo con sus regateos, porque durante muchos años fue mercado
público de vendedores ambulantes de pescado, frutas y verduras, ropa y
zapatos... En fin, está llena de recuerdos
de la vida de los gergaleños y gergaleñas.
El edificio del
Ayuntamiento de Gérgal está ubicado en la Plaza Vieja como hemos
visto anteriormente. La antigüedad de ambos -Ayuntamiento y
Plaza Vieja- debe estar asociada y por tanto se construirían con
las repoblaciones que se hicieron tras la expulsión de los
moriscos en 1571 con cristianos viejos -se llamaban así a los
cristianos de siempre para diferenciarlos de los moriscos
convertidos a la fuerza- venidos de fuera del antiguo Reino
nazarí de Granada. No es probable que se hiciera antes de la
expulsión de los moriscos porque en este período de tiempo la
mayoría de la población era morisca y los cristianos viejos que
residían en el pueblo eran el cura, el sacristán y poco más.
Cuando empezó a crecer Gérgal en población fue a partir de 1591
con la llegada por tercera o cuarta vez de repobladores, pues
las anteriores repoblaciones no habían tenido el éxito esperado.
El estilo castellano se manifiesta en este tipo de plazas con
soportales y arcos de medio punto, pues los árabes no
urbanizaban estos grandes espacios ni calles amplias y llanas.
Ayuntamiento de Puebla del Maestre
(Badajoz)
Ayuntamiento de
Gérgal
La fachada principal del Ayuntamiento da a la Plaza Vieja. Su
decoración es neoclásica. Destacan del conjunto su balcón
corrido con una baranda mirando a la plaza, sus tres arcos de
medio punto, dos que unen los soportales y la calle Sebastián
Pérez y el tercero, construido recientemente en la última
reforma del Ayuntamiento, que sirve de entrada al edificio.
Sobre el balcón central, en lugar preferente bajo el arco que
forma la cornisa, se encuentran el reloj y el escudo de la villa
que elaboró artesanalmente en piedra arenisca a base de
martillo y cincel nuestro paisano Antonio
Tapia López.
Fachada del
Ayuntamiento
Procesión de la Virgen del Carmen frente al Ayuntamiento
En nuestro territorio han existido diferentes asentamientos prehistóricos que conocemos por las manifestaciones culturales que nos han dejado: pinturas, enterramientos, herramientas, vasijas, etc. Las más antiguas conocidas son las pinturas rupestres, cerámicas, piezas de silex, una cuenta de collar en piedra pulimentada y un arete de cobre o bronce del Peñón de las Juntas, a 11 km. de Gérgal rambla arriba. Las pinturas se localizan en el poblado que está en la cima del peñón sobre las paredes de roca de unos abrigos con forma de cueva. Fueron descubiertas por el ingeniero belga M. Siossons que comunicó el hallazgo en 1917 al prehistoriador francés Breuil que los incluyó en su Corpus gracias a la documentación remitida por el geógrafo Jean Serment en 1934 con dibujos de M. Harzic. No son unas pinturas aisladas sino que forman parte de un conjunto rupestre concentrado en la Rambla de Gérgal, entre el Almendral y el Peñón de las Juntas, que se concretan en cuatro estaciones: 1) Abrigo 1 del Peñón de las Juntas, 2) Abrigo II del Peñón de las Juntas, 3) Friso de Puertocarrero y 4) Piedra del Sestero. Pertenecen a las culturas de Los Millares (2500-1900 a. C. - Edad del Cobre) y El Argar (1900-1300 a. C. - Edad del Bronce) que se desarrollaron en nuestra provincia en el poblado de Los Millares (entre la Rambla de Huéchar y el Río Andarax) y el Cerro del Argar en Antas (Almería). Estas manifestaciones pictóricas no surgen a la vez sino que unos modelos creados por una persona se fueron aceptando, reproduciendo y consolidando a nivel de grupo. Se produce una relación simbólica entre lo dibujado y el conjunto de las actividades y preocupaciones de sus creadores, predominando las formas antropomorfas y la ausencia de animales. Están hechas con un pigmento que ha formado varias gamas de color. Pinturas rupestres del panel derecho del Friso de Portocarrero
Arriba fotografía de pinturas rupestres del panel derecho del Friso de Portocarrero.
Pinturas rupestres del Abrigo II del Peñón de las Juntas
En la fotografía de arriba pinturas rupestres del Abrigo II del Peñón de Las Juntas con las figuras retocadas realzando los rojos y eliminando el resto de temperaturas de color. Abajo dibujo de las mismas pinturas en Cuadernos de Prehistoria Nº 6. Universidad de Granada .
Sobre 1950 se encontró en el lugar conocido por Hueco de Don Gonzalo, próximo a Aulago, en una explanada rodeada de colinas, una necrópolis argárica con enterramientos en cistas y ajuar funerario. En la Rambla de Gérgal también se han documentado, por un equipo de investigadores de la Universidad de Granada, tres estructuras megalíticas, un yacimiento romano (en la cabecera) y otros ocho de la época medieval.
Los gergaleños y gergaleñas llaman así al puente del ferrocarril Linares-Almería, en el km. 214/911, que atraviesa la Rambla de Gérgal a la altura de la zona conocida como Las Manchegas, un paraje semidesértico. Aquí hubo durante muchos años una Estación con este mismo nombre que servía para que se pudieran cruzar los trenes ascendentes con los descendentes y para parada y repostaje de las locomotoras que tan trabajosamente subían por la gran pendiente de 22 km. que había entre Santa Fe y Gérgal; en la actualidad sólo quedan las ruinas de lo que fue. El edificio sigue el modelo de la estación gemela de la misma la línea, llamada de Cerro Saltador; las dos fueron realizadas por el contratista José Fernández Martínez que también realizaría en 1928 la ampliación de la Estación de Santa Fé por 355.600 ptas. de la época. Estas dos estaciones fueron construidas más tardíamente que las demás por la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces, su finalidad era facilitar los cruces para mejorar las condiciones de circulación de la sobrecarga que tenía esta vía única. Se hicieron a finales de los años veinte en los PK 214,325 (Las Manchegas) y PK 224,690 (Cerro Saltador).
Para acceder al Puente de Hierro, alejado de lugares habitados, tenemos varias opciones: podemos bajar la Rambla de Gérgal hacia abajo hasta llegar a él, preferiblemente andando por la dificultad del camino; en coche podemos llegar remontando la Rambla de Gérgal por su cauce desde Santa Fe o bien bajar por la pequeña carretera que, desde Las Alcubillas, sigue el trazado del antiguo Camino Real entre Almería y Granada, del que aún pueden verse puentes del pasado.
Es un puente mixto que consta de tres grandes pilares de forma troncopiramidal, de obra de sillería, que van desde la margen derecha de la Rambla hasta la margen izquierda donde el puente continúa en una estructura de dos arcos de medio punto, de obra de fábrica. Sobre esta base se sustenta una plataforma de hierro, una gran obra de ingeniería, sobre la que va la vía del ferrocarril. En la actualidad se encuentra en funcionamiento como el resto de la línea.
Plano del Puente realizado por RENFE en 1945
Se terminó de construir en 1895. Tiene 162'27 m. de longitud, y se divide en tres tramos, entre pilares. El primero tiene 55 m. y los otros dos 49'60 m. Sus vigas son de las llamadas de "alma llena". Su altura sobre el cauce de la rambla es de unos 50 m. aproximadamente. En la década de los setenta del pasado siglo se reformó como la mayoría de los puentes metálicos de la línea.
Para reconocer y proteger su valor arquitectónico se incluyó en el expediente genérico incoado el 18-07-2002 sobre el Patrimonio Industrial y Minero, que fue resuelto favorablemente el 7-01-2004, figurando desde entonces con esta catalogación. Así aparece protegido como el Inmueble nº 29 de esta Resolución de la Dirección General de Bienes Culturales, entre 44 Bienes Inmuebles, pertenecientes al Patrimonio Industrial relacionados con la minería de los siglos XIX y XX en la provincia de Almería, inscritos con carácter genérico en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz (BOJA nº 29 de 12-02-2004).
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